Tremun apuesta a hoteles con identidad propia y una experiencia ligada al destino
El Calafate ocupa un lugar central en la historia del Grupo Tremun, una compañía hotelera que con el paso de los años extendió su presencia hacia otros destinos turísticos del país, pero que mantiene en esta localidad su mayor concentración de establecimientos.
Durante la cobertura de Ahora Calafate en la FIT 2026, Pablo Lomuto, gerente del grupo, repasó el crecimiento de Tremun y explicó hacia dónde consideran que está evolucionando la hotelería: establecimientos que no sean solamente un lugar donde alojarse, sino que transmitan características propias del destino, incorporen criterios de sustentabilidad y ofrezcan experiencias que complementen la estadía.
La historia de la compañía en El Calafate comenzó en 2002, según recordó Lomuto, con la adquisición del Hotel Mirador del Lago.
“Comenzamos con el Hotel Mirador del Lago, que fue la primera compra que hizo la compañía”. Por entonces era un establecimiento mucho más pequeño que el actual. “Un hotel pequeño de 17 habitaciones, lo transformamos en uno de 70 y hoy por hoy es un referente de Calafate y, sobre todo, es un referente en el exterior”.
De un hotel a cinco en El Calafate
A partir de aquella primera inversión, Tremun fue ampliando progresivamente su presencia en la localidad.
Actualmente reúne cinco establecimientos en El Calafate: Mirador del Lago, Calafate Parque Hotel, Rincón del Calafate, Kau Yatún Hotel de Campo y Sent Calafate.
En conjunto representan más de 250 habitaciones y abarcan diferentes categorías y perfiles de alojamiento.
El crecimiento continuó posteriormente hacia otros destinos. Hoy Tremun también tiene presencia hotelera en Ushuaia, Puerto Madryn, Bariloche, Termas de Río Hondo y Mar de las Pampas, conformando una red que incluye distintos productos y segmentos turísticos.
Sin embargo, El Calafate sigue ocupando un espacio particularmente importante dentro de esa estructura.
“El mundo está buscando experiencias”
Para Lomuto, el cambio más importante que atraviesa actualmente la hotelería está relacionado con lo que espera encontrar el visitante.
La categoría tradicional del establecimiento sigue teniendo importancia, pero ya no alcanza por sí sola para diferenciar una propuesta.
“El mundo está buscando no estrellas. El mundo está buscando experiencias, servicio, acompañamiento al cliente, sustentabilidad”.
Ese concepto atraviesa la estrategia que Tremun intenta aplicar en sus establecimientos.
El objetivo, explicó, es que los hoteles no sean espacios neutros o intercambiables, sino que tengan elementos que los relacionen claramente con el territorio donde están ubicados.
“Nos destacamos porque nuestros hoteles tengan una fuerte influencia del sector y del lugar donde está el hotel. Que uno diga: estoy en Calafate, me siento en Calafate en este hotel. Estoy en Ushuaia, lo mismo”.
La búsqueda se refleja tanto en la ambientación como en la gastronomía, los materiales, los servicios y la forma en que cada establecimiento intenta vincularse con el destino.
Hoteles con identidad propia
En El Calafate esa diversidad puede verse dentro de la propia cartera de Tremun.
Mirador del Lago tiene una ubicación privilegiada frente al Lago Argentino y fue el establecimiento a partir del cual comenzó la expansión local del grupo.
Calafate Parque Hotel responde a un perfil más urbano, mientras que Rincón del Calafate apunta a otro segmento de alojamiento.
Una propuesta diferente es Kau Yatún Hotel de Campo, ubicado en el predio de la histórica Estancia 25 de Mayo, donde el entorno rural forma parte directamente de la experiencia del huésped.
A ellos se sumó Sent Calafate, última incorporación del grupo en la localidad.
La intención, según explicó Lomuto, no es uniformar esos establecimientos sino conservar características que permitan reconocer dónde está alojado el visitante.
La sustentabilidad como parte de la estrategia
Otro de los pilares que Tremun busca extender a toda su hotelería es la sustentabilidad.
Lomuto explicó que los establecimientos del grupo vienen incorporándose al programa Hoteles más Verdes, una certificación específica para el sector hotelero que evalúa aspectos relacionados con gestión ambiental y prácticas sustentables.
“Toda la hotelería nuestra está dentro de Hoteles más Verdes. Hemos ya calificado en todos; en algunos somos plata, bronce”.
El programa contempla medidas vinculadas con el consumo responsable de agua y energía, manejo de residuos, relación con el entorno y participación del personal, entre otras prácticas.
Para Tremun, esta tendencia responde también a una demanda creciente del turismo internacional.
“Sobre todo en el exterior se busca mucho que los hoteles sean sustentables, que cuiden el medio ambiente”.
Restaurantes que buscan tener vida propia
La gastronomía es otra de las herramientas utilizadas para darle identidad a cada establecimiento.
En El Calafate, Lomuto destacó especialmente dos propuestas que buscan trascender al huésped del hotel y funcionar también como restaurantes abiertos a residentes y visitantes.
Uno de ellos es La Bahía, en Mirador del Lago. “Es un restaurante que realmente está abierto a la comunidad desde siempre. Somos muy característicos, tenemos una impronta en el tipo de comida de autor”.
El otro es El Alambique, dentro de Kau Yatún Hotel de Campo, cuya propuesta gastronómica también busca consolidarse como un espacio independiente del alojamiento.
Para Lomuto, la idea es que puedan tener “vuelo propio” y no sean vistos exclusivamente como el restaurante de un hotel.
El mismo concepto se replica en otros destinos donde opera Tremun, adaptando cada propuesta gastronómica al lugar y al perfil del establecimiento.
Una temporada con alto nivel de reservas
Durante la entrevista en la FIT, Lomuto también se mostró optimista sobre la temporada 2026-2027.
Según afirmó, el nivel de reservas es particularmente alto en El Calafate.
“Tenemos una temporada 26-27 ya, te diría, completa. Sobre todo en Calafate estamos casi a full, no tenemos casi disponibilidad”.
Incluso señaló que el grupo ya está recibiendo pedidos para la temporada siguiente.
“Ya estamos con muy buenos pedidos para la temporada 27-28”.
La mirada de Tremun sobre la nueva temporada se apoya así en una estructura que creció fuertemente durante las últimas dos décadas, pero que ahora busca diferenciarse por otros aspectos.
De aquel Mirador del Lago de 17 habitaciones a los cinco hoteles que hoy integran su oferta en El Calafate, el grupo fue acompañando también la transformación turística de la localidad.
Ahora, sostiene Lomuto, el desafío pasa por algo diferente: que cada establecimiento pueda ofrecer servicio, sustentabilidad y experiencias vinculadas con el lugar en el que está emplazado, para que el visitante no solamente se aloje en Patagonia, sino que también pueda sentirla dentro del propio hotel.