El agua de El Chaltén ya tiene su "huella digital". Un estudio clave para detectar cambios en el futuro
¿Cómo saber si dentro de diez o veinte años el agua que alimenta los ríos y lagos de la zona de El Chaltén seguirá teniendo el mismo origen y el mismo recorrido que hoy? La respuesta parece sencilla, pero hasta ahora no existía una referencia científica que permitiera comparar esos cambios con precisión.
Ese vacío comenzó a saldarse con una investigación desarrollada por especialistas del CONICET, la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP), la Administración de Parques Nacionales y la Asociación BOANA, quienes realizaron la primera caracterización isotópica integral del sistema hídrico de la cuenca norte del Parque Nacional Los Glaciares.
El trabajo, publicado recientemente en la revista científica internacional Hydrological Processes, establece una línea de base que permitirá seguir la evolución del agua en los próximos años y comprender mejor cómo responden los ecosistemas de montaña frente al cambio climático y al crecimiento de la actividad humana.
La Dra. Asunción Romanelli, investigadora del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC-UNMdP-CONICET) e integrante del equipo científico, explicó a Ahora Calafate que allí radica el verdadero valor del estudio.
"Este trabajo constituye un punto de partida para comprender el funcionamiento del sistema hidrológico de la región. Contar con una línea de base significa tener una referencia con la cual comparar futuras mediciones", señaló.
Una investigación inédita para la Patagonia
Durante las campañas realizadas entre 2021 y 2022, los investigadores recolectaron muestras en 81 sitios distribuidos sobre aproximadamente 850 kilómetros cuadrados, incluyendo nieve, hielo glaciar, arroyos, ríos, lagunas y el lago Viedma.
El trabajo no fue sencillo. Muchas de las muestras se obtuvieron en sectores remotos de la montaña, gracias a una tarea coordinada entre científicos, guardaparques, montañistas y vecinos de El Chaltén.
Romanelli destacó que esa forma de trabajo fue uno de los aspectos más innovadores del proyecto.
"El estudio se desarrolló como una experiencia de monitoreo hidrológico participativo, inédita en el sistema de gestión de áreas protegidas de Argentina", contó a Ahora Calafate.
La investigadora explicó que la Administración de Parques Nacionales y el equipo científico diseñaron conjuntamente el monitoreo. Mientras los investigadores definieron la estrategia de muestreo y el análisis de laboratorio, los guardaparques aportaron su conocimiento del territorio y la logística necesaria para acceder a lugares de muy difícil ingreso.
Las muestras fueron analizadas en el Laboratorio de Hidro-geoquímica e Hidrología Isotópica de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Finalmente, el equipo integró la información isotópica con parámetros fisicoquímicos y microbiológicos para obtener una caracterización integral de los distintos ambientes acuáticos del parque.
La "firma" que identifica el origen del agua
Los científicos analizaron unas pequeñas variaciones naturales presentes en las moléculas de agua, conocidas como isótopos estables. Esas diferencias actúan como una verdadera "firma" o "huella digital", porque permiten rastrear de dónde proviene cada muestra. Es decir, si nació en la nieve, en un glaciar, en la lluvia o si fue modificada por la evaporación durante su recorrido.
Gracias a esa información, el equipo logró reconstruir cómo circula el agua dentro de la cuenca y comprobar que la nieve constituye la principal fuente que alimenta el sistema, mientras que la composición isotópica va cambiando a medida que el agua desciende desde las altas montañas hacia los ríos y lagos.
Los resultados también permitieron diferenciar cuerpos de agua con mayor evaporación y reconocer las conexiones hidrológicas entre glaciares, lagunas y cursos fluviales, aportando una visión integral del funcionamiento de la cuenca.
Mucho más que una fotografía
Aunque los resultados representan un avance importante, Romanelli insistió en que la investigación no responde todas las preguntas. En realidad, constituye el comienzo de un proceso de monitoreo que deberá sostenerse durante muchos años.
Una sola campaña representa una fotografía del sistema; solo una serie de mediciones sostenidas en el tiempo permitirá detectar cambios, comprender por qué ocurren y aportar información científica para una mejor conservación y gestión", explicó a Ahora Calafate.
Justamente por eso, disponer hoy de una referencia científica adquiere un valor estratégico. Las futuras campañas podrán compararse con estos datos iniciales para determinar si cambian las fuentes que alimentan los ríos, si aumenta o disminuye el aporte glaciar o si comienzan a observarse modificaciones asociadas al cambio climático.
Una señal que merece seguimiento
Además de caracterizar el funcionamiento natural del sistema, la investigación registró un dato que los autores consideran importante monitorear.
Las mayores concentraciones de la bacteria Escherichia coli se detectaron aguas abajo de la planta de tratamiento de efluentes de El Chaltén, sobre el río Fitz Roy, junto con incrementos observados en el tramo inferior del río De las Vueltas.
Recordemos que la presencia de esta bacteria provocó una acción judicial promovida por vecinos de El Chaltén, que motivó que el Juzgado federal de Río Gallegos ordenara a la empresa SPSE medidas urgentes para evitar el derrame de efluentes cloacales en los cursos de agua.
Los investigadores aclaran que estos resultados corresponden a una única campaña y que no permiten establecer tendencias ni sacar conclusiones definitivas. Sin embargo, consideran que constituyen una señal que merece seguimiento, especialmente frente al crecimiento urbano y turístico que experimentó la localidad en las últimas décadas.
Romanelli remarcó en la entrevista con este medio que precisamente allí aparece otra utilidad del trabajo.
"La principal medida es dar continuidad al monitoreo. Contar con información científica de manera sostenida permitirá detectar cambios en el sistema, comprender cómo responde a los cambios ambientales y generar mejores herramientas para su gestión y conservación", dijo
Una herramienta para gestionar el futuro
Más allá de los resultados científicos, el estudio deja instalada una herramienta que podrá ser utilizada por investigadores y organismos responsables de la gestión ambiental durante las próximas décadas.
El monitoreo permitirá evaluar cómo evolucionan los aportes de nieve y glaciares, detectar alteraciones en la calidad del agua y comprender mejor la respuesta del sistema frente a fenómenos como el retroceso glaciar, las variaciones climáticas o el crecimiento de la actividad humana.
Contar con información científica de manera sostenida permitirá detectar cambios en el sistema, comprender cómo responde a los cambios ambientales y generar mejores herramientas para su gestión y conservación", dijo la investigadora de la UNMdP.
Para Romanelli, el trabajo también demuestra el valor de la cooperación entre instituciones científicas, organismos de conservación y la comunidad local.
Este trabajo demuestra el valor de la colaboración entre la Administración de Parques Nacionales, la comunidad local y las instituciones científicas. Mantener ese trabajo conjunto será clave para seguir generando información que contribuya a la conservación de uno de los sistemas nivoglaciares más importantes de la Patagonia austral. concluyó la investigadora ante Ahora Calafate.
Con esta primera "huella digital" del agua ya establecida, los científicos cuentan ahora con una referencia inédita para observar cómo evoluciona uno de los sistemas hídricos más importantes de la Patagonia. Para ello será fundamental contar con el apoyo institucional y el financiamiento necesario que permita sostener estos programas de monitoreo en el tiempo.
Será el paso del tiempo el que permita responder una de las preguntas centrales que motivó esta investigación: cómo cambiarán los glaciares, los ríos y las lagunas de la región, y qué impacto tendrán esos cambios sobre el agua que abastece a los ecosistemas y a las comunidades del norte del Parque Nacional Los Glaciares.