El TSJ declaró “nulo” el juramento de Acevedo y González Nora y profundiza la crisis institucional
El conflicto por la designación de nuevos vocales en el Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz sumó este miércoles un nuevo capítulo. Mediante una resolución firmada por cuatro de sus cinco integrantes, el máximo órgano judicial declaró “la nulidad absoluta e insanable” de la jura que el presidente del cuerpo, Daniel Mariani, tomó el pasado viernes a Sergio Acevedo y José Antonio González Nora.
El escrito, fechado el 1° de octubre en Río Gallegos, sostiene que la decisión de Mariani constituye un “acto unilateral” que desconoce la voluntad colegiada del Tribunal y excede las facultades de la Presidencia.
“Actuar de forma unilateral en materias que comprometen la juridicidad de los actos más trascendentales del Tribunal, como sería dotar de investidura a los miembros que podrían integrarlo, es un exceso de facultades”, señala el documento rubricado por las vocales Alicia Mercau, Paula Ludueña Campos, Renée Fernández y por el vocal Fernando Basanta.
La mayoría del TSJ recuerda que ya había resuelto, el 26 de septiembre, no ratificar las resoluciones de presidencia que habilitaban el juramento de los nuevos vocales, en cumplimiento de mandas judiciales vigentes.
En su nuevo pronunciamiento, el cuerpo subraya que la Presidencia carece de potestad para desconocer esa decisión y que el acto de jura realizado “carece de toda validez y efecto jurídico”.
Por esa razón, el Tribunal dejó asentado que Acevedo y González Nora “no se encuentran investidos como Vocales”.
Argumentos jurídicos
Entre los principales fundamentos, la resolución cuestiona que el presidente del TSJ, Daniel Mariani, haya intentado “confirmar” actos que el propio cuerpo no había ratificado previamente. Según los cuatro vocales firmantes, esa maniobra constituye una “contradicción insalvable”, ya que la confirmación solo puede aplicarse sobre actos anulables, pero no sobre aquellos que directamente son considerados jurídicamente inexistentes.
El documento también advierte que Mariani realizó una interpretación sesgada del artículo 10 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, al sostener que el juramento de nuevos vocales debía realizarse exclusivamente ante la Presidencia. Los jueces remarcan que la norma contempla la posibilidad de que el acto se concrete ante cualquier otro miembro del Tribunal, lo que reafirma el carácter colegiado de la decisión.
Otro de los puntos destacados se centra en el uso del término “ad referéndum” en las resoluciones originales, lo que implicaba que su validez quedaba supeditada a la ratificación del Tribunal en pleno. Al no haberse producido esa ratificación, la mayoría sostiene que los juramentos realizados carecen de sustento legal y no pueden tener efectos jurídicos.
Una crisis en aumento
La decisión profundiza el enfrentamiento dentro del máximo órgano judicial de Santa Cruz y genera incertidumbre sobre el estatus de los dos designados. Mientras el presidente Mariani avala la jura, la mayoría del cuerpo rechaza su validez y recuerda que existen decisiones judiciales que también frenan la asunción de los nuevos magistrados.
El conflicto, que combina tensiones políticas e institucionales, mantiene en vilo al Poder Judicial provincial y anticipa nuevos capítulos en los tribunales.