¿Dónde está Walaq? El seguimiento satelital revela el viaje del cóndor rescatado en Santa Cruz
Walaq está nuevamente recorriendo los cielos de Santa Cruz y hoy sabemos dónde se encuentra. El transmisor satelital que lleva colocado indica que el cóndor que fue liberado en 28 de Noviembre después de una larga rehabilitación se desplazó unos 500 kilómetros hacia el norte y actualmente vuela en cercanías de Perito Moreno.
En el camino también cruzó hacia territorio chileno. La información fue revelada a FM Dimensión por Luis Jácome, presidente de la Fundación Bioandina Argentina, cuyo equipo continúa monitoreando los movimientos del ejemplar junto al área de Fauna del Consejo Agrario Provincial.
"Hoy justamente a la mañana estaba viendo por dónde andaba. Se fue al norte de Santa Cruz. Lo liberamos ahí bien al sur, en 28 de Noviembre, pero ahora se fue bien al norte, como unos 500 kilómetros, bien cerquita de lo que es Perito Moreno. Está volando por ahí. Pero anduvo por Chile también", contó Jácome.
De no poder volar a recorrer la Patagonia
El recorrido que hoy realiza Walaq adquiere otra dimensión al recordar cómo comenzó su historia.
En mayo de 2025 el cóndor fue encontrado en cercanías del Paso Internacional Río Mayer, en el oeste de Santa Cruz, con serias dificultades para volar y síntomas compatibles con una intoxicación.
A partir de allí se activó un operativo de rescate en el que intervino personal del Consejo Agrario Provincial. El ejemplar fue trasladado hasta El Calafate, donde recibió las primeras atenciones y pudo ser estabilizado.
Posteriormente comenzó otro largo viaje. Walaq fue derivado a la Fundación Temaikèn, en Buenos Aires, para recibir atención especializada y completar un proceso de rehabilitación que se extendió durante varios meses.
Ahora Calafate siguió aquella recuperación y en septiembre de 2025 informó que el ejemplar evolucionaba favorablemente y se preparaba su regreso a Santa Cruz para devolverlo a la naturaleza.
Jácome recordó en diálogo con FM Dimensión la complejidad que tuvo todo aquel proceso. "Siempre decimos que las liberaciones abren corazones. La verdad que el rescate de Walaq fue muy difícil. Toda esa rehabilitación, miles de kilómetros, un montón de esfuerzo para lograr recuperarlo y la frutilla del postre siempre es poder liberarlo".
28 de Noviembre, el lugar elegido para devolverle la libertad
Una vez recuperado, se decidió que Walaq volviera a la naturaleza en 28 de Noviembre, en el sur de Santa Cruz.
La elección tuvo razones ambientales y también un fuerte valor simbólico. En esa región existen importantes condoreras y una significativa población de cóndores andinos. Además, 28 de Noviembre es Capital Provincial del Cóndor Andino y desde hace años impulsa distintas acciones relacionadas con la conservación de la especie y la iniciativa para obtener el reconocimiento como Capital Nacional del Cóndor Andino.
Finalmente, el 9 de octubre de 2025, Walaq recuperó su libertad desde el Mirador de Cóndores de 28 de Noviembre. Antes de soltarlo, los especialistas le colocaron elementos que permitirían continuar estudiándolo una vez que regresara a su ambiente natural.
Uno de ellos es un transmisor satelital, que permite conocer sus desplazamientos y aporta valiosa información científica sobre el comportamiento de la especie.
Una historia que no terminó con la liberación
Jácome remarcó que devolver un animal rehabilitado a la naturaleza no significa que el trabajo haya concluido.
"Ese momento tan especial no es algo que pasa y ya está, sino que nosotros estamos monitoreándolo permanentemente. Esto es un trabajo obviamente en conjunto con la gente de Fauna de lo que es el Consejo Agrario Provincial".
También destacó la participación de Franco Paz, de Somos Huellas Patagónicas, en las tareas relacionadas con la coordinación de la liberación.
Desde entonces, cada señal enviada por el transmisor permite reconstruir una parte de la nueva vida de Walaq.
Y los últimos registros muestran que el cóndor emprendió un viaje considerable desde aquel lugar del sur santacruceño donde volvió a extender sus alas.
"Los cóndores tienen una capacidad de vuelo tremenda, son capaces de volar 300 kilómetros en un día. Los datos satelitales con los que los venimos siguiendo nos muestran que vuelan a más de 250 kilómetros por hora, a 9.000 metros de altura pueden alcanzar. Son naves", describió Jácome.
El presidente de Fundación Bioandina explicó que existen registros de cóndores liberados en Jujuy que, apenas dos meses después, fueron localizados en Potosí, Bolivia, y también en el sur de Catamarca. Algo similar ocurre en la Patagonia.
"Cóndores que liberamos en la costa atlántica, en Sierra de Pailemán, los vemos volar en la cordillera de Neuquén, Río Negro, Chubut, cruzar toda la Patagonia en dos días. Dos o tres días la cruzan tranquilamente".
Estos movimientos permiten comprender que un mismo ejemplar puede utilizar territorios muy distantes a lo largo de su vida y relacionarse con poblaciones ubicadas a cientos de kilómetros.
Un corredor que no conoce fronteras
Jácome explicó que esa capacidad de desplazamiento también tiene una enorme importancia desde el punto de vista genético.
A lo largo de la Cordillera de los Andes, los cóndores se encuentran, forman parejas y permiten mantener el intercambio genético entre poblaciones.
"Los estudios genéticos muestran que es una única especie. El cóndor es un ave endémica sudamericana y de Venezuela a Tierra del Fuego estamos hablando del mismo cóndor. No existe una subespecie, y esto es consecuencia, sin duda, de la enorme capacidad de vuelo que ellos tienen".
El caso de Walaq permite visualizar concretamente esa realidad. Un ejemplar observado en el extremo sur de Santa Cruz puede poco después encontrarse en Chile, recorrer cientos de kilómetros hacia el norte provincial y eventualmente continuar hacia otros sectores de la Patagonia.
Y esa característica también obliga a pensar su conservación más allá de los límites de cada jurisdicción.
"Un cóndor que uno ve en 28 de Noviembre de golpe es un cóndor que vuela tanto por Chile como por el norte de la provincia, puede cruzar a Chubut. Entonces cualquier impacto que hacemos sobre esta especie amenazada impacta regionalmente"
Una segunda oportunidad que ahora aporta información
La señal que hoy llega desde cercanías de Perito Moreno completa, por ahora, el último capítulo de una historia que comenzó en circunstancias completamente diferentes.
Walaq fue encontrado en tierra, debilitado y sin poder volar. Después llegaron el rescate, su traslado a El Calafate, la estabilización, miles de kilómetros de viaje, meses de rehabilitación y finalmente su regreso a Santa Cruz.
El día de su liberación volvió a extender las alas sobre 28 de Noviembre.
Hoy, gracias al seguimiento satelital, se sabe que recorrió unos 500 kilómetros hacia el norte, cruzó hacia Chile y continúa desplazándose por los cielos patagónicos.
Pero además de confirmar que pudo readaptarse a la vida silvestre, cada uno de esos movimientos aporta información para conocer mejor a una especie amenazada y diseñar estrategias para protegerla.