Por: Guillermo Pérez Luque14/10/2026

Murió Jorge “Locomotora” Castro, el santacruceño campeón mundial de boxeo

El exboxeador falleció durante la madrugada de este miércoles a los 59 años, tras sufrir una descompensación en un bingo de Morón. Fue campeón mundial en 1994 y protagonista de una de las peleas más memorables del boxeo argentino.

El boxeo argentino está de luto. Jorge Fernando Castro, conocido popularmente como “Locomotora” o “El Roña”, murió durante la madrugada de este miércoles 14 de octubre de 2026, a los 59 años. El excampeón mundial había nacido en Caleta Olivia y se convirtió en uno de los deportistas más reconocidos de la historia de Santa Cruz.

De acuerdo con las primeras informaciones policiales, Castro sufrió una descompensación mientras se encontraba en la sala de máquinas de un bingo de Morón, en la provincia de Buenos Aires. Un médico del servicio de emergencias acudió al establecimiento y constató su fallecimiento.

Las circunstancias de su muerte son materia de investigación, con intervención de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 8 de Morón. Hasta el momento no se ha determinado oficialmente la causa del fallecimiento. 

De una infancia difícil a la gloria mundial

Nacido el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, Castro tuvo una infancia atravesada por la pobreza. Vivió parte de su niñez en Catamarca, donde, según relató en varias entrevistas, sufrió situaciones de violencia familiar y privaciones alimentarias. Su madre decidió llevarlo nuevamente a Santa Cruz cuando tenía alrededor de 13 años.

En su adolescencia comenzó a practicar boxeo y pronto se destacó por su resistencia, su potencia y una particular manera de enfrentar a los rivales, características que le valieron el apodo de “Locomotora”.

Su gran consagración llegó el 12 de agosto de 1994, cuando derrotó al estadounidense Reggie Johnson por puntos, en Tucumán, y conquistó el título mundial de los medianos de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Pero su pelea más recordada ocurrió el 10 de diciembre de ese mismo año, en Monterrey, México, frente al estadounidense John David Jackson.

Castro estaba claramente perdiendo el combate. Tenía el rostro ensangrentado, un ojo prácticamente cerrado y parecía encaminado a una derrota inevitable. Sin embargo, en el noveno asalto conectó una izquierda que cambió la historia y terminó ganando por nocaut técnico.

La revista especializada The Ring eligió aquella pelea como la mejor de 1994, y al noveno asalto como el mejor round de ese año.

A lo largo de su trayectoria profesional disputó 144 combates, con 130 victorias —90 por nocaut—, 11 derrotas y tres empates. Enfrentó a figuras de la talla de Roberto Durán, Roy Jones Jr. y Terry Norris.

En 2005 sufrió un gravísimo accidente automovilístico en Buenos Aires, que lo mantuvo 23 días en coma. Logró recuperarse y regresó al cuadrilátero. Su última pelea profesional fue en enero de 2007, cuando derrotó a José Luis Herrera. Su trayectoria fue reconocida también con el Premio Konex en 2000. 

Los comedores, su otra gran pelea

En los últimos años, Castro había concentrado buena parte de sus esfuerzos en la asistencia social.

Durante la pandemia de coronavirus, en 2020, decidió transformar el gimnasio que había abierto en Temperley, provincia de Buenos Aires, en un espacio de ayuda alimentaria para familias necesitadas.

Aquella iniciativa fue creciendo hasta convertirse en una importante red solidaria.

En septiembre pasado, durante una entrevista con Mario Pergolini, en el programa Otro día perdido, Castro contó que sostenía 14 comedores y nueve merenderos, con los que asistía a unas 6.400 personas.

El excampeón explicó que recibía mercadería del gobierno de la provincia de Buenos Aires, además de donaciones y colaboraciones que permitían abastecer a los espacios comunitarios.

También realizaba entregas de alimentos no perecederos a familias que acudían directamente a su gimnasio.

Su compromiso tenía una explicación que repetía con frecuencia: el hambre que había padecido durante su infancia.

En una entrevista concedida a Radio Rivadavia en marzo de 2025 recordó: “Yo fui un pibito desnutrido, por eso me importa ayudar a los que más pueda para que no pasen hambre”.

Su actividad solidaria también incluía clases recreativas de boxeo para niños, jóvenes y adultos, además de acciones deportivas en establecimientos penitenciarios.

En sus últimos meses se había instalado en Morón y trabajaba en la posibilidad de abrir un nuevo comedor comunitario. 

Su reciente regreso a Caleta Olivia y el conflicto familiar

Pese a que llevaba muchos años radicado en Buenos Aires, Castro nunca perdió el contacto con su ciudad natal.

En agosto de este año regresó a Caleta Olivia, en medio de un conflicto familiar relacionado con varias propiedades que mantenía en esa localidad.

La controversia había comenzado a tomar estado público durante julio, cuando el exboxeador anunció su intención de vender inmuebles que, según afirmaba, había adquirido con el dinero ganado durante su carrera deportiva.

Castro sostuvo que existían desacuerdos entre sus hijos por la ocupación y administración de las viviendas. También cuestionó públicamente a uno de ellos, Martín Castro, y a su pareja.

“Las casas son mías, yo estoy en vida”, manifestó durante una entrevista con Radio Vanguardia.

Su intención, según explicó, era concretar la venta y repartir el dinero entre sus cinco hijos vinculados con esas propiedades, para evitar mayores enfrentamientos familiares.

Sin embargo, Martín Castro rechazó las acusaciones de su padre y aseguró que los inmuebles formaban parte de la sucesión de su madre, Miriam Echeverría, fallecida años atrás.

Las posiciones enfrentadas derivaron en declaraciones públicas y referencias a actuaciones judiciales, sin que trascendiera una resolución definitiva sobre la titularidad y destino de los inmuebles.

Durante su visita de agosto, Castro manifestó que estaba trabajando con un abogado y un escribano para intentar alcanzar un acuerdo.

Pero su regreso a Santa Cruz también tuvo otro objetivo. Se reunió con autoridades municipales de Caleta Olivia y anunció su intención de enviar alimentos y materiales deportivos para colaborar con comedores y escuelas de boxeo de la ciudad.

Entre los elementos mencionados había guantes, guantines y materiales para otras disciplinas.

En aquella oportunidad también dejó un mensaje dirigido a los jóvenes, a quienes alentó a practicar deporte como una herramienta para encontrar oportunidades y desarrollar sus capacidades

La serie sobre su vida 

Uno de los proyectos que más lo entusiasmaban en los últimos meses era llevar su historia a la pantalla mediante una serie biográfica.

El 17 de septiembre pasado, durante una entrevista con el programa televisivo MShow, Castro confirmó que se estaba trabajando en una producción de ocho capítulos.

“Estamos por sacar la serie de ocho capítulos del Roña Castro”, anunció.

También reveló que el actor Luciano Castro era uno de los principales candidatos para interpretarlo, aunque aclaró que su participación todavía se encontraba en evaluación.

El proyecto contemplaba reconstruir diferentes etapas de su vida, desde su infancia en Santa Cruz y Catamarca hasta su consagración mundial.

Entre las posibles locaciones de filmación mencionó especialmente Caleta Olivia, Catamarca y Monterrey, México, donde había protagonizado su histórica victoria sobre John David Jackson.

El propio exboxeador esperaba participar en la producción contando su historia y hasta manifestó su deseo de actuar en alguna escena.

Por el momento, no había una fecha de estreno confirmada ni se había anunciado oficialmente una plataforma de distribución. Tampoco se había confirmado el inicio del rodaje. 

Un nombre que quedó en la historia deportiva de Santa Cruz

De origen humilde y dueño de una personalidad que trascendió el ámbito deportivo, Jorge Castro se convirtió en uno de los nombres más importantes del boxeo argentino de las últimas décadas.

Su historia estuvo atravesada por grandes victorias, derrotas, accidentes, controversias personales y una prolongada actividad solidaria que continuaba desarrollando hasta sus últimos días.

Su fallecimiento, a los 59 años, cierra la vida de uno de los deportistas más reconocidos que dio Santa Cruz.