Trabajan en el desarrollo de una bebida fermentada de calafate
El calafate es el principal berry endémico de la Patagonia y posee concentraciones de compuestos fenólicos, con capacidad antioxidante, mayores a los de otros frutos (por ejemplo, arándanos). Habitualmente, este fruto es consumido en verano y utilizado para la elaboración de mermeladas o bebidas alcohólicas.
Los compuestos antioxidantes, como por ejemplo los compuestos fenólicos, son moléculas capaces de prevenir el daño celular y por lo tanto están relacionados con la prevención de enfermedades relacionadas con la edad y el cáncer.
Además, algunos compuestos fenólicos pueden inhibir la actividad de enzimas relacionadas con enfermedades como la hipertensión arterial y la obesidad. A estas moléculas (entre otras) se las considera productos bioactivos.
En el CIEFAP un grupo de investigadoras del área de Fitopatología y Microbiología Aplicada, estudia las propiedades del calafate e investiga los nutracéuticos a base de calafate y las bacterias lácticas con capacidad antioxidante para aumentar la biodisponibilidad de sus compuestos, potenciando sus propiedades que lleva adelante la becaria doctoral de CONICET en CIEFAP, Lic. Brenda Sede Lucena.
Este proyecto aprovecha las propiedades del calafate e investiga la capacidad de bacterias lácticas nativas, propia de este fruto, para aumentar la biodisponibilidad de sus compuestos potenciando sus beneficios.
Los resultados son positivos ya que “contamos con algunas bacterias capaces de aumentar la actividad antioxidante de los jugos de calafate, lo que permite continuar con los estudios para la formulación de una bebida fermentada funcional o un nutracéutico a base de calafate para ejercer una acción benéfica para la salud”, adelantó la Dra. en Bioquímica, Micaela Pescuma, directora del trabajo doctoral de Sede Lucena.