El Chaltén, aula internacional para formar guías de montaña
El Chaltén es conocido internacionalmente por sus montañas, sus agujas de granito y por ser uno de los grandes destinos de trekking y escalada de la Patagonia. Pero ese mismo escenario natural cumple además otra función menos visible: es utilizado como lugar de formación y perfeccionamiento para quienes buscan desarrollarse profesionalmente en la montaña.
Ahora Calafate pudo saber que durante la última semana, un grupo de ocho aspirantes a Guía Profesional de Alta Montaña, acompañado por cuatro instructores, realizó en la zona de El Chaltén el módulo Alta Montaña II, correspondiente a una de las instancias finales de su formación.
El buen tiempo permitió desarrollar distintas prácticas en terreno y concretar ascensos en sectores como Aguja de la S, Mojón Rojo, Cerro Eléctrico y Cerro Crestón, utilizando la geografía de la zona como escenario real de aprendizaje.
No se trata simplemente de una capacitación aislada. Forma parte de una carrera profesional con reconocimiento oficial.
Una formación profesional de alta exigencia
La carrera de Guía Profesional de Alta Montaña, dictada por el Instituto Superior Argentino de Guías de Montaña (ISAGM), tiene una duración de dos años y medio y una carga total de aproximadamente 1.400 horas entre formación y evaluación.
El título es oficial y es emitido por el Ministerio de Educación y Derechos Humanos de la provincia de Río Negro. Además, permite posteriormente acceder al proceso para alcanzar la certificación internacional de la UIAGM, la Unión Internacional de Asociaciones de Guías de Montaña.
La formación abarca conducción y guiado en ambientes de montaña durante todo el año y contempla conocimientos de roca, hielo, nieve, glaciares, esquí de montaña, planificación, gestión del riesgo, seguridad y rescate.
Quien egresa queda capacitado para realizar ascensiones, travesías, escaladas en roca y hielo, excursiones y actividades de esquí de montaña en distintos tipos de terreno. Por eso las prácticas en terreno son una parte central de la carrera.
Los módulos combinan contenidos teóricos con salidas intensivas. Entre ellos aparecen períodos específicos de escalada en roca, alta montaña, hielo y esquí. En el caso de las prácticas de alta montaña, se trabaja sobre tránsito glaciar, progresión de cordada, autorrescate, seguridad, planificación y gestión de riesgos.
En el segundo año, los módulos avanzan hacia prácticas más complejas, entre ellas escalada tradicional en ambiente de montaña y actividades de alta montaña con formato de expedición.
Es precisamente allí donde lugares como El Chaltén adquieren especial valor. La variedad de terrenos, los cambios meteorológicos, la presencia de glaciares, paredes de roca, nieve y sectores de alta montaña permiten trasladar los contenidos técnicos a situaciones reales.
Los aspirantes que estuvieron durante los últimos días en la zona se encuentran en una etapa avanzada de ese proceso. Una vez completada la formación como Guías Profesionales de Alta Montaña, todavía podrán continuar durante aproximadamente un año más con el recorrido necesario para aspirar a la certificación internacional UIAGM.
También llegan programas internacionales
La condición de El Chaltén como lugar de aprendizaje no se limita a las carreras profesionales argentinas.
Empresas extranjeras también utilizan la localidad y su entorno como base para programas internacionales de formación en actividades de aventura.
Uno de los casos es Pure Exploration, una organización con sede en Queenstown, Nueva Zelanda, que desarrolla programas en distintos países y que tiene previsto realizar nuevamente en El Chaltén su denominado Patagonia Adventure Guide Program.
La propuesta tiene una duración de doce semanas y combina trekking, escalada en roca, liderazgo de grupos, orientación, primeros auxilios y desenvolvimiento en ambientes remotos.
Dentro de las actividades previstas hay recorridos como el Circuito Huemul y Paso del Viento, prácticas de escalada y jornadas de montañismo y tránsito glaciar en la zona de Paso Marconi.
La organización también utiliza instructores y profesionales vinculados al ambiente de montaña local.
En este punto es importante establecer una diferencia. Los programas internacionales privados que se desarrollan en El Chaltén aportan formación práctica, experiencia y certificaciones emitidas por las propias organizaciones, pero no equivalen automáticamente a una carrera profesional argentina ni habilitan por sí solos a trabajar como guía dentro del Parque Nacional Los Glaciares.
En el caso de Pure Exploration, quienes completan el programa reciben un certificado propio de formación, además de constancias vinculadas a primeros auxilios y una bitácora de experiencias realizadas.
Ese certificado no equivale a una titulación argentina de guía de montaña ni otorga automáticamente una habilitación profesional. Son, por lo tanto, dos caminos diferentes.
La coincidencia de ambos tipos de formación deja una imagen diferente de El Chaltén.
Además de recibir turistas, escaladores y montañistas de todo el mundo, sus montañas funcionan también como una verdadera escuela a cielo abierto.