
MOLINA. “Es una ley de la megaminería, no de glaciares”
Guillermo Pérez Luque

A lo largo de su exposición, el diputado Juan Carlos Molina insistió en que el proyecto en debate no aborda la protección de los glaciares, sino que responde a otros intereses. “Es una ley de la megaminería, no de glaciares”, sostuvo, y cuestionó que el tratamiento legislativo no haya pasado por la comisión específica del área minera. Para Molina, eso evidencia una intención de acelerar su aprobación sin un debate integral.
El legislador también hizo referencia a la participación de representantes del sector minero durante el tratamiento en comisión. Según señaló, ese dato dejó en claro el trasfondo de la iniciativa. “No está mal la minería, lo que está mal es no ser honestos en cómo se plantean estos temas”, afirmó, diferenciando entre la actividad productiva y el modo en que se impulsa la reforma.


En su intervención, Molina puso especial énfasis en el valor estratégico del agua. Recordó que los glaciares y ambientes periglaciares alimentan cuencas que atraviesan distintas regiones del país, incluso aquellas donde el acceso al agua es limitado o presenta problemas de calidad. En ese sentido, advirtió que el recurso hídrico será cada vez más central en el escenario global. “Vendrá la guerra por el agua, no tengo dudas”, expresó.
El diputado también planteó que la eventual aprobación del proyecto podría derivar en una competencia entre provincias para habilitar actividades extractivas en zonas hoy protegidas. Según su visión, la necesidad de recursos económicos en distritos con dificultades financieras podría empujar decisiones que comprometan esos territorios.
“Se va a generar una pelea entre provincias para ver quién entrega primero los glaciares y periglaciares”, advirtió, en referencia a un escenario donde la presión por atraer inversiones termine debilitando los marcos de protección ambiental.
En el tramo final de su discurso, Molina vinculó este debate con otras discusiones en curso, como posibles modificaciones en la Ley de Tierras, y alertó sobre el riesgo de que actores extranjeros accedan a zonas estratégicas vinculadas al agua.
Para el legislador, todo forma parte de una misma lógica que pone en discusión el control sobre los recursos naturales. “Podríamos llamarla la ley de la entrega del agua o de la entrega de soberanía”, afirmó.
Molina cerró su intervención con una definición política que sintetizó su postura. “La soberanía no es divisible: no se puede ser patriota en las islas (por las Malvinas) y un cipayo en el continente”, concluyó.
El debate por la modificación de la Ley de Glaciares continúa en el Congreso






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