CARTAS ORGÁNICAS Y EL PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Opinión 19/08/2020 Por Alejandro Rojo Vivot
La participación ciudadana y el involucrarse en distintos aspectos en nuestras ciudades, nos da la posibilidad de tener y ejercer ciudadanía, colaborando en tomar las mejores decisiones para nuestras comunidades. Por Alejandro Rojo Vivot
20200803 Basura Bosque del Faldeo

FOTO: ARV. BASURA. USHUAIA, 2020

“El hombre es a la vez obra y artífice del medio ambiente que lo rodea, el cual le da el sustento material y le brinda la oportunidad de desarrollarse intelectual, moral, social y espiritualmente. En la larga y tortuosa evolución de la raza humana en este planeta se ha llegado a una etapa en que, gracias a la rápida aceleración de la ciencia y la tecnología, el hombre ha adquirido el poder de transformar, de innumerables maneras y en una escala sin precedentes, cuanto lo rodea. Los dos aspectos del medio ambiente humano, el natural y el artificial, son esenciales para el bienestar del hombre y para el goce de los derechos humanos fundamentales, incluso el derecho a la vida misma”. [1]

 

Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano

 

La definición taxativa de los derechos humanos a nivel mundial mantiene su continuo desarrollo ampliando las perspectivas; desde los individuales y fundamentales, los sociales y económicos, los difusos, etcétera. [2]

Muchas constituciones nacionales y subregionales también fueron sumándose a los procesos de precisar los más diversos aspectos referidos a la condición humana y a su desarrollo integral.

En ese sentido, ejerciendo la autonomía local, la mayoría de las cartas orgánicas contienen artículos específicos dando particular relevancia al involucramiento ciudadano y, desde luego, el derecho al acceso a la información pública por parte de los individuos.

Por caso: “La Municipalidad de Zapala contribuirá a fomentar los medios necesarios para la preservación del ambiente y del sistema ecológico, a través de una adecuada legislación que salvaguarde los intereses de la comunidad y la eficiencia de la actividad económica, logrando un equilibrio entre el medio natural y el creado. (…)

Constituyen objetivos prioritarios y de interés social preeminente para la comunidad: la preservación, la conservación, la recomposición y el mejoramiento del ambiente urbano, natural y cultural, y de la biodiversidad, así como su conciliación con el desarrollo humano integral. Estos objetivos orientaran de manera permanente la legislación y las políticas municipales y, en tal sentido, los Poderes Públicos Municipales con la participación permanente de la comunidad, instrumenta acciones (…).”. [3] [4]

Sin duda, en cada localidad es donde mejores y eficientes posibilidades existen naturalmente para que se desarrolle inteligentemente el involucramiento de quienes viven en las mismas.

Cada vez hay más formas y estrategias de acceso a información específica y capacitación relevante.

La participación debe ser debidamente informada, en forma individual, [5] grupal, [6] institucional, [7] grupos autoconvocados, [8] asociaciones ambientalistas, clubes deportivos, cámaras, sindicatos, centros de estudiantes, etcétera. [9]

El involucramiento ciudadano articulado, con constancia e inteligencia, tiene muchas más posibilidades de generar incidencia social.


 
[1] Naciones Unidas. Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano. Declaración. I.1. Estocolmo, Suecia. 16 de junio de 1972.
[2] Se los denomina: primera, segunda, tercera y cuarta generación.
[3] Convención Constituyente. Carta Orgánica. Artículos 16° y 222°. Zapala, Provincia del Neuquén, Argentina. 28 de febrero de 2007.
[4] Las negritas son nuestras.
[5] Guías de turismo, vecinos, etcétera.
[6] Vecinalistas, artistas, etcétera.
[7] Cámaras de comercio, colegios profesionales, sindicalistas, clubes, agrupaciones de jubilados y pensionados, etcétera.
[8] Estudiantes secundarios, terciarios y universitarios, etcétera.
[9] Están enumerados a título de ejemplos, sin distención de género.

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