
FOPEA alerta sobre una escalada sin precedentes en el discurso del presidente Javier Milei contra periodistas
Pablo Perret
FOPEA repudia enérgicamente estas expresiones. Que el Presidente de la Nación, tras identificar uno por uno a periodistas, apele en un acto público a la figura de la hoguera y a la negación de toda piedad constituye un salto cualitativo en la hostilidad oficial hacia la prensa. Más allá de la intención que se le atribuya, ese lenguaje legitima la violencia contra quienes informan y expone a los colegas señalados a riesgos concretos frente a terceros. El Estado tiene la obligación de proteger a los periodistas, no de convertirlos en blanco.
Horas antes, tras conocerse su sobreseimiento en la causa $LIBRA, el mandatario había calificado a esos mismos periodistas de «ensobrados, mercenarios de la mentira y fabricantes seriales de operaciones» en su cuenta oficial de la red social X. En el mismo mensaje extendió esos rótulos a «todos los demás que utilizaron este tema» y acusó al Grupo La Nación de haber utilizado la causa para «extorsionar al gobierno a cambio de salvarse de evadir impuestos». Atribuir sin prueba alguna la recepción de pagos ilegítimos a periodistas identificados es una acusación de extrema gravedad cuando proviene de la máxima autoridad del país.
FOPEA respeta las decisiones de la Justicia y no se pronuncia sobre el fondo del expediente. Pero un sobreseimiento no convierte en falsa la cobertura periodística de una investigación judicial que durante más de un año y medio involucró al Presidente, a su hermana y secretaria general de la Presidencia y a otros funcionarios y particulares. Informar sobre esa causa fue un ejercicio legítimo del periodismo sobre un asunto de evidente interés público, no una «operación».


En lo que va de octubre, el Presidente insultó a María Eugenia Duffard, Jesica Bossi, Fernán Saguier, Joaquín Morales Solá, Jorge Liotti, Pagni y Novaresio. Esta semana, en Madrid, descalificó a la periodista española Julia Molina por una pregunta formulada a la salida de un acto. Como corolario, este viernes pasó del insulto en redes sociales a un discurso que asocia a periodistas con la imagen del fuego. Lo ocurrido en estas semanas indica que esa tendencia se agrava.
FOPEA convoca a los dirigentes políticos de todos los sectores, a los legisladores y a las instituciones de la República a pronunciarse sin ambigüedades frente a este discurso, porque el silencio también contribuye a naturalizarlo.
A su vez, se solidariza con los colegas señalados y reclama al Presidente que cese de inmediato la estigmatización de periodistas. La libertad de prensa no es un privilegio del sector, sino una garantía para toda la ciudadanía.
El periodista que firma esta nota, también se solidariza con los colegas y hay que decir BASTA a este falta de respeto, violencia verbal que puede pasar a la violencia física, la falta de educación y el peligro que esta nuestra DEMOCRACIA.
Por Pablo Perret
X: @VascoPerret






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