Guardaparques se capacitan para mejorar el monitoreo de la fauna silvestre
Las cámaras trampa se han convertido en una herramienta indispensable para conocer mejor la fauna que habita las áreas protegidas de la Patagonia. Su correcta utilización permite registrar la presencia de animales, estudiar sus hábitos, estimar poblaciones y detectar amenazas sin alterar el comportamiento natural de las especies. Con ese objetivo, guardaparques del Parque Nacional Los Glaciares participaron de una capacitación regional realizada en Río Gallegos.
El curso, denominado "Cámaras trampa: de la imagen a la información", se desarrolló entre el 1 y el 3 de julio en el Campus de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA), organizado por la Dirección Regional Patagonia Austral de la Administración de Parques Nacionales, junto a la UNPA-UARG, el Instituto de Ciencias Antropológicas, Sociales y Ambientales Regionales (ICASUR) y el Instituto de Ciencias Polares, Ambiente y Recursos Naturales (IPCA) de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego.
La propuesta estuvo destinada principalmente a guardaparques, brigadistas, técnicos y profesionales de la Administración de Parques Nacionales que trabajan o pueden vincularse con el uso de cámaras trampa, aunque también participaron agentes de organismos nacionales, provinciales y municipales, integrantes de organizaciones no gubernamentales, docentes, estudiantes y profesionales dedicados al monitoreo de fauna silvestre.
Por el Parque Nacional Los Glaciares participaron el jefe del Cuerpo de Guardaparques, Daniel Muñoz, junto a los guardaparques Paulina Losana, Paula Novakovsky, Juan Manuel Boudouve y Leandro Ben Yassin.
Durante las tres jornadas, los participantes adquirieron herramientas para utilizar correctamente las cámaras trampa, diseñar muestreos eficientes, organizar grandes volúmenes de imágenes y transformar esos registros en información útil para la gestión de las áreas protegidas.
La capacitación también abordó el procesamiento masivo de fotografías y el análisis de los datos obtenidos, con aplicaciones concretas en el monitoreo de especies nativas como huemules, pumas y zorros, además del seguimiento y control de especies exóticas invasoras, uno de los desafíos de conservación presentes en distintos ambientes patagónicos.
Los contenidos combinaron aspectos teóricos con actividades prácticas en campo y continuarán mediante una instancia virtual de acompañamiento y una evaluación prevista para comienzos de septiembre.
Monitorear para conservar
Las cámaras trampa son equipos que se activan automáticamente mediante sensores de movimiento o calor, permitiendo registrar animales sin necesidad de capturarlos ni interferir en su comportamiento.
La información que generan resulta fundamental para conocer la distribución de las especies, identificar corredores de fauna, detectar cambios en las poblaciones y evaluar el impacto de distintas amenazas ambientales. Estos datos constituyen una herramienta de apoyo para la toma de decisiones de manejo y conservación dentro de los parques nacionales.
Un trabajo conjunto entre la UNPA y Parques Nacionales
La capacitación se desarrolló en la sede de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, una de las primeras actividades surgidas tras la renovación del Convenio Marco de Cooperación entre la UNPA y la Administración de Parques Nacionales.
Ese acuerdo, firmado en junio, tendrá una vigencia de cinco años y prevé el desarrollo conjunto de programas de formación, investigación científica, extensión universitaria y transferencia tecnológica, además de prácticas de campo para estudiantes y proyectos de investigación en las áreas protegidas de Santa Cruz.
La realización de este curso constituye un ejemplo concreto de esa articulación entre el sistema universitario y el organismo encargado de administrar los parques nacionales, con el objetivo de fortalecer la generación de conocimiento y mejorar las herramientas disponibles para la conservación de la biodiversidad patagónica.