“Todavía no caigo”. La emotiva sorpresa que La Sole le dio a una fan de El Calafate
La visita de Soledad Pastorutti a El Calafate dejó varias imágenes: su recorrido por el Glaciar Perito Moreno, el encuentro con bailarines de grupos folclóricos locales y la entrega de un fragmento de su tradicional poncho a guardaparques del Parque Nacional Los Glaciares.
Pero hubo una historia que permaneció en secreto hasta ahora y que tuvo como protagonista a Karina Puebla, integrante y entrenadora del Calafate Running Team, además de fanática de La Sole desde su adolescencia.
La sorpresa formó parte de "30 Pueblos", el proyecto documental con el que la cantante santafesina recorre distintas localidades argentinas para agradecer el acompañamiento recibido durante sus tres décadas de carrera artística. En cada lugar visita a vecinos, referentes culturales y, en algunos casos, a seguidores que marcaron parte de su historia.
Y en El Calafate, una de las elegidas fue Karina.
Un día gris que terminó siendo inolvidable
Todo ocurrió durante una jornada que parecía absolutamente normal. "Era un día horrible, estaba lloviendo y se estaba poniendo cada vez más feo", recordó Karina al hablar con Ahora Calafate
Como suele hacer habitualmente, había convocado a sus alumnos para una jornada de entrenamiento. Incluso les había enviado un mensaje para motivarlos.
"Les escribí a los chicos del Running Team y les dije: abríguense, nos encontramos igual y cambiamos este día gris", contó.
Sin sospechar absolutamente nada, salió a correr junto al grupo por la Costanera. La sorpresa llegó cuando regresaban hacia el sector del cartel de El Calafate.
"Una alumna estaba sentada rara. Yo paré el reloj del entrenamiento y alguien se asoma detrás de ella y me pregunta: '¿Cuántos kilómetros corriste?'."
La voz le resultó familiar de inmediato. "Cuando la escuché pensé: no puede ser. ¿Es ella? ¿Es la realidad? ¿Qué está pasando?", relató.
La pregunta se repitió una segunda vez. "Y ahí la vi. Era La Sole." La reacción fue instantánea. "Le dije: ¿Qué hacés acá, Soledad? Y nos abrazamos."
Karina reconoce que durante varios minutos le costó entender lo que estaba ocurriendo. "Me dejó dura. No reaccioné mucho. Fue como cuando no sabés si estás soñando o si es verdad", contó.
La emoción terminó desbordándola. "Pude charlar con ella, me agradeció y yo le agradecí por sus 30 años de música. Le dije que cada vez que la escucho me sigue emocionando. Y ahí me largué a llorar."
Siguiendo a La Sole desde el comienzo
La admiración de Karina por la artista no es reciente. Según contó, sigue la carrera de Soledad desde que tenía 18 años y hasta llegó a crear un club de fans dedicado a la cantante.
"La sigo desde los 18 o 19 años. Fui a Arequito, me la crucé andando en bicicleta, fui a recitales, siempre desde el lugar de fan", recordó. Incluso impulsó un fan club llamado "12 del 10", en referencia al cumpleaños de la artista.
Por eso, el encuentro tuvo un significado especial. "Esta vez fue distinto. No fue en un recital. Fue en mi ámbito laboral, con mis alumnos, y apareció ella para agradecerme."
“No puede ser tan humana”
Durante la charla, Soledad quiso saber sobre la actividad que desarrolla Karina en El Calafate. Le preguntó sobre los entrenamientos, las carreras y hasta sobre su preparación para futuras competencias.
"Me preguntó cómo me preparaba para una maratón y me dijo que le armara un plan de entrenamiento", contó entre risas.
Lo que más la impactó, sin embargo, fue la sencillez de la cantante. "Me agarró de la mano y me dijo: quiero agradecerte por estos 30 años. Y yo pensaba: no puede ser tan humana, tan real, tan Sole."
La artista también conversó con los integrantes del grupo de running y quedó sorprendida por el afecto que le demostraban a Karina. "Me dijeron que les había llamado mucho la atención el cariño que me tienen mis alumnos. Eso también me emocionó muchísimo", relató.
Un recuerdo para toda la vida
Karina aseguró que no tenía ninguna información previa sobre la llegada de Soledad a El Calafate. "No tenía ni idea. Nadie me avisó nada. Ni amigos, ni conocidos, ni gente del aeropuerto. Fue completamente sorpresa", afirmó.
La producción de la artista pidió mantener reserva hasta que concluyera la visita. Por eso recién ahora comenzaron a conocerse detalles de las distintas actividades realizadas durante su paso por la ciudad.
Al recordar ese momento, Karina todavía se emociona. "Te juro que todavía no caigo. A veces siento que sigo soñando", confesó.
Y resumió en una frase lo que significó encontrarse cara a cara con la artista que admira desde hace más de veinte años. "La Sole sigue siendo La Sole. Nada la cambió. Sigue siendo sencilla, transparente y humana. Eso fue lo más lindo de todo."