Por: Guillermo Pérez Luque29/08/2026

Felices 20 años CES “De Agostini”

El Centro de Estudios Superiores con orientación al turismo celebró dos décadas desde su creación con un acto realizado en el Centro Cultural de El Calafate, acompañado por autoridades, docentes, familias, instituciones y empresas. En la misma ceremonia se concretó la 13ª colación de grado: 19 estudiantes recibieron sus diplomas en Turismo, Guía de Turismo, Gestión Ambiental y Administración Hotelera.

El Centro de Estudios Superiores Padre Alberto de Agostini celebró este viernes sus 20 años de vida institucional con un acto que reunió a la comunidad educativa y a numerosos representantes de organismos e instituciones que acompañaron su crecimiento desde 2006.

La ceremonia se realizó en el Centro Cultural de El Calafate, que lució colmado de público. Participaron autoridades, docentes, familiares de los egresados, integrantes de la comunidad educativa y representantes de empresas y entidades vinculadas con la actividad turística que colaboran habitualmente con la institución.

La celebración tuvo además un segundo motivo: se realizó la 13ª colación de grado, en la que 19 estudiantes recibieron sus diplomas tras completar sus estudios superiores.

El CES Padre Alberto de Agostini ocupa un lugar particular en la historia educativa local, ya que es la primera institución de nivel superior de El Calafate.

Uno de los ejes centrales del acto fue el recuerdo de aquel 16 de agosto de 2006, fecha en la que se concretó la inauguración de la institución.

El CES De Agostini cumple 20 años: cuando la educación superior llegó a El Calafate

En una localidad que atravesaba una etapa de fuerte crecimiento, la puesta en marcha del CES significó la posibilidad de cursar estudios superiores sin tener que abandonar El Calafate, y al mismo tiempo generó una instancia de formación directamente vinculada con las necesidades del desarrollo local.

Durante la ceremonia se repasó el proceso que permitió poner en marcha aquella primera oferta de enseñanza superior en la localidad, surgida a partir del trabajo conjunto de distintos actores públicos, privados y de la comunidad educativa.

La actual rectora del CES, Cecilia D’Aversa, fue una de las encargadas de dirigirse a los presentes durante la celebración.

“Cumplir 20 años para una institución es algo que se celebra, es algo que se festeja, es nuestro cumple. Y es un logro que nosotros consideramos que no pertenece solamente a nuestra institución y a quienes conformamos el CES de Agostini, es un logro al que hemos arribado en comunidad”, dijo D’Aversa

También se escucharon palabras pronunciadas veinte años atrás por el entonces párroco Carlos “Lito” Álvarez, quien  era el representante legal del CEJL. En aquella inauguración había destacado precisamente el esfuerzo compartido entre instituciones y personas para concretar el proyecto.

Actualmente radicado en El Salvador, el sacerdote envió además un mensaje en video especialmente para el aniversario.

Otra de las voces presentes fue la de María José Caldiero, primera rectora de la institución y una de las personas que tuvo una participación central en la elaboración y puesta en marcha del proyecto original. Pronunció unas sentidas palabras evocando aquellos esfuerzos para poner en marcha la oferta educativa.

“Siempre se buscó que cada uno que formó parte de la actividad turística pudiera tener su voz presente, su idea, su pensamiento crítico, reflexivo sobre las actividades, sobre lo que se necesitaba, sobre lo que había que construir. Y eso es algo que generó muchísimo valor en el proyecto, porque pasó a ser un proyecto de todos”, dijo Caldiero.

Durante el acto también habló Francisco Grill, actual responsable legal del Centro Educativo Joven Labrador.

“Somos una comunidad de fe y eso no es solamente creer en Dios, sino que creemos profundamente en la capacidad de las personas para hacer presente a Dios en nuestras relaciones. Y eso sucede cada vez que trabajamos por el bien común, cada vez que pensamos en cómo ayudarnos a mejorar nuestras vidas, a estar un poco mejor cada uno y todos. Eso básicamente es una comunidad”, afirmó. 

 

Reconocimientos a quienes ayudaron a construir el proyecto

La ceremonia incluyó distintos reconocimientos a personas e instituciones que tuvieron participación en la creación del CES o que continúan colaborando con su funcionamiento.

Entre ellos fue distinguida la profesora Silvia Alonso, quien en 2006 se desempeñaba como rectora del Colegio Secundario Padre Manuel González, otra de las instituciones que dependen del Centro Educativo Joven Labrador.

Alonso aportó entonces su experiencia pedagógica para colaborar con el diseño y organización de la nueva institución de enseñanza superior.

También hubo reconocimiento para Héctor Acosta, quien en 2006 se desempeñaba por director de Enseñanza Privada en el Consejo Provincial de Educación, y colaboró activamente para darle forma al proyecto y posibilitar su inicio.

Hubo distinciones para representantes de organismos públicos que acompañaron el desarrollo del proyecto, entre ellos la Municipalidad de El Calafate, las áreas de Turismo provincial y municipal y el Consejo Provincial de Educación.

El vínculo con las instituciones locales

Desde su creación, una de las características del CES Padre Alberto de Agostini ha sido su fuerte relación con la actividad turística de El Calafate.

Por esa razón, durante el aniversario también fueron reconocidas entidades empresariales y compañías que colaboran de manera permanente con la formación de los estudiantes y la vida institucional.

Entre ellas se mencionó a la Cámara de Comercio, organismos y entidades vinculadas con el turismo y empresas de distintos sectores, como servicios lacustres, excursiones, transporte y alojamiento.

También fue destacada la colaboración de instituciones como Parques Nacionales, organismos que brindan espacios y acompañamiento para las prácticas profesionales, y el Aeropuerto Internacional de El Calafate, a través de la empresa London Supply.

También fueron agasajadas las primeras egresadas de las carreras del CES: Yanina Lucero, Melina Sallies y Lorna Inostroza.

Una celebración con música y emoción

El cierre de los festejos tuvo un momento especialmente preparado para la ocasión: se estrenó la canción “No quiero quedarme quieto”, dedicada al Padre Alberto de Agostini.

La interpretación estuvo a cargo de músicos locales, docentes y profesores de la institución, e incluso contó con la participación de la propia rectora Cecilia D’Aversa.

Finalmente, todo el plantel docente y directivo subió al escenario para cerrar colectivamente una jornada que reunió dos décadas de historia y una nueva generación de egresados.

Diecinueve nuevos técnicos superiores

La segunda parte central de la ceremonia fue la entrega de diplomas correspondiente a la 13ª colación de grado.

En total fueron 19 los egresados, distribuidos en cuatro carreras.

Tecnicatura Superior en Turismo

  • Tomás Cantero
  • Magalí Ayelén Díaz

Tecnicatura Superior en Guía de Turismo

  • Micaela Aylén Azzi
  • Martina Alejandra Escobar
  • Christian Javier Gerónimo
  • María Natalia Levpusek
  • Martina Emilia Ortiz Oliva
  • Mauro Javier Ostapchuk
  • Zaira Analía Pared
  • Eduardo Joaquín Silva
  • Nicolás Vicini Monja

Tecnicatura Superior en Gestión Ambiental

  • Sabrina Macarena Suárez
  • Rocío Belén Fernández

Tecnicatura Superior en Administración Hotelera

  • Francisco Nicolás Perrando
  • Matías Víctor Perrando
  • Daiana Antonela González
  • Carlos Francisco Herrero
  • Laura Romina Lázaro Bravo
  • Rocío Gregorio Urzagasti

Fueron así nueve nuevos técnicos superiores en Guía de Turismo, seis en Administración Hotelera, dos en Turismo y dos en Gestión Ambiental.

La celebración permitió mirar hacia atrás y dimensionar lo que significó aquella inauguración de agosto de 2006.

Veinte años después, el acto reunió a quienes participaron de los comienzos, a quienes sostienen actualmente la institución y a una nueva camada de egresados que se incorpora al mundo profesional.

La imagen final, con docentes y directivos juntos sobre el escenario, resumió el espíritu de la jornada: celebrar una historia que comenzó como un proyecto colectivo y que, dos décadas después, continúa formando profesionales en El Calafate.