CARTAS ORGÁNICAS: ¿QUÉ CIUDAD QUEREMOS?

Opinión 11/02/2021 Por Alejandro Rojo Vivot
Sin dudas que la participación ciudadana logra mejorar nuestras sociedades, por eso es esencial que los ciudadanos se involucren, participen y formen parte importante de las ciudades que queremos entre todos. Por Alejandro Rojo Vivot.
21 08 2020 Cartel dañado

FOTO: ARV. CARTEL VIAL DAÑADO Y SIN REPARAR. CAMINO ESCÉNICO, CANAL BEAGLE, USHAUIA 

“(Siglo XIV) También pueden construirse puentes capaces de atravesar un río sin apoyarse en columnas ni en ningún otro basamento, y otras máquinas increíbles. No debes inquietarte porque aún no existan, pues eso no significa que no existirán”. [1]

 

Umberto Eco (1932-2016)

 

Las cartas orgánicas han de ser el resultado de concesos como culminación de los respectivos procesos electorales donde los habilitados a votar tomaron una primera e importante decisión, por lo que el sufragio informado, reflexivo y responsable construye urdiembres institucionales de impacto en cada habitante, prolongándose a, por lo menos, una generación más y desde luego al conjunto.

El voto electoral es un inalienable derecho y una obligación.

Sin duda, cuando los vecinos se involucran individualmente participando activamente los resultados reflejan positivamente esa situación; desde luego también cuando lo hacen, por caso, las cámaras de comercio, los colegios profesionales, grupos artísticos, asociaciones ambientales, centros de jubilados, clubs deportivos, etcétera.

Además, es probable que los visitantes, al interactuar y observar algunos detalles podrán apreciar, aunque sea someramente, de qué tipo de comunidad se trata.

¿QUÉ CIUDAD DESEAMOS?

Quizá algunos lo tengan en claro pero, rara vez, sea motivo de conversación entre individuos diversos.

Por un lado, es necesario reflexionar sobre el sistema de gestión local como, por caso, “El gobierno instrumentará políticas de racionalización del municipio y sin perjuicio de la centralización normativa, la programación general, el control de legalidad y de gestión, promoverá la descentralización administrativa, potenciando la participación, cooperación e integración de los vecinos con el gobierno, transfiriendo competencias y recursos para una mayor eficacia, economicidad y oportunidad en la prestación de servicios públicos, la promoción de asuntos de interés comunitario y el desarrollo de las políticas especiales.

Será función esencial de la Municipalidad garantizar la efectiva prestación de los servicios que le competen y de aquellos que, siendo función de otras jurisdicciones u organismos no se presten, para lo cual deberá gestionar el debido cumplimiento”. [2]

Además: prioridad en el cuidado ambiental llevando acciones públicas y privadas cuantificables y verificables en sus resultados, [3] transparencia simplificando y ampliando el acceso a datos relevantes detallados de la ejecución de las instancias que integran el Municipio (ejecutivo, legislativo, entes descentralizados, autónomos, etcétera): “generación, sistematización y libre acceso a la información pública de manera completa, veraz, adecuada y oportuna”. [4]

Asimismo, la generación de ingresos públicos y la participación ecuánime en los coparticipables, [5] el deporte, las expresiones culturales, el tránsito peatonal y vehicular, la recolección y tratamiento de los residuos en todas sus características específicas, la educación formal y la salud, el saneamiento y pluviales, las reservas naturales urbanas, las zonas verdes delimitadas, la fauna autóctona, las especies nativas, [6] las determinaciones en cuanto la expansión territorial, etcétera.

AVANZANDO

Aun teniendo en cuenta que existen altas autoridades circunstanciales que, posiblemente por primar el secretismo, incapacidad de alcanzar acuerdos en las alianzas electorales que gobiernan, etcétera, ningunean el contar con planes públicos y verificables, los habitantes de las ciudades tienen la posibilidad de redactar y verificar el cumplimiento de sus planes estratégicos, que integren y consoliden los aspectos necesariamente concurrentes evitando la dispersión o los compartimientos estancos diluyendo su eficacia y sustentabilidad.

Es necesario formular las preguntas con precisión para que alienten respuestas específicas cuantificables pues, llegada la oportunidad, serán evaluadas, corregidas, desechas o ratificadas.

¿Qué vida deseo llevar adelante? ¿Qué comunidad es posible? ¿Qué ciudad será coherentemente sustentable?

¿Qué Carta Orgánica se logrará que sea parte del orgullo de pertenecer?

DEFINIENDO

Las formas también influyen en los contenidos: redacciones públicas inteligentemente participativas, informadas y reflexivas, con reglamentos de funcionamiento acordes, entre otras, contribuirán en mucho a que la respectiva Carta Orgánica sea pertinente a cada localidad, por pequeña o grande que sea.

La suma de copiar y pegar, lejos estará siempre de lo propio, sobre todo cuando es producto de plagios que ni siquiera mencionan el origen de los textos utilizados. Desde luego que la consulta de otras experiencias es sumamente enriquecedora y la inteligencia está en encontrarlas y aprovecharlas oportunamente.

La innovación como valor y aplicación efectiva, a la altura de la época, conlleva también un método acorde que excluya las redacciones estereotipadas, las frases altisonantes vacías de contenido, las muletillas reiteradas, las incongruencias internas por falta de visión integral, etcétera.

Alexander Hamilton (1755-1804) [7] el 1° de enero 1788 publicó en “El Correo de Nueva York” uno de sus aportes referidos al financiamiento del Estado, como parte del público de ese entonces con motivo de la aprobación de la Constitución estadounidense, que tanto influyó hasta el presente en la propia de Argentina; dichas ideas son bien trasladables a las provincias y municipios en sus respectivas competencias: “Como los ingresos del erario son la máquina esencial que procura los medios para satisfacer las exigencias nacionales, el poder de obtener dichos ingresos con toda amplitud no debe tener otros términos que las exigencias de la nación y los recursos de la comunidad”. [8]


 
[1] Eco, Umberto. El nombre de la rosa. RBA Editores. Páginas 17 y 18. Barcelona, España. Julio de 1993.
[2] Convención Constituyente. Carta Orgánica. Artículos 13° y 14°. Goya, Provincia de Corrientes, Argentina. 23 diciembre de 2009.
[3] “Generación de indicadores y parámetros de evaluación homogéneos en todo el Municipio”. Convención Constituyente. Carta Orgánica. Artículo 72°, inciso 5). Río Grande, Provincia de Tierra del Fuego, Argentina.
[4] Convención Constituyente. Carta Orgánica. Artículo 72°, inciso 3). Río Grande, Provincia de Tierra del Fuego, Argentina.
[5] Página 124.
[6] “Son atribuciones del Concejo Deliberante (…) Establecer normas para la conservación y mejoramiento de calles, caminos, plazas, parques, paseos, lugares y monumentos públicos;

Dictar normas que resguarden el sistema ecológico, los recursos naturales, el patrimonio cultural, histórico, artístico, y las tradiciones autóctonas (…)”. Convención Constituyente. Carta Orgánica. Artículo 37°, incisos 27) y 28). Paso de los libres, Provincia de Corrientes, Argentina,
[7] Primer secretario del Tesoro de su país y, entre otras, fundador en 1801 del New York Post que continúa publicándose diariamente.
[8] Hamilton, Alexander. El federalista. Fondo de Cultura Económica. Segunda edición en español, tercera reimpresión. Página 124. México, México. 2010.

Por Alejandro Rojo Vivot - Escritor

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