El programa que protege al cóndor andino recibirá financiamiento de Alemania
Uno de los programas de conservación de fauna más importantes de Sudamérica recibió un nuevo respaldo internacional. La Embajada de la República Federal de Alemania en Argentina seleccionó al Programa de Conservación del Cóndor Andino (PCCA), desarrollado por la Fundación Bioandina Argentina, como uno de los cuatro proyectos que recibirán financiamiento durante 2026 dentro de una convocatoria nacional destinada a apoyar iniciativas sociales y ambientales.
La noticia fue confirmada por Luis Jácome, presidente de la Fundación Bioandina Argentina, durante una entrevista con FM Dimensión, donde explicó que la propuesta compitió junto a unas 250 iniciativas de todo el país.
"Se presentaron unos 250 proyectos y de esos seleccionaron cuatro. Uno de ellos fue el Programa Cóndor. Básicamente lo que hacen es subvencionarte la compra de bienes que necesitamos para seguir trabajando."
Jácome explicó que la convocatoria está dirigida a organizaciones no gubernamentales que desarrollan proyectos de interés público. Según indicó, el aporte ronda los 21.000 euros y estará destinado íntegramente a la compra de equipamiento.
El presidente de Bioandina destacó que el financiamiento representa un reconocimiento al trabajo que la institución viene desarrollando desde hace más de 30 años en la conservación del cóndor andino.
La propia Embajada de Alemania impulsa desde hace años un programa de microproyectos destinado a respaldar iniciativas locales de rápida implementación vinculadas al desarrollo sostenible, el ambiente y otros objetivos sociales, con aportes que pueden alcanzar los 25.000 euros por proyecto.
Equipamiento para rescate, monitoreo y educación
Los fondos no serán destinados a gastos operativos, sino exclusivamente a fortalecer la infraestructura del programa.
Entre las adquisiciones previstas figuran nuevos materiales para la muestra educativa itinerante del Programa de Conservación del Cóndor Andino, que años atrás también fue presentada en El Calafate.
"Vamos a sumar nuevos cuadros, títeres para cría de pichones (foto), réplicas de huevos, réplicas de transmisores y una serie de materiales educativos que acompañan todas las acciones que hacemos en escuelas rurales", dijo Jacome en el programa “A Diario”.
Más energía y tecnología para conservar cóndores
El financiamiento también permitirá mejorar las condiciones de trabajo en la base de campo que la Fundación mantiene en Pailemán, sobre la costa atlántica de Río Negro, donde desarrolla tareas de rescate y reintroducción.
Una parte importante del aporte será destinada a incorporar infraestructura energética para esa base de operaciones, ubicada en plena Meseta de Somuncurá, donde trabajan guardaparques, técnicos y voluntarios nacionales e internacionales.
"Gracias a este apoyo vamos a poder comprar molinos eólicos, paneles solares, baterías y mejorar la energía de la base de campo."
También se incorporarán sistemas de comunicación y cámaras de circuito cerrado para monitorear a distancia los procesos de incubación y crianza de pichones.
"Nosotros criamos cóndores completamente aislados del contacto humano porque todos tienen como destino volver a la naturaleza. Trabajar con cámaras nos ayuda muchísimo."
El proyecto contempla además mejoras en los sistemas de provisión de agua para el personal y para las aves que permanecen temporalmente en recuperación.
Una red que une a 14 provincias
Jácome destacó que el Programa de Conservación del Cóndor Andino es posible gracias a una extensa red de cooperación integrada por organismos públicos, universidades, áreas protegidas y organizaciones civiles.
"Trabajar con el cóndor andino en Argentina involucra 14 provincias, desde Jujuy hasta Tierra del Fuego. Estamos hablando de más de cuatro mil kilómetros de cordillera y unos dos millones de kilómetros cuadrados", dijo en la Radio de El Calafate
Por eso, asegura que el trabajo colaborativo resulta indispensable. "Si no trabajás en red, si no sumás voluntades, esto no funciona."
Los resultados alcanzados durante más de tres décadas muestran la dimensión del programa.
Según explicó Jácome, el equipo concretó 278 liberaciones de cóndores andinos en distintos puntos de Argentina y logró criar 86 pichones nacidos de ejemplares que, por diferentes motivos, ya no podían regresar al ambiente natural.
Todos esos juveniles fueron preparados para ser reintroducidos en la naturaleza.
Además, el programa realizó más de 550 rescates de cóndores afectados por intoxicaciones, disparos, accidentes u otras amenazas, una cifra que refleja la magnitud del trabajo desarrollado en todo el país.
Walaq, un símbolo de la recuperación en Santa Cruz
El trabajo de la Fundación Bioandina también dejó una historia muy cercana para Santa Cruz.
En 2025, el joven cóndor Walaq fue encontrado en cercanías de río Mayer con un severo cuadro de debilidad que le impedía volar. Tras ser rescatado por personal del Consejo Agrario Provincial, comenzó un proceso de recuperación coordinado junto a la Fundación Bioandina Argentina.
Luego de varios meses de rehabilitación y de recuperar plenamente su condición física, Walaq volvió a volar en los cielos santacruceños, equipado con un transmisor satelital que permite seguir sus desplazamientos y evaluar su adaptación al ambiente natural.
El caso se convirtió en uno de los ejemplos más visibles del trabajo conjunto que Bioandina desarrolla desde hace años con Santa Cruz en materia de rescate, rehabilitación y conservación del cóndor andino.
Jácome recordó además que la provincia forma parte activa del programa mediante una decisión estratégica: declarar a sus áreas naturales protegidas como Santuarios del Cóndor, integrándolas al corredor de conservación impulsado por Bioandina junto a otras provincias argentinas.
Las amenazas siguen creciendo
A pesar de los avances logrados durante más de tres décadas de trabajo, el presidente de Bioandina advirtió que el cóndor continúa enfrentando riesgos importantes.
"El cóndor es un animal sumamente simbólico, pero está amenazado y los problemas que enfrenta se están potenciando."
Entre las principales amenazas mencionó el uso de cebos tóxicos, la intoxicación por municiones de plomo que permanecen en animales muertos consumidos por los cóndores y un riesgo relativamente reciente.
Frente a ese escenario, considera que apoyos internacionales como el otorgado por el Gobierno alemán permiten fortalecer un programa que combina rescate, rehabilitación, investigación, monitoreo, educación ambiental y reintroducción, con un objetivo que atraviesa toda la cordillera: asegurar que el cóndor andino siga formando parte del patrimonio natural de las futuras generaciones.