CARTAS ORGÁNICAS: LAS VIVIENDAS

Opinión 18/11/2020 Por Alejandro Rojo Vivot
El tema habitacional es grave en cualquier ciudad y provincias de nuestro país, es sin dudas algo para abordar y de una vez por todas, trabajar para conseguir una solución a esta problemática. Por Alejandro Rojo Vivot.
20200817 Contaminación visual Ushuaia

Ilustración: FORO: ARV. CONTAMINACIÓN VISUAL USHUAIA 17 DE AGOSTO 2020

“Al tiempo de hacer Yavé Dios la tierra y los cielos, no había aún arbusto alguno en el campo, ni germinaba la tierra hierbas, por no haber llovido Yavé Dios sobre la tierra, ni haber todavía hombre que la labrase, ni vapor acuoso que subiera de la tierra para regar toda la superficie cultivable. (…)

“Por ti será maldita la tierra; con el trabajo comerás de ella todo el tiempo de tu vida. (…) Con el sudor de tu rostro comerás el pan. (…) Y le arrojó Yave Dios del jardín del Edén, a labrar la tierra de que había sido tomado”. [1]

 

Génesis, [2] Biblia

 

Con distintos niveles de detalle las cartas orgánicas incluyen al déficit habitacional, sin muchas peculiaridades locales y poca innovación, más allá del voluntarismo genérico.

Es más, a veces está meramente enunciado como una responsabilidad concurrente con la respectiva instancia provincial y la nacional.

Tampoco indican, por caso, porcentajes mínimos obligatorios de los presupuestos anuales como de planes de metas públicos y verificables; lo referido al arraigo, determinada priorización en soluciones sociales, las que coadyuven, por caso, a la inserción laboral de médicos, productores, comerciantes, autónomos con algún oficio, etcétera. Asimismo la ayuda mutua en grupos organizados específicamente o los que ya los convoca alguna cuestión específica: opciones laborales, afinidades personales, etcétera, que contribuirán al cumplimiento de las metas definidas, respetando las normas urbanas generales como las constructivas: “Barrio Ecológico”, “Barrio de los docentes”, etcétera.

Por lo menos en las sociedades occidentales el trabajo individual y cooperativo, por mérito, desde los relatos bíblicos, es una de las fuentes principales para subvenir las necesidades personales y de los grupos familiares como, con parte de lo producido sostener al funcionamiento del Estado y participar de una distribución solidaria a los que, por muy diversas razones, temporaria o permanentemente requieren de ayuda del conjunto con mejor fortuna según la antigua expresión.

Al mismo tiempo, se fueron desarrollando planes de gestión tendientes al bienestar social general y justicia social que, casi siempre, cumplieron un ciclo para ser reemplazados por otras propuestas, sin lograrse en Argentina, la elaboración con bases sólidas de una Política de Estado construida con base sólida y con consensos en la diversidad; priman los personalismos de dirigentes, subsistiendo altas tasas de corrupción, acciones ilegales, amiguismos, etcétera.

Lo antedicho son algunos aspectos que representan un muy acotado resumen, que bajo ningún concepto puede tomárselo como excluyente de otros.

También, el grave problema del desempleo, el trabajo en negro en relación de dependencia, el cuentapropismo informal sin registro ni aportes, la precarización laboral mediante contratos basura tanto en el sector estatal como privado, etcétera, a lo largo de las décadas han consolidado un sector poblacional de millones de personas sin capacidad a acceder a créditos hipotecarios y, en muchos casos, a alquilar formalmente viviendas que les generan una gran inestabilidad como a pagar sobreprecios por dicha situación.

Asimismo, los sueldos promedios lejos están de alcanzar para incluir un ahorro y, frecuentemente, de significar la capacidad de pagar los gastos que afrontan los inquilinos como mantener los compromisos asumidos cuando acontece alguna eventualidad.

La intervención estatal en las jubilaciones, sobre todo en las que responden a aportes genuinos de los individuos, muchas veces esquilma esos fondos que son de los que cumplieron acabadamente con las normas, incidiendo muy negativamente el sostenimiento de viviendas propias o alquiladas.

LA ECONOMÍA

El estancamiento del desarrollo económico, baja genuina generación de ingresos y, por caso, los decrecientes aportes previsionales e impositivos; agravan la inestabilidad de la capacidad financiera de muchos centenares de miles de familias y que, en muchos casos, dejan de cumplir con sus compromisos como la opción del pago regular de los alquileres oportunamente pactados para poder habitar en viviendas que contribuyen al sostenimiento material de sus propietarios, cuando es dificilísimo acceder a una casa propia y adecuada.

Sumado al incremento de la violencia, inclusive para el encauzamiento de conflictos interpersonales, delinea escenarios de negativas dimensiones y de consecuencias personales y comunitarias, como importantes inversiones con recursos de los contribuyentes aplicados a los mismos.

Como mucho antes, en el Siglo XXI está fuera de discusión la necesidad de la vivienda digna, el trabajo, el cuidado del ambiente, la salud, la educación, la salubridad, etcétera.

EL SER HUMANO GREGARIO

Los procesos citadinos, de la dimensión que sean, han de constituir, indefectiblemente, parte principal del desarrollo sustentable en comunidades justas, democráticas, participativas, etcétera.

Por ejemplo, cuando existen reservas naturales urbanas, espacios verdes o naturales públicos, plazas, parques, playas a orillas de espejos de agua, reservorios culturales y antropológicos ancestrales, caminos vecinales, bosques, etcétera; todos poseen un gran valor ambiental y humano e integran el patrimonio general.

Las cartas orgánicas son instancias de probada eficacia en las ciudades que han tomado la decisión de debatir su redacción, aprobarla mediante comicios específicos con electores debidamente informados y respetando su cumplimiento como, entre otras, obligación ciudadana y menester principal de los respectivos poderes públicos.

 


 
[1] Anónimo. Génesis. Capítulo 2, versículos 4 y 5, Capítulo 3, versículos 17, 19 y23. Sagrada Biblia. Biblioteca de Autores Cristianos. Vigésima segunda edición. Página 30. Madrid, España. 1967.
[2] Primer libro del pentateuco.

Por Alejandro Rojo Vivot - Escritor

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