Por: Pablo Perret22/04/2026

De El Chaltén a Buenos Aires: Zoé Díaz no se rinde y sigue peleando su lugar en el fútbol

Tiene 16 años, dejó su hogar para perseguir un sueño y hoy suma minutos en cancha de once y futsal. Tras pasos por Independiente y Banfield, encontró nuevas oportunidades en equipos de Buenos Aires.

Con apenas 16 años, Zoé Díaz continúa escribiendo su historia en el fútbol argentino lejos de su casa en El Chaltén. Como muchos chicos y chicas del interior, su camino no ha sido sencillo: pruebas, cambios de club, ilusiones y también momentos difíciles que pusieron a prueba su determinación.

Su primera experiencia en Buenos Aires fue en Independiente, donde logró incorporarse, aunque su participación se dio exclusivamente en futsal. La posibilidad de mostrarse en cancha grande no llegó y eso la llevó a buscar nuevos horizontes.

“El año pasado estuvo seis meses en Banfield, después de haber dejado Independiente. En Independiente solo estuvo en futsal y no tuvo oportunidad en cancha grande”, contó su papá, quien sigue de cerca cada paso a la distancia.

En Banfield, tras superar una prueba, volvió a ilusionarse. Sin embargo, la historia tuvo un desarrollo similar.

“Quedó en Banfield seis meses y le pasó más o menos lo mismo: le dijeron que la iban a tener en cuenta, pero que corría de atrás”, relató.

Ese escenario la golpeó anímicamente. Por un momento, la idea de dejar todo apareció.

“Ahí se bajoneó y dijo ‘me voy’. Empezó a probarse en varios lugares, jugaba en un equipo de barrio…”, recordó.

Pero el fútbol siempre da revancha. Y esta vez llegó de una manera inesperada. Mientras seguía jugando, alguien la vio y abrió una nueva puerta.

“La vio una persona y la invitó a probarse en futsal. Ahí quedó”, explicó su papá.

Hoy, Zoé forma parte del futsal y, en paralelo, también logró meterse en el fútbol de once de Quilmes, otro paso importante en su formación.

“Se fue a probar en cancha grande y quedó en Quilmes. Este fin de semana jugó de titular y ganaron 2 a 0, creo”, contó con orgullo.

Mientras tanto, la joven futbolista sigue sosteniendo su vida escolar, combinando entrenamientos, partidos y estudio en una etapa clave de su crecimiento personal y deportivo.

El acompañamiento familiar, aunque presente, este año se hizo más difícil por cuestiones laborales.

“Sigue en la secundaria. Este año no hemos podido acompañarla mucho por cambios de trabajo, más responsabilidades… cosas de la vida. Pero le explicamos que todo esto es para que ella pueda estar ahí y mantenerse”, expresó.

Lejos de su tierra y de su familia, Zoé Díaz sigue apostando a su sueño. Con esfuerzo silencioso, sumando minutos en futsal y cancha de once, construye su camino en uno de los escenarios más competitivos del país, con la convicción intacta de que vale la pena intentarlo.

Por Pablo Perret

X: @VascoPerret