CARTAS ORGÁNICAS: VIVIENDO DIGNAMENTE

Opinión 20/01/2021 Por Alejandro Rojo Vivot
Sin dudas los servicios básicos como el agua corriente, cloacas y viviendas dignas, es un déficit mas que importante y todo eso cuidando el medio ambiente para las generaciones futuras. Por Alejandro Rojo Vivot.
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FOTO: ARV. URNA ELECTORAL  ARGENTINA. 1930

“Durante el siglo XVIII, alrededor de 400.000 europeos morían cada año por culpa de la viruela. Solo en Londres, más de 321.000 personas murieron a causa de esta enfermedad a partir de 1664. Los que sobrevivieron recordaron ese oscuro momento durante toda su vida. No solo por los fallecidos, sino porque un tercio de los que seguían vivos se quedaron ciegos y muchos otros quedaron desfigurados por cicatrices”. [1]

 

David Ruiz Marull

 

Una vida digna está signada por cuestiones personales como familiares y el contexto donde se desarrollan, incluyendo la cultura, la situación económica, la seguridad, la política y lo social, etcétera.

Quizá, salvo algunas excepciones, el perseverante empeño y el mérito de cada uno favorecerán el desenvolvimiento individual, como que las interrelaciones comunitarias, la transparencia y eficacia de los poderes públicos, los planes y las instancias participativas por parte de los ciudadanos, etcétera, incidirán de alguna manera en el derrotero general.

El trabajo autónomo, en relación de dependencia o asociado en cooperativas y los aportes al sistema de seguridad social, son las formas constitucionales de generar ingresos para subvenir genuinamente a las necesidades personales como familiares.

El crónico y acuciante déficit habitacional es parte del gravemente deteriorado hábitat; la protección ambiental debe incluir una visión integral y un inteligente accionar responsable.

Las cartas orgánicas son las normas superiores en cada localidad elaboradas para su ejecución democrática y autónoma.

ALGUNOS DATOS

“Cuando se analiza la evolución del indicador según la condición residencial se verifica que si bien en los tres tipos de hogares hubo una mejora en lo que hace al déficit de desagües pluviales, fue en las zonas con trazado urbano de nivel socioeconómico medio en donde el indicador de déficit se redujo más sensiblemente (del 10,4% al 3,9% de los hogares). En 2009 la brecha entre este tipo de hogares y los que estaban ubicados en villas y asentamientos fue muy grande (68,2%) y no se redujo sensiblemente con respecto al año base de la encuesta. Mientras que sólo el 3,9% de los hogares que habitaban en zonas de trazado urbano de clase media no tenía alcantarillado en sus inmediaciones, en las zonas urbanizadas de sectores bajos este porcentaje ascendía al 29,8% y en las villas y asentamientos afectaba al 72,1% de los hogares. (…)

A partir de los datos relevados por la EDSA se puede apreciar una mejora paulatina pero sostenida del nivel de habitabilidad de las viviendas a través de los seis años de la serie, lo que se expresa en una reducción de los indicadores de déficit. Los hogares que habitaban viviendas con algún déficit se redujeron del 51,5% en 2004 al 44,2% en 2009. No obstante esta mejora, quienes salieron de la situación de déficit fueron los hogares que previamente acumulaban menor cantidad de privaciones. Asimismo, todavía en 2009 el 50,3% de la población, la cual se concentraba en cuatro de cada 10 hogares, padecía déficit de habitabilidad. (…)

Junto con el acceso a agua potable de calidad, la conexión a desagües cloacales constituye un servicio fundamental para la salud de la población. A nivel epidemiológico y de la salud pública las mejoras en el saneamiento urbano y en las condiciones de habitabilidad tienen un efecto directo e inmediato sobre los patrones de morbi-mortalidad de la población, en muchos casos mayores que la propia intervención médica.

En las zonas de villas y asentamientos el déficit de acceso a la red cloacal llegaba en 2009 al 74,9% de los hogares, lo que muestra que las mejoras en lo que hace al saneamiento de estas áreas se produjeron fundamentalmente en lo que tiene que ver con la conexión a la red de agua corriente pero no así a la de cloacas.

Por último, en lo que respecta al régimen de tenencia de la vivienda se evidenció un progreso para los hogares propietarios e inquilinos, pero no así para los ocupantes o con tenencia irregular, 51,8% de los cuales se encontraba sin conexión a la red de cloacas en el año 2009.

En nuestro país el déficit de conexión a la red de cloacas ha sido sumamente elevado a lo largo de las décadas, a pesar de que otros aspectos que hacen a la habitabilidad hayan mostrado mejores comportamientos que el promedio de la región. Entre los años 2004 y 2009 se produjo una reducción del déficit del 40,6% al 31,6% de los hogares. A pesar de este progreso, en 2009 el 35,5% de la población seguía sin conexión a la red cloacal. En nuestro país, la carencia de este recurso es suplida por la utilización de cámaras sépticas, en el mejor de los casos, o pozos ciegos en otros, aunque ninguno de estos dos. (…)

Junto con el acceso a cloacas, los desagües pluviales representan los dos pilares del saneamiento urbano. Estos últimos constituyen un recurso sanitario de gran relevancia debido a que la inexistencia o insuficiencia de ellos son factores que inciden negativamente en la presencia de aguas contaminadas en la superficie y en la diseminación de plagas en los contextos urbanos. Los datos de la EDSA revelan que entre los años 2004 y 2009 se verificó una mejora en la cobertura al nivel del conjunto de los hogares urbanos. Mientras que en el primer año el 32% de éstos no tenía alcantarillado en su entorno, lo que afectaba al 43,5% de la población, en 2009 el déficit alcanzaba al 24,4% de los hogares y al 29,1% de las personas. No obstante estas mejoras, como se desprende de los datos, en el último año de la serie un tercio de la población no contaba con alcantarillado en su cuadra”. [2]


 
[1] Ruiz Marull, David. Así se luchó contra la única enfermedad humana que hemos conseguido erradicar. La Vanguardia. Barcelona, España. 28 de diciembre de 2020.
[2] Adaszko, Dan y Salvia, Agustín. Déficit de acceso a servicios públicos domiciliarios y de infraestructura urbana. Situación habitacional en la Argentina urbana (2004-2009). Universidad Católica Argentina. Observatorio de la deuda social argentina. Páginas 1, 9 y 10. Buenos Aires, Argentina. Octubre de 2009.

Por Alejandro Rojo Vivot - Escritor

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