La solidaridad fue mas fuerte que el viento.
Verónica Blanco, quien estaba en su domicilio con su hijo menor en el momento en que desde el interior presenció como el viento le arrancaba el techo, hoy manifiesta un agradecimiento para con los vecinos que le dieron una mano, y a quienes le donaron las chapas que perdió. “Es muy doloroso, pero hay mucha gente buena que te da la mano, estoy agradecida de corazón a todas las personas que se acercaron a la casa”.
“Fue una desgracia con suerte” afirma que le repitieron varios de los vecinos quienes se acercaron a su casa desde ayer. Fueron comerciantes quienes la ayudaron con al reposición de las chapas, y los vecinos colaboraron con clavos, y el aislante wichi, para proteger el techo de las lluvias anunciadas.
“Nos trajeron el andamio, tengo que ir a buscar las chapas y los tirantes”, nos comentó Verónica esta mañana. “Si calma el viento pueden continuar con la colocación. Se acercaron muchachos a colaborar con el tema del techo”, donde la mano de obra también forma parte del gesto solidario.