El Calafate sin reserva fría: qué dijo SPSE sobre el problema y cuáles son las alternativas
El apagón que el pasado martes dejó durante más de 18 horas sin energía a cuatro ciudades del sur de Santa Cruz volvió a instalar un viejo debate de la falta de una reserva fría en El Calafate.
En una entrevista concedida a FM Dimensión, el presidente de Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE), Matías Cortijo, explicó por qué la ciudad quedó completamente sin suministro eléctrico cuando se produjo la falla en el sistema de transporte de energía y cuáles son las alternativas para reducir esa vulnerabilidad.
Además, anticipó que la empresa avanzará en la compra de grupos electrógenos destinados a garantizar el funcionamiento del sistema de captación y distribución de agua potable cuando vuelva a producirse una interrupción del servicio eléctrico.
Un problema que se arrastra desde hace años
Haciendo un repaso por los archivos de Ahora Calafate en 2017, este medio informó que comenzaron a retirarse los grupos generadores que conformaban la reserva fría de El Calafate, instalada para respaldar el suministro cuando la ciudad se incorporó al Sistema Argentino de Interconexión (SADI). Meses después, se publicó que la localidad quedaría definitivamente sin ese sistema de respaldo, quedando expuesta a cortes generales de energía.
Desde entonces, Ahora Calafate volvió sobre el tema en distintas oportunidades: cuando nuevos apagones dejaron en evidencia la vulnerabilidad del sistema. O cuando en 2020, durante trabajos de mantenimiento del interconectado, los equipos generadores fueron reinstalados de manera transitoria. Sin embargo, al finalizar esas tareas volvieron a ser retirados, dejando nuevamente a El Calafate sin su "plan B" energético.
La usina de Río Turbio debería ser la Reserva Fría
Cortijo explicó que la decisión de no mantener una reserva fría local estuvo vinculada a la expectativa de que la nueva Usina Termoeléctrica de Río Turbio comenzara a generar energía para el denominado Nodo Sur.
"Cuando se decidió no poner la reserva fría en El Calafate fue pensando en que se iba a tener disponible la usina de Río Turbio. El tema es que después nunca se puso en servicio", afirmó en el programa “A Diario”.
Añadió que una situación similar ocurrirá cuando entren en funcionamiento las represas sobre el río Santa Cruz, ya que ambas obras incorporarán generación eléctrica en una región que hoy depende exclusivamente de una línea de transporte.
Durante la entrevista, Cortijo explicó que el problema no radica únicamente en el sistema de transporte sino en la ausencia de generación dentro del Nodo Sur.
"El Nodo Sur no tiene ninguna generación importante conectada. Cuando el problema ocurre desde Comandante Luis Piedra Buena hacia el sur, El Calafate queda desprovisto."
Indicó que la generación existente actualmente en Río Gallegos y Río Turbio apenas alcanza para abastecer a esas localidades.
Incluso aseguró que, de haber estado operativa la usina de 240 MW de Río Turbio, el corte prácticamente no habría tenido consecuencias para las ciudades afectadas. "Si la usina Termoeléctrica de hubiese estado en línea, ni nos enterábamos."
¿Es posible instalar una reserva fría?
El presidente de SPSE reconoció que volver a dotar a El Calafate de una reserva fría es técnicamente posible, aunque representa una inversión importante que hoy la provincia no puede afrontar. No solo por la compra e instalación de los equipos, sino también por los costos permanentes de operación y mantenimiento.
"Servicios Públicos es una empresa que hoy tiene déficit. Eso tendrá que surgir de algún trabajo conjunto con Provincia, Municipio u otro organismo que pueda aportar los fondos."
La prioridad será garantizar el abastecimiento de agua
Más allá de la discusión sobre una futura reserva fría, Cortijo aseguró que la empresa ya tomó una decisión para reducir el impacto adicional al corte general de energía, que es la paralización del sistema de acueducto.
El funcionario relató que durante el gran apagón horas SPSE buscó en El Calafate y Río Gallegos grupos electrógenos de gran potencia para alimentar las estaciones de bombeo.
Necesitaban un equipo de 500 kW y otro de 1.000 kW, pero solamente consiguieron uno de menor capacidad, por lo que finalmente no pudieron poner en marcha el sistema.
Después del apagón, SPSE tomó conocimiento de que la Municipalidad de El Calafate disponía de un generador de potencia suficiente para colaborar en la emergencia.
Cortijo descartó que hubiera existido una negativa del Municipio y atribuyó la situación a una falta de coordinación entre ambas instituciones.
"Para mí lo que hubo fue una falta de comunicación. Nosotros nunca supimos que ellos tenían un equipo de esa capacidad y ellos tampoco sabían que nosotros lo estábamos buscando."
Agregó que esa experiencia permitirá mejorar la respuesta ante futuros episodios similares.
Como consecuencia directa del apagón, el presidente de SPSE anunció que la empresa iniciará la compra de dos grupos electrógenos que quedarán instalados de manera permanente para abastecer el sistema de captación y distribución de agua de El Calafate.
"Ante la vulnerabilidad que ya tiene El Calafate con el tema eléctrico no le podemos sumar la parte sanitaria."
Según explicó, el proceso de compra ya comenzó con el pedido de presupuestos, aunque reconoció que la incorporación de los equipos demandará algunos meses.
La intención es que, ante un nuevo corte general de energía, el sistema de agua pueda seguir funcionando de manera autónoma mediante generación propia.
El apagón como argumento para reclamar inversiones
Cortijo también afirmó que el episodio del martes fortalecerá las gestiones que SPSE impulsará para conseguir financiamiento destinado a una solución de fondo.
El objetivo será avanzar en una reserva fría para El Calafate o acelerar la incorporación de nueva generación al Nodo Sur mediante la puesta en marcha de la Usina de Río Turbio y, en el futuro, de las represas sobre el río Santa Cruz.
"Vamos a usar este incidente como punta de lanza para conseguir esos fondos. Hoy tenemos una justificación mucho más fuerte para reclamar las inversiones que hacen falta."
Mientras esas obras continúan pendientes, la empresa apuesta a una medida concreta y de corto plazo: asegurar que un futuro apagón no vuelva a comprometer un servicio esencial como el abastecimiento de agua potable para toda la ciudad.