Liliana Piñeiro: “Con la cultura podemos mover montañas"
“Celebramos mucho haber llegado a El Calafate, y poder conocer esta hermosa muestra que ya es su tercer punto de itinerancia”, expresó Piñeiro, emocionada por la recepción local. Previamente había dialogado con ENTRAMANDO por FM Dimensión donde afirmó:“Vamos a estar disponibles para poder dialogar, para pensar proyectos a futuro; todos aquellos que quieran sumarse, vamos a estar para eso también”, añadió, invitando a artistas y gestores culturales de la región a integrarse a la red de la Bienal.
BIENALSUR, iniciativa que nació desde la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF), celebra en 2025 sus diez años y quinta edición, con presencia en más de treinta países. “Formar parte de Bienal Sur es empezar a formar parte de nuestra cartografía que ocupa más de treinta países, una red donde los artistas se conocen, dialogan y se potencian mutuamente”, destacó Piñeiro. “Yo tengo siempre la sensación de que Bienal Sur prende una chispita y después algo empieza a rodar que ya nos excede, pero esa es nuestra tarea: ser facilitadores fuera de las leyes del mercado, difundir y conectar”, sostuvo.
En su paso por El Calafate, Piñeiro estuvo acompañada por Fabián Blanco, coordinador legal y administrativo de la Bienal, y por Fernando Farina, integrante permanente del equipo curatorial. “Pareciera que somos muchos, pero somos un equipo pequeño, muy apasionado y muy eficiente. Es una maravilla cómo funcionamos”, comentó entre risas.
La curadora también valoró el esfuerzo autogestivo de “Pulso Tierra”, proyecto local que se sumó a la Bienal con intervenciones artísticas y performances en la vía pública. “Es la primera vez que sucede algo así, y me parece súper interesante el interés de los artistas en que a partir de una exhibición empiece a resonar el entorno. Es un irradiar de ida y vuelta porque alimenta a Bienal Sur, y nosotros vamos a ayudar también a conectar a estos artistas”, subrayó.
Con entusiasmo, Piñeiro celebró la articulación entre artistas, instituciones públicas y el sector privado en la región. “Me parece que con la cultura podemos mover montañas y ahí lo están ustedes haciendo. La unión entre lo público y lo privado nos ayuda a llevar adelante proyectos de esta envergadura. Los artistas necesitan del apoyo de quienes estamos en la gestión y de los privados que pueden contribuir al desarrollo de su obra”, reflexionó.
BIENALSUR abre cada dos años una convocatoria internacional para artistas y curadores. “Se presentan unos cinco mil proyectos por convocatoria, de los cuales unos cuatrocientos o quinientos son preseleccionados. Luego, hacemos un maridaje entre la institución, el proyecto y los recursos para llevarlo adelante. Es un proceso largo, pero apasionante”, explicó Piñeiro sobre el funcionamiento interno de la bienal.
A lo largo de su carrera, Piñeiro ha recibido premios de la Asociación Argentina de Críticos de Arte y becas internacionales por su labor en gestión cultural y diseño expositivo. Su compromiso con la difusión del arte contemporáneo se mantiene intacto: “Nunca hay momentos fáciles. Si pudimos en pandemia, vamos a seguir pudiendo. La cultura siempre resiste. En los peores momentos, es lo que más emerge”, concluyó.