Tras la toma de la Jefatura, la Policía acusa a un referente del reclamo de generar disturbios
La Jefatura de Policía de Santa Cruz difundió este sábado un comunicado oficial en el que brindó su versión de los hechos ocurridos durante la noche del viernes en el edificio central de la fuerza, cuando un grupo de efectivos retirados y familiares protagonizó una ocupación pacífica en el marco del conflicto salarial que atraviesa la institución.
El documento fue emitido luego de que la medida generara repercusiones en toda la provincia y de que circularan distintas versiones sobre lo ocurrido durante las horas de permanencia en el lugar.
Uno de los principales puntos abordados por la fuerza fue el rechazo a las versiones que hablaban de un posible desalojo.
Según explicó la Policía, los efectivos que llegaron al edificio no tenían como objetivo retirar a los manifestantes.
La Jefatura afirmó que se trataba de personal que regresaba tras cumplir funciones de seguridad en el operativo desplegado alrededor de la Cámara de Diputados, donde se desarrollaba la sesión extraordinaria por el proyecto de endeudamiento impulsado por el Gobierno Provincial.
De acuerdo al comunicado, esos efectivos retornaban a la dependencia para completar los trámites administrativos correspondientes al cierre de servicio y estaban acompañados por integrantes de la plana mayor policial y del equipo de negociación.
La reunión con Agüero
La fuerza también informó que, una vez concluida la Mesa del Salario realizada en la Escuela de Policía, las máximas autoridades policiales se trasladaron a la Jefatura con el objetivo de establecer un canal directo de diálogo con los manifestantes.
En ese marco, el comunicado señala que el jefe de Policía, comisario general Diego Agüero, mantuvo una conversación con los presentes y que el intercambio comenzó en un clima de respeto.
“La instancia inicial se desarrolló en un marco de absoluto respeto y entendimiento mutuo”, sostiene el texto oficial.
Críticas a un referente de los autoconvocados
Sin mencionar nombres, la Jefatura apuntó directamente contra uno de los referentes visibles del movimiento de autoconvocados, en una referencia que, aunque sin mencionarlo, alude a Ramón Quipildor, uno de los voceros del reclamo salarial.
Según la Policía, el clima de diálogo se modificó con el ingreso de esa persona junto a medios de comunicación. El comunicado sostiene que comenzó a realizar insultos y provocaciones dirigidas hacia el jefe de Policía y otras autoridades de la fuerza.
“Este hombre, quien hoy representa a los autoconvocados, comenzó a proferir insultos y graves provocaciones verbales hacia la máxima autoridad policial y el Director Regional”, expresa el texto.
La fuerza fue aún más allá al atribuirle intenciones de generar confrontación.
“Solo buscó arengar a la violencia”, señala el comunicado, agregando que la actitud evidenció “resentimiento personal” y una búsqueda de división en lugar de consensos.
Cómo terminó la ocupación
De acuerdo con la versión oficial, la situación logró encauzarse gracias a la intervención de efectivos retirados presentes en el lugar, de una comisario en actividad integrante del grupo de autoconvocados y del propio jefe policial.
La Jefatura afirma que, tras esas gestiones, los manifestantes decidieron levantar la ocupación.
“Se adoptó la decisión de deponer la medida en el edificio central”, indica el documento.
“Las puertas siguen abiertas al diálogo”
En el tramo final del comunicado, la conducción policial buscó transmitir un mensaje institucional y ratificó su participación en la Mesa del Salario.
“Las puertas de nuestra casa institucional permanecen abiertas a la palabra y al entendimiento”, sostuvo la fuerza.
Además definió a la Jefatura como “el hogar de todos los que vistieron, visten y vestirán el uniforme”, y aseguró que continuará trabajando en las negociaciones salariales bajo las premisas del respeto, la camaradería y el diálogo.
El comunicado se conoce mientras continúa abierto el conflicto salarial entre el Gobierno Provincial y los representantes de policías, bomberos y personal penitenciario, quienes mantienen medidas de fuerza en distintas localidades de Santa Cruz y reclaman una recomposición salarial superior a las ofertas realizadas hasta el momento por el Ejecutivo.