Por: Guillermo Pérez Luque23/08/2026

Comparativo 2025-2026. PN Los Glaciares perdió visitantes desde abril y crece la preocupación por los próximos meses

Aunque el primer semestre cerró con una mejora del 7,4% en la cantidad de visitas al área protegida, los registros muestran un cambio de tendencia que comenzó en abril, se profundiza en invierno y preocupa hacia el resto del año, ya que el sector turístico advierte sobre la falta de reservas.

El Parque Nacional Los Glaciares terminó el primer semestre de 2026 con más visitantes que durante el mismo período del año pasado. Sin embargo, el resultado positivo se explica exclusivamente por el crecimiento conseguido durante los primeros tres meses.

Desde abril, la tendencia cambió. Los ingresos quedaron por debajo de 2025 durante los tres meses del segundo trimestre. La menor actividad continuó durante el invierno y el sector turístico de El Calafate ya advierte sobre la escasez de consultas y reservas para los próximos meses.

De acuerdo a datos oficiales a los que accedió Ahora Calafate, entre enero y junio de 2026, el Parque contabilizó 420.227 ingresos, frente a los 391.307 registrados durante el primer semestre de 2025. La diferencia fue de 28.920 visitantes, equivalente a una mejora interanual del 7,4%.

Pero la comparación trimestral muestra dos comportamientos completamente diferentes.

Entre enero y marzo de 2025 ingresaron 301.430 visitantes al Parque Nacional Los Glaciares. Durante el primer trimestre de 2026 fueron 339.623, es decir, 38.193 más. El crecimiento fue del 12,7% y se observó durante los tres meses de la temporada alta.

A partir del segundo trimestre se produjo un quiebre en la tendencia. Entre abril y junio de 2025, Los Glaciares había registrado 89.877 visitantes. En el mismo período de 2026 fueron 80.604. La diferencia fue de 9.273 ingresos menos y representa una caída interanual del 10,3%.

De esta manera, abril, mayo y junio de 2026 quedaron por debajo de los mismos meses de 2025. Ya no se trata solamente de la caída estacional habitual que ocurre después del verano, sino de una disminución también en la comparación con el año anterior.

Los 38.193 visitantes adicionales obtenidos durante el primer trimestre fueron suficientes para compensar la pérdida posterior y mantener positivo el balance semestral. Pero la evolución más reciente indica que la ventaja acumulada al comienzo del año se está reduciendo.

Fuerte caída del turismo argentino

El análisis según la procedencia de los visitantes muestra que la retracción se concentra principalmente en el turismo nacional.

Durante el primer trimestre de 2025 ingresaron 145.685 residentes argentinos. En el mismo período de 2026 fueron 134.608, lo que representa una caída del 7,6%.

Los extranjeros, en cambio, aumentaron de 155.745 a 205.015, con una mejora del 31,6%. Ese fuerte crecimiento del turismo internacional permitió que la temporada alta terminara por encima del año anterior, a pesar de la disminución de argentinos.

La diferencia se profundizó durante el segundo trimestre. Entre abril y junio, los residentes argentinos pasaron de 48.226 en 2025 a 33.516 en 2026. La caída fue del 30,5%.

Durante ese mismo período, los extranjeros crecieron de 41.651 a 47.088, un 13% más. Sin embargo, ese incremento no alcanzó para compensar la pérdida del mercado nacional.

Al concluir el semestre, el Parque había recibido 168.124 residentes argentinos, un 13,3% menos que en 2025, y 252.103 extranjeros, un 27,7% más.

Los extranjeros concentraron así el 60% de las visitas, mientras que los residentes representaron el 40%. La categoría Residentes comprende a todas las personas que viven en Argentina, incluidos los habitantes de Santa Cruz, El Calafate y El Chaltén.

Los datos muestran que el turismo internacional continúa sosteniendo el movimiento de Los Glaciares, mientras que la menor llegada de argentinos aparece como el principal factor de la tendencia negativa.

Ingresos por Zona

Durante el primer trimestre de 2026 aumentaron los registros en las dos principales áreas turísticas del Parque.

En la Zona Sur, que comprende los accesos vinculados con el glaciar Perito Moreno y Punta Bandera, las visitas pasaron de 252.373 a 270.860, un incremento del 7,3%.

En la Zona Norte, correspondiente a los senderos de El Chaltén, subieron de 49.057 a 68.763, lo que representa un crecimiento del 40,2%. Esta gran diferencia se explica porque el cobro de acceso comenzó a implementarse en la temporada 2024-2025 y estaba todavía en periodo de ajuste. Muchos turistas ingresaban sin pagar la entrada.

El comportamiento volvió a modificarse durante el segundo trimestre.

La Zona Sur pasó de 80.556 visitantes en 2025 a 71.572 en 2026, con una caída del 11,2%. En la Zona Norte, los ingresos registrados disminuyeron de 9.321 a 9.032, un 3,1%.

En el caso de El Chaltén existe una aclaración metodológica fundamental. Tanto en 2025 como en 2026, desde el 1.º de mayo dejó de cobrarse el acceso a los senderos, por lo que las cifras de la Zona Norte correspondientes al segundo trimestre reflejan únicamente los ingresos de abril.

Los números no representan, por lo tanto, la totalidad de las visitas realizadas durante mayo y junio. Sí permiten comparar abril de ambos años, ya que en los dos períodos se aplicó el mismo sistema de registro.

La preocupación se traslada al resto del año

Los datos del primer semestre no mostraron un resultado acumulado negativo. Pero el orden en que ocurrieron los movimientos es significativo: el crecimiento quedó concentrado al comienzo del año y los últimos tres meses analizados registraron menos visitantes.

Las señales del invierno son claras e indican que la menor actividad continuó durante julio y lo transcurrido de agosto. A esto se agregan las advertencias empresariales sobre el comportamiento de las reservas.

A comienzos de agosto, desde de la Asociación Civil de Alojamientos Turísticos de El Calafate, advirtieron de una “mala temporada baja” y afirmó que los establecimientos observaban menos consultas y reservas para la temporada 2026-2027. La incertidumbre comenzó a convertirse en preocupación debido a que la demanda futura se encuentra por debajo de lo esperado.