Bosques Petrificados: prorrogan hasta 2028 el plan para avanzar con proyectos pendientes

Parques Nacionales extendió el plazo después de evaluar los resultados de la planificación aprobada en 2018. La pasarela paleontológica y el centro de visitantes siguen entre las acciones previstas, aunque este último cambia de propuesta. La resolución no asigna un presupuesto específico para las obras.

La Administración de Parques Nacionales prorrogó hasta el 31 de diciembre de 2028 el Plan de Gestión del Parque Nacional Bosques Petrificados de Jaramillo y Monumento Natural Bosques Petrificados, en Santa Cruz. La decisión permite continuar con proyectos de conservación y mejoras para visitantes que formaban parte de la planificación aprobada en 2018.

La medida fue establecida mediante la Resolución 436/2026, publicada el lunes 2 de noviembre en el Boletín Oficial. El organismo fundamentó la extensión en una evaluación de los resultados alcanzados durante el período 2018-2024 y en la recomendación institucional de llevar a diez años el horizonte de estos planes.

Según los considerandos, se realizaron talleres para medir el cumplimiento de las estrategias y acciones. A partir de ese análisis se identificó la necesidad de ampliar el plazo y establecer un nuevo cronograma para desarrollar los proyectos previstos. La resolución no detalla qué porcentaje del plan se cumplió ni las causas particulares de las acciones pendientes. 

Una de las obras que vuelve a aparecer es la construcción de una pasarela o entablonado de aproximadamente 500 metros en el primer tramo del sendero Huellas del Pasado, donde se encuentra el yacimiento paleontológico conocido como Bosque Principal.

La intervención ya estaba contemplada en 2018 para ordenar la circulación y evitar el acceso directo de los visitantes a los materiales fósiles. La adenda la programa para 2027 y 2028. Mientras tanto, establece mantener el sendero demarcado y señalizado, mejorar la cartelería para prevenir la sustracción de materiales y reforzar la vigilancia.

También contempla una revisión anual de los árboles petrificados, como herramienta para conocer su estado de conservación y orientar las medidas de protección.

Otro proyecto que continúa es el centro de visitantes, aunque cambia la forma de concretarlo. El plan original proponía construir un edificio próximo al sendero paleontológico, con muestra interpretativa, sanitarios y recursos de accesibilidad. La actualización plantea adaptar el galpón taller y la oficina de informes-museo existentes, e incorporar allí un espacio de interpretación del patrimonio.

La posibilidad de pernoctar dentro del área protegida también permanece en la agenda, pero requiere una evaluación previa. En 2018 se proponía un camping agreste en el sector de Cerro Horqueta. Ahora se plantea analizar la factibilidad de habilitar un área de acampe en un lugar por definir. Por lo tanto, la aprobación del documento no equivale a la apertura de ese servicio.

Las mejoras previstas incluyen además miradores, estacionamientos y senderos cortos asociados a la ruta provincial 49, un refugio para observar aves y acciones para mejorar la información que reciben quienes llegan al parque.

La continuidad de estos proyectos convive con obras que sí se concretaron durante el período anterior. En junio de 2023 se inauguró la nueva intendencia en Jaramillo, junto con viviendas para el personal y dependencias operativas. Según la información oficial de aquel momento, el conjunto demandó una inversión de $215 millones y comprendió una superficie de 878 metros cuadrados. 

Ese mismo año, Parques Nacionales informó reparaciones y colocación de cartelería en el sendero Huellas del Pasado. Esas intervenciones constituyen mejoras realizadas, aunque son distintas de la pasarela que continúa programada. 

El plan también abarca la conservación de la estepa y los humedales. Prevé monitoreos de guanacos, choiques, zorros y aves acuáticas, protección de sitios utilizados por la gallineta chica, control de ganado bagual y seguimiento de especies vegetales exóticas.

En el entorno del parque, plantea identificar posibles impactos de la actividad minera y determinar necesidades de monitoreo o mitigación. La inclusión de esa tarea no constituye, por sí misma, una constatación de contaminación.