“Interrogantes en la discapacidad”: una jornada que puso sobre la mesa derechos, barreras y reclamos
El pasado sábado en el Centro Cultural Municipal de El Calafate, tuvo lugar el encuentro “Interrogantes en la discapacidad”, una jornada pensada menos como una conferencia tradicional y más como un espacio para preguntar, compartir experiencias y buscar respuestas a situaciones que enfrentan cotidianamente las personas con discapacidad y sus familias.
La actividad fue organizada por el Taller Protegido Abriendo Caminos y contó con la participación especial de Diego de la Mata, representante de las organizaciones no gubernamentales de Santa Cruz ante el Consejo Federal de Discapacidad (COFEDIS).
Hubo actividades durante la mañana y una segunda instancia por la tarde, con participación de familias, integrantes del Taller y personas interesadas en conocer los derechos existentes y, especialmente, debatir sobre las dificultades que aparecen cuando esos derechos deben hacerse efectivos.
Ahora Calafate dialogó con Yanina Fernández, coordinadora de Abriendo Caminos, y su homónima Yanina Fernández, presidenta de la asociación que sostiene al Taller, quienes realizaron un balance de la convocatoria y de los principales temas que surgieron.
De la ley a lo que ocurre todos los días
Una parte de la jornada estuvo dedicada a analizar la normativa provincial sobre discapacidad y sus alcances. También se abordaron aspectos vinculados con el Certificado Único de Discapacidad (CUD).
Fernández remarcó un concepto sobre el que insistieron durante el encuentro: “No es un beneficio, sino que es un derecho”.
A partir de allí, el encuentro fue avanzando hacia situaciones concretas planteadas por las propias familias.
Uno de los temas que concentró mayor atención fue la inclusión dentro del sistema educativo y las dificultades que todavía encuentran niños, jóvenes y adultos para transitar por distintos niveles de enseñanza.
También se plantearon problemas relacionados con terapias que deberían ser cubiertas por obras sociales, pero que, según manifestaron participantes del encuentro, en numerosos casos requieren insistentes gestiones y hasta presentaciones judiciales para conseguir su cobertura.
Transporte y las dificultades para viajar
Otro de los asuntos planteados fue el transporte para personas con discapacidad.
Durante el intercambio se mencionaron dificultades para conseguir pasajes y las consecuencias que tienen los cambios y recortes aplicados a nivel nacional sobre los mecanismos que financiaban estos traslados.
Las familias señalaron que en algunos casos reciben como respuesta que deberán esperar 15 o 20 días para conseguir un pasaje, aun cuando la necesidad de viajar puede surgir por una consulta, tratamiento u otra situación que no admite semejante demora.
El encuentro permitió que esas experiencias individuales fueran compartidas y debatidas colectivamente, con De la Mata respondiendo consultas y aportando información sobre las herramientas disponibles para exigir el cumplimiento de derechos.
Trabajo, vivienda y deporte
La jornada también permitió repasar diferentes aspectos contemplados por la legislación provincial.
Entre ellos se mencionó el cupo laboral para personas con discapacidad, el acceso a viviendas y el derecho a participar de actividades deportivas. Fernández indicó además que durante el encuentro De la Mata informó que la Policía de Santa Cruz comenzará a incorporar personas con discapacidad a su plantel.
Desde Abriendo Caminos señalaron que también proyectan nuevas actividades específicamente relacionadas con el deporte.
“También es salud hacer deporte, entonces es un derecho”, sostuvo Fernández, quien rechazó que la falta de preparación de una institución sea utilizada como argumento para impedir la participación.
“Pidamos capacitaciones, capacitémonos, estudiemos, formemos. De eso se trata. Sin formación no hay nada”, remarcó.
Una ausencia que generó malestar
Si hubo un aspecto negativo destacado por las organizadoras fue la escasa presencia de representantes de organismos e instituciones que trabajan directamente con las personas con discapacidad.
Abriendo Caminos había convocado especialmente a sectores de Educación, Salud y Desarrollo Social para que fueran parte del intercambio.
Sin embargo, según detalló Fernández, asistieron solamente dos docentes, una persona vinculada a Desarrollo y una de Salud, sin que en todos los casos se tratara de representaciones institucionales formales.
La situación generó molestia porque uno de los principales planteos de la jornada fue, precisamente, la necesidad de que las distintas áreas trabajen de manera articulada.
Fernández puso como ejemplo las dificultades de jóvenes con discapacidad que desean continuar estudios terciarios y encuentran instituciones que argumentan no contar con personal preparado para acompañarlos.
Para Abriendo Caminos, la respuesta debe ser exactamente la contraria: capacitar al personal y generar mecanismos de articulación entre Educación, Salud y Desarrollo Social.
“Hay muchos chicos con discapacidad que quieren hacer el terciario pero no lo pueden hacer. ¿Por qué? Porque no hay articulación”, señaló.
“El Calafate tiene que empezar a hablar de discapacidad”
Más allá de las respuestas puntuales que pudieron obtenerse, desde Abriendo Caminos consideran que uno de los principales resultados del encuentro fue haber generado un espacio para hablar abiertamente sobre discapacidad en El Calafate.
“Me parece importantísimo que Calafate empiece a hablar de discapacidad, que empiece a hablar de inclusión, que las familias vengan y pongan en la mesa de trabajo las inquietudes y las necesidades”, expresó Fernández.
La coordinadora también dejó una reflexión dirigida a quienes todavía consideran la discapacidad como una realidad ajena.
“La discapacidad es una lotería”, afirmó, para graficar que cualquier persona o familia puede encontrarse en algún momento atravesada por ella.
Y describió el trabajo cotidiano de quienes impulsan estos espacios con otra imagen: “Nosotros construimos con granitos de arena, cuando otros construyen con bloques o con ladrillos. Y a veces nos soplan el granito y se va, y otra vez hay que sumar otro granito”.
La jornada terminó, justamente, con esa idea como desafío: generar más espacios de capacitación, diálogo y debate, pero fundamentalmente conseguir que las instituciones que tienen responsabilidades concretas también se sienten a la mesa.