Un santacruceño despide al "Trinche" Carlovich, "El fútbol esta de luto"

Deportes 16 de mayo de 2020 Por Pablo Perret
A Omar Latini lo conocemos como un líder político en Santa Cruz, pero esta semana también conocimos al jugador de fútbol que conoció y jugó un partido con el ya leyenda del futbol de Rosario y de la Argentina. Texto de Omar Latini en Prensa Obrera
Omar Latini

El "Trinche" Carlovich se fue de la tierra con sus caños y gambetas.

Sus hazañas se seguirán contando de boca en boca porque él vivió en otra época.

Las "redes" que conocía eran solo las del arco de enfrente.

Se fue el "mito" de mi infancia... El "ídolo" de mi viejo... El "campeón" del '65...

El "crack" que en mi adolescencia me puso un pase limpito el día que ganamos un clásico con un gol que le hice de cabeza desde el punto del penal al "gringo" Grassi.

Gracias... gracias y mil gracias por volver siempre a mi querido Sporting Bigand.

 

La triste noticia de la muerte del Trinche ha conmocionado el ambiente del futbol, toda la ciudad de Rosario llora su perdida y sigue sufriendo el flagelo del narcotráfico, la delincuencia y la marginalidad que hoy se llevó a uno de sus ídolos.

 

Una faceta menos conocida de la carrera deportiva del Trinche fue incursión en el fútbol de las ligas del “campo”. El negro Fontanarrosa cuenta muchas de esas anécdotas en sus “Cuentos de Futbol”.

Allá fue junto a su hermano en el año 1965, con apenas 17 años para consagrarse campeón e ídolo eterno del Sporting Club.

Antes, como en la actualidad,  muchos pibes humildes de la ciudad, que juegan en las inferiores de Central, Newells o Central Córdoba van a rebuscarse “unos mangos” al interior provincial.

En esa época el futbol era de los pocos entretenimientos de jornaleros, pistines y obreros rurales que en los pueblos del sur santafesino levantaban a mano las bolsas de la cosecha de maíz y trigo.

Y allá fue el Trinche con su magia a darle un poco de alegría a esas masas laboriosas, al Club de los humildes, el de los albañiles y “negros” del Sindicato.

Por esas alegrías sigue siendo un ídolo,  y desde hace dos años se juega un torneo infantil de fútbol que lleva su nombre.

Anécdotas...

Se cuentan de a miles, son las que alimentan el mito. Era un 5 de los de “antes”; hoy jugaría de “enganche”. Su jugada clásica era el “doble caño”.

De su paso por el fútbol profesional, existen poco registros; hace un tiempo hicieron un documental con su trayectoria.

Su “noche gloriosa” bailando a la Selección Nacional jugando para un combinado de Rosario quedó grabada para siempre entre los hinchas del Trinche y los que “saben” de fútbol.

En 1974 lo querían comprar desde Francia y se fue a jugar a Mendoza. “¿Por qué no te vas trinche?”, le preguntó mi primo... “aquí tengo mis amores” le contestó.

Menotti, Bielsa, Valdano, Pekerman, Griguol y hasta el propio Maradona lo han elogiado hasta cansarse. El 10 le firmó una camiseta en su última visita a Rosario: "Al Trinche, que fue mejor que yo".

Mi viejo me contó varias veces que pleno partido con Sporting, junto al negro Robila, se iban hacer “jueguito” a la sombra, cerca de la cancha de paleta, para “zafar” del calor agobiante del verano santafesino.

Estudiando en Rosario, me decían que antes de un partido con Central Córdoba lo tenían que buscar en las 4 Plazas de Mendoza y Arijón, porque se iba a jugar a la Pelota Paleta con sus amigos.

Cuando jugué con el trinche

El "crack" volvió a jugar en Bigand en el Torneo Nocturno del verano del ’81.

Yo era un adolescente, que jugaba junto a los pibes del pueblo. Pasaron 40 años y tengo las imágenes nítidas.

El Trinche me ponía la pelota al pie; nos alentaba y nos ordenaba. Hice el gol de cabeza desde el punto del penal y ganamos el clásico. Cuando terminó el partido nos felicitó porque con mi amigo Julio jugábamos de memoria. Cualquier pibe del Club soñaba con esa noche mágica.

Lo volví a ver en 2008, en un festejo por el campeonato de la 7ma del Club; esa noche regrese con él a Rosario porque emprendía mi regreso al sur.

La última vez que lo vi, en 2011, nos sacamos una foto en la fiesta por los 100 años del Club, junto a su presidente de entonces.

 

Escribo esta nota y se me caen un par de lágrimas más.

Se nos fue un mito....

Se nos fue el mejor jugador de los últimos tiempos...

Se nos fue el crack de los humildes.

Que viva el fútbol y las alegrías que le da a la clase obrera que hace más de 100 años le arrebató este bello juego a las clases dominantes; de la misma manera que más temprano que tarde se apropiara de los medios de producción para terminar la explotación capitalista que nos empuja a la barbarie que terminó con la vida del Trinche.

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