Buscan alternativas para nuevas tierras y para reubicar a quienes deben desalojar
El escenario combina una demanda histórica de lotes, el crecimiento sostenido de la localidad y situaciones urgentes, como las que atraviesan quienes ocupan actualmente el ex hotel La Aldea y el asentamiento 23 de Abril.
Uno de los puntos centrales de las gestiones es el desarrollo de un nuevo loteo en la zona conocida como El Álamo, ubicada a unos 35 kilómetros del casco urbano.
Como ya informó semanas atrás Ahora Calafate, se trata de tierras bajo jurisdicción provincial, lo que permitiría avanzar con mayor rapidez administrativa. Sin embargo, el proyecto aún se encuentra en etapa técnica.
“Se está trabajando en la zona del Álamo, con un perfil productivo-industrial. Hoy se están definiendo cuestiones como dimensiones de lotes, calles, servicios y potabilidad del agua”, explicó Leyes.
La iniciativa apunta a generar un espacio que combine uso habitacional y productivo. No obstante, la distancia respecto del centro urbano abre interrogantes.
En ese sentido, la concejal reconoció en entrevista con FM Dimensión que no todos los vecinos ven esta opción como una solución definitiva, debido a las dificultades que podría implicar en la vida cotidiana.
“Las lejanías generan incertidumbre: el acceso a la salud, la educación o el trabajo son preguntas que hoy no tienen todas las respuestas”, señaló.
Por el momento, no hay plazos concretos para la implementación del proyecto en El Álamo ni para otras alternativas en estudio. Las gestiones continúan y dependen, en gran medida, de avances técnicos y acuerdos entre distintos organismos.
La titular del Concejo Deliberante destacó que, por primera vez en mucho tiempo, se logró articular un trabajo conjunto entre municipio y provincia, lo que abre una expectativa. “Es la primera vez que vemos un trabajo más coordinado para avanzar en soluciones. Ahora hay que sostenerlo en el tiempo”, concluyó Leyes.
Versiones que generaron confusión
En los últimos días circularon versiones que indicaban que los futuros terrenos en El Álamo serían destinados directamente a las familias que hoy ocupan espacios de forma irregular. Esto generó preocupación entre vecinos que llevan años esperando una solución formal.
Leyes fue categórica al desmentir esa interpretación. “Se están confundiendo dos cosas: por un lado, la gestión de nuevas tierras y por otro, el acompañamiento a familias con orden de desalojo. No significa que esas tierras se vayan a entregar automáticamente a quienes ocupan hoy”, afirmó.
La concejal explicó que dentro de esos grupos hay situaciones distintas. Algunas familias tienen expedientes iniciados y podrían estar en condiciones de acceder a un lote en el futuro, mientras que otras no cumplen con los requisitos o nunca iniciaron el trámite.
Una demanda que no deja de crecer
Los números reflejan la magnitud del problema habitacional en El Chaltén. Actualmente hay 125 expedientes activos que cumplen con los requisitos establecidos, a los que se suman más de 500 solicitudes que aún no se transformaron en expediente formal.
“Hoy tenemos que dar respuesta a esos 125 casos que están en condiciones. Ese es el punto de partida”, indicó Leyes.
El crecimiento de la localidad en los últimos años, impulsado en gran medida por el turismo, fue más rápido que la disponibilidad de tierras, generando un desfasaje que alcanzó niveles críticos.
Desalojos: un frente urgente
En paralelo a las gestiones por más tierras, se debe trabajar sobre la urgencia de las familias que enfrentan órdenes de desalojo en el ex hotel La Aldea y el asentamiento 23 de Abril.
En el caso de La Aldea, la medida prevista para fines de abril ya fue prorrogada, y se espera que pueda ocurrir algo similar con el otro asentamiento.
“Se está haciendo un trabajo individual con cada familia. Algunas ya se retiraron, otras están buscando alquiler o encontraron alternativas temporales”, explicó la concejal.
El acompañamiento incluye intervención de áreas sociales tanto municipales como provinciales, con el objetivo de evitar que las familias queden sin ninguna alternativa habitacional.
Recuperar tierras dentro del ejido urbano
Otra de las líneas de acción apunta a optimizar el uso del suelo disponible dentro del propio pueblo. En ese marco, se avanzan conversaciones con Gendarmería Nacional.
La propuesta es regularizar los terrenos que actualmente utiliza la fuerza y, a partir de ese proceso, recuperar otros espacios que hoy están en desuso.
“Eso nos permitiría disponer de algunos lotes para familias que ya habían sido preadjudicadas en 2023 y todavía están esperando”, indicó Leyes.
Se trata de un número acotado de soluciones, pero que permitiría resolver situaciones puntuales dentro de la demanda existente.