Estafa con comprobante falso: un comercio de El Calafate denunció una maniobra por $55.000
Una comerciante de El Calafate denunció haber sido víctima de una estafa mediante un comprobante falso de transferencia, una modalidad que viene registrándose en distintos puntos del país y que también preocupa a comerciantes locales.
El episodio ocurrió este lunes en Divinas, comercio ubicado en Aldea de los Gnomos, local 2, avenida Libertador 1003.
Según explicó la responsable a la policía, una pareja realizó una compra por $55.000 y exhibió en el momento un comprobante que aparentaba corresponder a una transferencia realizada mediante una billetera virtual.
El problema se descubrió después, cuando desde el comercio verificaron que el dinero nunca había ingresado a la cuenta.
La comerciante realizó posteriormente una publicación en redes sociales para advertir sobre lo sucedido y dio intervención a la Policía. “Ya se hizo la denuncia correspondiente en la Comisaría N°1”, confirmó a Ahora Calafate.
También señaló que manifestó ante la Policía a quiénes considera responsables de la maniobra. Esa atribución forma parte de la denuncia y deberá ser investigada; por esa razón, Ahora Calafate no publica identidades.
Cómo funciona la estafa del comprobante falso
La mecánica suele aprovechar una situación cotidiana en cualquier comercio: el cliente realiza una compra, indica que pagará por transferencia y, al finalizar, muestra en la pantalla del teléfono una supuesta confirmación de pago.
Visualmente puede parecer una operación completamente normal.
Sin embargo, lo que aparece en la pantalla no necesariamente significa que el dinero haya sido acreditado.
Una modalidad consiste en utilizar capturas adulteradas en las que se modifican datos como destinatario, importe, fecha o número de operación.
También existen aplicaciones o interfaces falsas diseñadas para imitar la apariencia de bancos y billeteras digitales y generar pantallas que aparentan ser comprobantes auténticos.
En otros casos puede utilizarse una transferencia programada o diferida: se genera una constancia de una operación futura, se muestra como si el pago estuviera concretado y luego la operación se cancela antes de su acreditación.
Por eso, el comprobante que muestra quien paga no debe ser tomado por sí solo como confirmación de que la operación se completó.
El Banco Central recomienda específicamente a quienes venden productos verificar los datos del pago y, fundamentalmente, comprobar que el dinero se haya acreditado efectivamente en la propia cuenta antes de entregar la mercadería.
La diferencia entre “ver un comprobante” y haber cobrado
Ese es precisamente el punto central de este tipo de engaños. El vendedor puede observar un comprobante aparentemente válido, incluso con logo, monto, nombre y hora de la operación. Pero la única verificación segura es revisar la cuenta receptora.
En el caso ocurrido en Divinas, la maniobra fue advertida cuando el comercio revisó posteriormente sus movimientos y comprobó que los $55.000 no estaban acreditados.
La modalidad de estafa no es nueva, otros comerciantes de El Calafate dijeron haber tenido situaciones similares ocurridas días antes.
El episodio de Divinas sí fue formalmente denunciado y quedó en conocimiento de la Policía, según informaron a este portal
Qué hacer para evitar estas maniobras
La recomendación más más importante es no entregar el producto únicamente porque el comprador muestre un comprobante.
Antes de cerrar la venta conviene ingresar a la aplicación bancaria o billetera del comercio y verificar que el importe aparezca efectivamente acreditado, que coincida con el monto de la compra y que la operación figure dentro de los movimientos de la cuenta receptora.
También es recomendable utilizar las notificaciones propias de la aplicación financiera, aunque ante cualquier duda la comprobación directa del saldo o los últimos movimientos continúa siendo la opción más segura.
El BCRA recuerda que las estafas virtuales cambian permanentemente y recomienda verificar siempre la efectiva acreditación del cobro antes de entregar un producto.
El caso ocurrido en pleno centro de El Calafate vuelve así a poner el foco sobre un engaño que puede durar apenas unos segundos: un comprobante puede verse auténtico, pero mientras el dinero no aparezca en la cuenta, el pago no debe darse por realizado.