Así avanza la ampliación del Centro Cultural de El Calafate
Lo que meses atrás se veía en planos y renders ya empieza a tomar forma. Ahora Calafate recorrió la obra de ampliación del Centro Cultural, que avanza sobre el edificio de la antigua terminal de ómnibus y que permitirá sumar nuevos espacios para las actividades y talleres que actualmente funcionan en el complejo cultural municipal.
La recorrida fue junto a Lucía Gamboa, secretaria de Planeamiento y Urbanismo de la Municipalidad de El Calafate, quien mostró las distintas dependencias y explicó en qué etapa se encuentran los trabajos.
Durante la visita ya podían observarse operarios trabajando en la instalación eléctrica de los grandes salones, especialmente aquellos que estarán destinados a actividades de baile.
También se avanza con la estructura del primer piso. “De a poquito vamos viendo cómo se está conformando y va terminando ya la forma total del edificio”, explicó Gamboa.
De los planos a los espacios reales
La obra había sido presentada meses atrás como una de las principales ampliaciones destinadas a la actividad cultural de El Calafate.
El objetivo es aprovechar y transformar el edificio que durante años ocupó la vieja terminal de ómnibus, integrándolo al actual Centro Cultural y sumando superficie para talleres que hoy funcionan con limitaciones de espacio. “El Centro Cultural nos quedó chico ya hace tiempo”, señaló Gamboa.
La funcionaria explicó que existen numerosos talleres y propuestas que necesitan más lugar para funcionar y que el nuevo edificio fue pensado para responder a esa demanda.
Grandes salas para danza
Uno de los sectores que ya empieza a distinguirse en la planta baja será destinado a salas de baile. Gamboa lo definió como una de las partes más destacadas del proyecto.
Actualmente se analiza qué tipo de piso será el más adecuado para ese espacio, teniendo en cuenta las actividades que se desarrollarán allí.
La necesidad de contar con superficies amplias responde también a la cantidad de participantes que tienen algunas propuestas culturales.
Gamboa mencionó como ejemplo los grupos de danza que reúnen a numerosos chicos y jóvenes, frente a otros talleres que funcionan con grupos mucho más reducidos.
Una de las características principales de ese sector del nuevo Centro Cultural será la versatilidad de sus ambientes. No todos los salones tendrán una única función.
“Son espacios versátiles que se pueden ampliar o achicar según la cantidad de gente que hay en los talleres”, explicó la secretaria.
Ese criterio surgió de una dificultad concreta: reunir en un mismo edificio necesidades muy distintas.
“Tenemos grupos muy reducidos, grupos muy grandes. Es difícil poder juntar todas las necesidades en un solo edificio”, explicó.
Por eso, algunos sectores tendrán sistemas de paneles que permitirán adaptar los ambientes y modificar su tamaño según la actividad del momento.
Música, instrumentos y percusión
El proyecto contempla además un sector específico destinado a orquesta, instrumentos y percusión. Esa parte del edificio tendrá una organización propia, mientras que otros espacios podrán ser utilizados por distintas disciplinas.
La intención es que todas las dependencias tengan actividad y que permitan incorporar propuestas que actualmente no cuentan con lugar suficiente.
Una obra compleja sobre un edificio existente
La primera etapa de los trabajos demandó más tiempo del esperado. A diferencia de una construcción que comienza desde cero, en este caso fue necesario integrar una estructura nueva con las fundaciones existentes de la antigua terminal.
Ese proceso requirió trabajos específicos.
“Las fundaciones del edificio nuevo y de las partes que se amplían se tenían que unificar con las fundaciones que ya estaban hechas en el edificio viejo”, explicó Gamboa.
A esa dificultad se sumaron los meses de invierno, que también condicionaron el ritmo de la obra. La funcionaria destacó que la empresa a cargo de los trabajos avanzó con especial cuidado en esa etapa.
Superadas esas tareas iniciales, el crecimiento del edificio empieza ahora a hacerse mucho más visible.
El módulo central
Otro de los sectores importantes será el módulo central pasante, que todavía no está completamente desarrollado pero comenzará a tomar forma en los próximos meses.
Según explicó Gamboa, será un espacio visible desde las dos calles y permitirá atravesar el edificio, conectando diferentes sectores.
Ese sector será una de las piezas que terminarán de definir la arquitectura general del nuevo complejo.
Los plazos se extenderán
La fecha originalmente prevista para finalizar la obra era fin de este año. Sin embargo, durante la recorrida Gamboa confirmó que existe una demora respecto del cronograma inicial.
“Teníamos fecha para fin de año, por ahí se extiende un poquito más”, indicó.
El retraso está relacionado principalmente con la complejidad de la primera etapa, en la que debieron integrarse las estructuras nuevas con las existentes.
Más lugar para una actividad que creció
La ampliación busca resolver una necesidad que se fue haciendo cada vez más evidente con el crecimiento de las propuestas culturales de El Calafate.
Danza, música, percusión y numerosos talleres requieren hoy lugares con dimensiones y características diferentes.
La nueva infraestructura apunta justamente a eso: sumar superficie, permitir que los ambientes se adapten a cada disciplina y ampliar la cantidad de actividades que pueden desarrollarse simultáneamente.
Y el edificio que durante años funcionó como terminal de ómnibus se acerca, paso a paso, a convertirse en una nueva extensión del Centro Cultural de El Calafate.