Por: Guillermo Pérez Luque09/03/2026

Murió Candy, la primera perra detectora de narcóticos que trabajó en El Calafate

Había sido retirada con honores el 14 de noviembre pasado, en el Día de la Policía de Santa Cruz. Fue el primer can especializado asignado de forma permanente a la localidad y participó en numerosos operativos en toda la provincia.

La comunidad policial de Santa Cruz y especialmente el personal de la División de Investigaciones y Narcocriminalidad de El Calafate despidieron con pesar a Candy, la perra detectora de narcóticos que durante años formó parte de operativos clave en la provincia y que se convirtió en un símbolo del trabajo de la División Canes.

Candy falleció este domingo en San Julián, meses después de haber sido retirada del servicio activo con un homenaje especial realizado el 14 de noviembre, en el marco del Día de la Policía de la Provincia de Santa Cruz.

Candy se retiró de la Policía: emoción y homenaje para la primera perra antinarcóticos de El Calafate

En aquella ceremonia se destacó su trayectoria y se le rindió un reconocimiento por los años de servicio prestados en tareas de detección de estupefacientes.

La perra, de raza pastor alemán sable, había nacido en Pico Truncado  y con el tiempo se transformó en un elemento fundamental en operativos contra el narcotráfico en diferentes localidades de Santa Cruz.

Tras iniciar su preparación en distintas dependencias policiales de la provincia, completó su entrenamiento especializado en la Base Naval de Punta Alta, en Bahía Blanca. En 2020 fue destinada a El Calafate, donde comenzó a trabajar junto al personal de la División de Investigaciones y Narcocriminalidad.

Su llegada marcó un hito para la localidad, ya que se trató del primer can especializado en detección de drogas asignado de manera permanente en El Calafate.

Además, contaba con una certificación internacional otorgada en 2019 por la Societa Italiana Scienze Cinofile Forensi, lo que la convertía en el único ejemplar de la Policía de Santa Cruz con esa acreditación.

A lo largo de su carrera, Candy intervino en numerosos controles y procedimientos realizados en distintos puntos de la provincia.

Su trabajo se extendió desde Río Gallegos hasta la Cuenca Carbonífera, incluyendo operativos en localidades como Gobernador Gregores, San Julián, Tres Cerros, El Chaltén y El Calafate.

En muchos de esos procedimientos, su capacidad de detección resultó determinante para el hallazgo de sustancias ilícitas y el avance de investigaciones vinculadas al narcotráfico.

Reconocimientos a su labor

La trayectoria de Candy también fue reconocida de manera institucional. Su retiro del servicio, en noviembre pasado, fue acompañado por un homenaje especial del que participaron autoridades policiales y compañeros de trabajo que compartieron años de servicio junto a ella.

Candy no logró reponerse de una operación en su aparato digestivo y su estado de salud fue empeorando, hasta fallecer en el día de ayer. Tenía 10 años.

Con su fallecimiento, la Policía de Santa Cruz despide a un ejemplar que dejó una huella en la fuerza y que durante años contribuyó, con su entrenamiento y su instinto, al trabajo de prevención y seguridad en la provincia.