Piden el diputado Alegría que apoye el endeudamiento de U$S 600 millones
A pocas horas del tratamiento legislativo del proyecto de endeudamiento impulsado por el Gobierno de Santa Cruz, comenzaron a multiplicarse las expresiones públicas destinadas a intentar sumar apoyos para una iniciativa que requiere una mayoría especial para ser aprobada.
El intendente de El Chaltén, Néstor Ticó, y la presidenta de la Comisión de Fomento de Tres Lagos, Nayla Fernández, difundieron un mensaje conjunto en el que solicitaron expresamente al diputado por pueblo Carlos Alegría que acompañe con su voto el proyecto de financiamiento promovido por el Ejecutivo provincial.
La intervención de ambos jefes comunales se da en medio de intensas negociaciones políticas, ya que el oficialismo necesita reunir los dos tercios de los votos de la Cámara de Diputados para autorizar la toma de deuda. De acuerdo con las posiciones conocidas hasta el momento, la aprobación no aparece asegurada y cada voto adquiere una relevancia decisiva.
Dentro de ese escenario, el de Carlos Alegría es considerado uno de los respaldos que el oficialismo intenta conseguir. El legislador, que representa a El Calafate, El Chaltén y Tres Lagos, se ha manifestado contrario al endeudamiento en los términos planteados por el Gobierno Provincial.
Por esa razón, tanto dirigentes del oficialismo como autoridades de las localidades que integran su distrito comenzaron a hacer público el pedido para meter presión y que Alegría reconsidere su posición.
El primero en hacerlo había sido el secretario de Estado de Gobierno e Interior, Rodrigo Suárez, quien este miércoles instó al diputado a actuar con "sensatez" y acompañar las inversiones previstas para las tres localidades que representa.
Ahora fueron los propios jefes comunales quienes se sumaron a ese planteo. "Vengo acá a apoyar el proyecto para el préstamo para las obras que son tan necesarias para nuestras localidades", expresó Ticó en un mensaje difundido por el Gobierno Provincial.
El intendente destacó especialmente las obras energéticas proyectadas para El Chaltén y sostuvo que permitirían reducir la dependencia de la generación eléctrica a gasoil.
"Sería muy necesario y muy importante para nosotros. Le pido por favor a nuestro diputado por pueblo que apoye el proyecto del gobernador", afirmó.
Ticó hizo referencia a las obras contempladas para la localidad cordillerana, entre las que figuran inversiones por 25 millones de dólares destinadas a la incorporación de energías renovables fotovoltaicas, el traslado de la planta generadora y la instalación de una microturbina hidráulica.
Por su parte, Nayla Fernández también apeló directamente al legislador para que acompañe la iniciativa.
"Necesitamos empezar a producir, para producir tenemos que hacer una inversión y para poder hacer la inversión necesitamos financiamiento", manifestó la comisionada de fomento de Tres Lagos.
Fernández remarcó que una de las obras previstas para la localidad es la construcción de un matadero o frigorífico, proyecto que considera estratégico para los productores de la región.
"Eso permitiría a los productores de la zona faenar en Tres Lagos y el costo de la carne sería más bajo", sostuvo.
Además del frigorífico, el paquete de obras proyectadas para la localidad incluye la construcción de un nuevo puesto sanitario de 500 metros cuadrados y una ampliación del edificio escolar con nuevas aulas. La inversión prevista para Tres Lagos asciende a 1,63 millones de dólares.
Las declaraciones de ambos mandatarios locales se producen en la antesala de una sesión que aparece como una de las más importantes para el Gobierno de Claudio Vidal. La autorización legislativa para acceder al financiamiento externo depende de alcanzar una mayoría agravada que, según las estimaciones previas, no estaría garantizada.
En ese contexto, los votos de legisladores que aún no acompañan la iniciativa adquieren un peso determinante. Entre ellos figura el de Carlos Alegría, quien representa precisamente a las comunidades que podrían verse beneficiadas por parte de las obras incluidas en el proyecto y sobre quien ahora se concentra buena parte de la presión política para modificar su postura.