Ana, la joven de (casi) 96 años

Después de tres semanas de estar internada se recuperó de Coronavirus. Su testimonio es una dosis de optimismo y mirada positiva. Ejemplo de superación ante las adversidades de la vida.
Ana
Ana junto a sus fotos y los dibujos de su nieta

Ana cumplirá 96 años el próximo 20 de noviembre. El jueves pasado recibió el alta médica y pudo regresar a su casa luego de estar tres semanas internada en el SAMIC, por haberse enfermado de Covid-19. 

Prefirió no salir en video entrevista ya que tenía que arreglarse el cabello. “Parezco una vieja”, se disculpó. “Hace cinco meses que no voy a la peluquería, soy coqueta”, agrega con una voz que refleja la jovialidad de su espíritu.  

Contó que es un misterio cómo se contagió el virus, ya que sale una vez por mes a hacer las compras, y las personas cercanas que la visitaron siempre tomaron todos los cuidados necesarios. 

“Empecé con un estado gripal. Después me descompuse y me caí. A raíz de eso me llevaron al hospital y ahí me hicieron el hisopado y dio positivo”, cuenta en FM DIMENSIÓN. 

Ana tuvo asistencia de oxígeno durante algunos días, aunque no requirió de cuidados intensivos. El optimismo que siempre tuvo, se redobló durante su internación. “Siempre pensé que iba a salir, y resultó. Hay que ser positivo y pensar en lo bueno. Y después tuve mucha atención y cariño” 

“Los que están ahí  no son personas, son ángeles. No tengo palabras para agradecerle a todo el personal del SAMIC. Médicos, enfermeras, todos”, agregó Ana.

Oriunda de la ciudad de Buenos Aires, vive en El Calafate hace once años. En su vida recibió golpes muy duros, como la muerte inesperada de dos hijos, uno de ellos falleció hace pocos meses.

Pero Ana siempre tiene motivos para sonreír Su nieta Alanis, su nuera Marcela y otros seres queridos la acompañaron durante su internación con llamadas constantes. 

La radio la acompañaba durante las mañanas, y por la tarde la sesión de llamadas. “Entre 9 y 10 comunicaciones por día” dice, sintiéndose querida.

Y el jueves llegó el gran día del Alta. “Solo estando en la puerta del hospital, ya me sentía mejor. Respirar aire puro era lo que más deseaba, una bocanada de aire limpio”, cuenta Ana.

Como mensaje a los vecinos dijo que “hay que darle importancia” a esta situación y “cuidarse mucho para no contraer esta enfermedad”.

Ana ya está en su casa donde vive sola. Ya planifica salir a dar un paseo por la costanera. Tiene la torta de cumpleaños 96, encargada para el 20 de noviembre. Y día 29 hará los ñoquis que, son su especialidad.

 

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