Base naval en Ushuaia
“Somos la única provincia que tiene el patio de atrás tomado por una potencia extranjera”
“(Cristina) me dijo que tenía que ser el futuro gobernador de las Malvinas”, asegura Vuoto, que cumple con su tercer mandato como jefe comunal. Dice que lo está pensando. Por lo pronto, vecinos de Río Grande lo visitan para contarles sus problemas. “Yo los recibo a todos”, dice. A mediados de septiembre Vuoto juntó a 33 diputados nacionales de distintas provincias en la Casa de Ushuaia en la Ciudad de Buenos Aires, entre ellos a Maximo Kirchner, y propuso hacer una comisión bicameral que realice un seguimiento de las políticas nacionales vinculadas a Malvinas y al Atlántico Sur.
“La causa Malvinas en Tierra del Fuego se siente todos los días”, dice Vuoto. “Nosotros estamos dentro de las cinco ciudades del mundo que somos puerta a la Antártida: el mundo necesita agua, alimentos y energía: nosotros los tenemos”, se ilusiona el intendente camporista.
El reciente anuncio del presidente Milei movió el avispero político de la isla. La Base Naval Integrada no es una novedad, los miles de turistas que llegan a Ushuaia cuando salen del aeropuerto ven un cartel a un costado del camino de la gestión de Alberto Fernandez que ya está oxidado, y otro más actual.
En el primero se anuncia la base en su primera etapa con una contratista: Tandanor. El segundo anuncia el proyecto de una futura base. La semana siguiente al anuncia presidencial visitaron el predio el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa Carlos Presti. Ambos se reunieron con el gobernador Melella, quien se mostró de acuerdo con la reactivación del proyecto, pero dijo que la provincia “no sumará financiamiento” Y agregó: “Nuestra provincia tiene un lugar geopolítico estratégico único que el mundo mira. Si uno ve cómo avanza Chile, cómo avanza Gran Bretaña, con todo respeto, la Argentina no se puede quedar atrás”.
“No hay mucho movimiento, lo más relevante fue esta visita que vino a refrendar los dichos del presidente”, dice Sciurano. LA NACION visitó el terreno en el cual se proyecta la base y se ve una platea, movimientos de tierra y el esqueleto de un galpón, pero ningún personal efectuando tareas. “Se proyecta realizar la obra en 2027 y terminarla en 2029”, dice Sciurano. Su bloque, dijo el actual legislador, “no va a buscar excusas para no acompañar su construcción”. Como Vuoto, siente que el verdadero avance para la isla es la realización del Polo Logístico Antártico.
“Tenemos que ganarle terreno a Punta Arenas”, dice Sciurano. Ushuaia es la ciudad más cercana a la Antártida. Hay 1000 kilómetros entre el puerto fueguino y la Antártida, contra 1400 de la ciudad magallánica chilena, 2250 desde Puerto Hobart (Australia), 2200 desde Lyttlton (Australia) y 3600 desde Ciudad del Cabo (Sudáfrica). “Podemos brindar todos los servicios que cualquier país que opere en la Antártida necesite”, explica.
“Vendrán científicos y militares: van a necesitar viviendas, materiales, eso significa trabajo para Ushuaia y toda la isla”, dice Vuoto. La Base Naval que la Armada Argentina tiene en el margen sur de la Bahía de Ushuaia, y que data de 1950, es usada por los buques argentinos que patrullan el Atlántico Sur, los que hacen los recambios de personal en los dos puestos de vigilancia que la Armada tiene en el extremo occidental de la Península Mitre, en la Bahia Buen Suceso y el de Isla de los Estados, y los que participan todos los años de la Campaña Antártica.
¿Es posible que uno de los destinos turísticos más importantes de nuestro país y uno de los más deseados internacionalmente pueda convivir con una Base Naval Integrada y un Polo Logístico Antártico? “No tendrá ningún impacto directo, al menos en esta etapa, que será de construcción”, asegura Dante “Willy” Querciali, presidente del Instituto Fueguino de Turismo (INFUETUR). Ushuaia registró un récord de pasajeros que llegaron vía aérea esta temporada invernal. Sobre todo, con la incorporación de una conexión con San Pablo. “Fue una temporada muy buena”, resume Querciali. El optimismo también se proyecta hacia la temporada de verano.
El puerto de Ushuaia es una de las paradas más buscadas en las rutas de los cruceros bioceánicos y de turismo antártico. El encanto de terminar o iniciar una navegación en el fin del mundo vuelve al Canal Beagle un sitio que enamora por sus historias, geografía y misterios. Para la temporada 2026/27, que quedó formalmente inaugurada a mediados de septiembre, ya hay 590 recaladas confirmadas, más de un centenar más que la temporada anterior.
“La construcción de la base significará una gran inversión para la provincia, y eso genera desarrollo económico”, afirma Querciali. Para el funcionario, ya sean militares, los propios trabajadores, científicos u otro personal “terminarán interactuando con la actividad turística”.
Los números del proyecto de la Base Naval Integrada son elevados. Tras el anuncio del presidente Milei, el gobierno incrementó los fondos del Ministerio de Defensa en 217.000 millones de pesos. Se estima que la base tendrá un costo de entre 400 y 500 millones de dólares. “Lo más llamativo fue que el propio Milei frenó las obras”, dice Vuoto. Cuando asumió el presidente, se suspendió toda la obra pública.
En 2022 se colocó la piedra fundacional y hasta la asunción de Milei, bajo la gestión de Alberto Fernández se habrían liquidado 2500 millones de pesos, aunque no hubo avances significativos en la obra. Cuando asumió Milei, el Ministerio de Defensa informó que habían hecho movimientos de suelos para la construcción de dos galpones. Uno de ellos se ve a simple vista, sin terminar.
Desde la puesta en marcha de la piedra fundacional hasta el 31 de diciembre de 2023 sólo se concretó el 9,13% de la obra. Vuoto advierte “que lleva tiempo construir en Ushuaia por la composición del suelo que incluye rocas y turba, sólo podemos construir cinco meses al año”. “Mientras el manejo estratégico lo tenga la provincia, para nosotros es positivo”, culmina el jefe municipal.
Por Leandro Vesco - La Nación