Aves playeras en Santa Cruz: entre la observación, la investigación y la protección
Las aves playeras son aves acuáticas y migratorias pertenecientes al orden Charadriiformes, que habitan ambientes tan diversos como playas de arena, dunas, humedales costeros e interiores, pastizales y otros ecosistemas fundamentales para completar sus ciclos de vida. Muchas de ellas recorren miles de kilómetros a lo largo de rutas migratorias que conectan distintos continentes.
Sin embargo, en las últimas décadas, numerosas poblaciones de aves playeras han disminuido debido a la pérdida y degradación de hábitats, las perturbaciones humanas y otras amenazas ambientales. Por ello, especialistas y organizaciones conservacionistas remarcan la necesidad de proteger tanto los sitios de reproducción como las áreas de descanso y alimentación que utilizan durante sus migraciones.
En Santa Cruz, diversas instituciones trabajan de manera activa en la protección de estas especies. Una de ellas es la Asociación Ambiente Sur, que este domingo invita a la comunidad a celebrar la fecha en el Centro de Interpretación Estuario del Río Gallegos (CIERG), ubicado en Carlos Gardel 389.
Entre las 14 y las 18 horas se desarrollarán visitas guiadas, actividades de observación de aves y la incorporación de registros al Conteo Global de Aves Playeras a través de la plataforma eBird. La propuesta es libre y gratuita y busca acercar a vecinos y visitantes al conocimiento de las aves que habitan el estuario del río Gallegos, un sitio de relevancia internacional para numerosas especies migratorias.
Por su parte, la Fundación Macá Tobiano compartió parte del trabajo que lleva adelante con el chorlito ceniciento, una de las aves playeras emblemáticas de la Patagonia y protegida en la provincia.
“Durante su temporada reproductiva realizamos campañas de guardianes del chorlito ceniciento, con las que buscamos generar información sobre su biología reproductiva y proteger sus nidos con clausuras que previenen el pisoteo y la depredación”, señalaron desde la organización.
Las tareas incluyen el monitoreo de nidos, la recopilación de datos científicos y la implementación de medidas de protección directa para aumentar el éxito reproductivo de la especie. “Cada nidada exitosa nos acerca un poco más a conocer y conservar a esta especie única de la Patagonia”, destacaron desde la Fundación.
La Reserva Natural Municipal Laguna Nimez, ubicada a apenas un kilómetro del centro de El Calafate, constituye un área protegida de gran importancia para la observación y conservación de aves a orillas del Lago Argentino. El humedal permanece abierto durante todo el año y protege a más de un centenar de especies, tanto residentes como migratorias, que encuentran refugio y alimento en sus cinco ambientes: humedal, estepa, juncales, costa y pastizal.
Entre las especies que pueden observarse con facilidad se encuentran flamencos australes, cauquenes, patos silvestres, chorlitos, playeritos y gallaretas, entre otras. Por sus características y diversidad de avifauna, Laguna Nimez representa uno de los espacios naturales destacados de El Calafate para acercarse al mundo de las aves y valorar la importancia de conservar los ambientes que sostienen a estas especies.
El Día Mundial de las Aves Playeras invita así a reflexionar sobre su importancia y el papel que cumplen los humedales, costas y ambientes naturales de Santa Cruz para la conservación de especies que forman parte del patrimonio natural de la región y del planeta.