Una historia mundialista. Una calafateña y su novio inglés ya palpitan la semifinal en Nueva Zelanda

Rocío Godoy emigró en 2019 con una visa de estudiante y hoy ya logró la ciudadanía neozelandesa. En el Mundial 2026 alentará por la Selección Argentina frente a su novio inglés, en una historia donde el fútbol, el amor y las raíces se cruzan a más de 11.000 kilómetros de su ciudad natal.

Hay veces en las que el fútbol, y especialmente en los mundiales, se mete caprichosamente en las historias personales. La de Rocío Godoy, una joven nacida en El Calafate que hoy vive en Nueva Zelanda, es una de ellas.

Lo que comenzó como un viaje de estudios en 2019 terminó convirtiéndose en un cambio de vida. Con el paso de los años se radicó en ese país, construyó su futuro y recientemente alcanzó obtener la ciudadanía neozelandesa, uno de los objetivos que más anhelaba.

Pero en ese camino también apareció el amor. Su pareja es inglesa y, como no podía ser de otra manera, el fútbol terminó regalándoles esta situación tan inesperada como inolvidable. Argentina e Inglaterra se enfrentarán el miércoles en una de las semifinales del Mundial 2026.

Rocío compartió la experiencia y sensaciones con Ahora Calafate. Contó cómo están viviendo la previa de un partido que tendrá un significado muy especial para ambos.

"Jamás imaginé que iba a vivir algo así. Salimos a ver los partidos con las camisetas de cada selección, celebramos juntos los triunfos de los dos y ahora nos toca enfrentarnos en una semifinal. Es una experiencia única y un recuerdo que nos va a acompañar toda la vida", relató.

Aunque el resultado los encontrará en veredas opuestas por noventa minutos, asegura que el partido se vivirá con alegría y mucho respeto.

"Yo siempre voy a alentar por Argentina y él por Inglaterra. Pero, pase lo que pase, ya nos sentimos afortunados de estar viviendo este momento. Que gane el mejor", afirmó.

El Calafate siempre presente

A pesar de haber construido una nueva vida al otro lado del mundo, Rocío asegura que nunca dejó atrás sus raíces.

Como tantos argentinos que viven en el exterior, cada partido de la Selección se transforma en una excusa para reencontrarse con sus recuerdos, con su país y con la ciudad donde nació.

Esta vez, sin embargo, el Mundial le preparó un desafío muy distinto: compartir la pasión futbolera con la persona que ama... pero alentando a la selección rival.

Desde Nueva Zelanda, a más de 11.000 kilómetros de El Calafate, Rocío vivirá una semifinal que difícilmente olvide. Porque, más allá del resultado, será uno de esos partidos que quedarán para siempre en la historia de su familia.

Y mientras Lionel Messi busque llevar a la Argentina a una nueva final del mundo, en un rincón del Pacífico habrá una calafateña alentando con el corazón celeste y blanco... frente a un inglés que hará exactamente lo mismo por su selección.

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