Ciencia EFE 16/05/2026

El seguimiento a una ballena sugiere una nueva ruta migratoria entre la Patagonia argentina y la Antártida

Una ballena jorobada bautizada ‘Popa’ ha sorprendido a científicos argentinos al recorrer más de 2.500 kilómetros, en apenas dos semanas, desde la Patagonia argentina hasta la Antártida, en un viaje que reveló una posible nueva ruta migratoria.
Fotografía del 01 de diciembre de 2025 cedida por la Fundación Rewilding que muestra a la ballena jorobada bautizada como ‘Popa’ en el Parque Provincial Patagonia Azul en Chubut (Argentina). EFE/ Fundación Rewilding

El desplazamiento fue registrado gracias a un dispositivo satelital colocado por el equipo de la Fundación Rewilding Argentina, que desde hace cinco temporadas desarrolla un programa de monitoreo de ballenas en la región del Atlántico Sur, y los datos obtenidos mostraron la emergencia de una posible vía migratoria más cercana a la costa.

‘Popa’ fue marcada el 13 de enero de 2026 en aguas del Parque Provincial Patagonia Azul, en la provincia de Chubut, donde fue observada durante más de un mes en el área y sus alrededores, y a fines de febrero inició un desplazamiento hacia el sur.

«Desde el 24 de febrero hasta el 16 de marzo, la ballena nadó de manera prácticamente ininterrumpida, sin registrar pausas de alimentación, hasta alcanzar las cercanías de las Islas Orcadas del Sur, donde Argentina tiene la base con presencia humana permanente en la Antártida más antigua del mundo. Allí permaneció varios días, antes de continuar su viaje el 28 de marzo hacia la Península Antártica», explicó Rewilding en un comunicado.

La nota detalla que el seguimiento de ‘Popa’ ha permitido documentar no solo la velocidad del desplazamiento, sino también patrones de comportamiento poco conocidos.

«Este tipo de registros nos ayuda a entender mejor cómo se conectan las áreas de alimentación y migración», ha destacado Lucas Beltramino, quien ha parte del Proyecto Patagonia Azul de Rewilding.

Desde el inicio del programa en 2021, el Parque Provincial Patagonia Azul identificó 239 ejemplares de ballena jorobada en la región.

El hallazgo de esta posible nueva ruta migratoria estuvo acompañado sin embargo por una señal de alarma entre los investigadores, ya que la zona escogida por la ballena para alimentarse en su primera parada hacia la Antártida, las Islas Orcadas del Sur, es un epicentro de la pesca industrial del crustáceo krill antártico.

«Allí, superarrastreros extraen cientos de miles de toneladas al año, poniendo en riesgo el equilibrio de un ecosistema del que se benefician grandes poblaciones de aves marinas y cetáceos, entre ellas las ballenas jorobadas», explicó Rewilding.

Por EFE Verde

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