Ciencia Por: Hector Lara05/10/2026

Un “mapa” del ADN del huemul abre una nueva etapa para su conservación

El huemul, uno de los grandes símbolos de la fauna nativa de la Patagonia, cuenta desde ahora con una herramienta científica que puede resultar fundamental para su conservación: el primer genoma nuclear de referencia de la especie y del género Hippocamelus.

A partir de muestras de dos ejemplares de Chubut, investigadores del CITAAC lograron secuenciar cerca del 99% del material genético del huemul e identificar 20.042 genes. El avance permitirá conocer mejor la diversidad genética de una especie de la que sobreviven unos 1.500 ejemplares entre Argentina y Chile.

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El trabajo fue realizado por investigadores del Centro de Investigaciones en Toxicología Ambiental y Agrobiotecnología del Comahue (CITAAC), dependiente de la Universidad Nacional del Comahue y el CONICET. El ensamblado genómico fue incorporado al National Center for Biotechnology Information (NCBI), que lo reconoce como referencia para el huemul.

A partir de muestras de dos ejemplares de Chubut, el equipo logró reconstruir aproximadamente el 99% del material genético e identificar 20.042 genes.

La Universidad Nacional del Comahue explicó que un genoma de referencia funciona como “un mapa de ese ADN para toda la especie”, que permite desarrollar herramientas para estudiar y comparar genéticamente individuos y poblaciones.

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La nueva información permitirá investigar cuánta diversidad genética conservan las poblaciones de huemules, si existe endogamia y qué tan relacionadas están entre sí las distintas poblaciones. Esto puede tener una aplicación concreta en programas de reproducción y manejo, ya que conocer el parentesco entre los ejemplares permite evitar cruces entre individuos demasiado relacionados.

“No alcanza con saber cuántos animales quedan; también es necesario conocer qué diversidad genética conservan y cómo se relacionan entre ellos”, señala la publicación de la UNCo.

El recurso también permitirá estudiar la historia demográfica de la especie, estimar el tamaño efectivo de sus poblaciones y analizar la conectividad genética entre grupos que actualmente se encuentran aislados.

El huemul ocupó históricamente una superficie mucho mayor de los Andes patagónicos. La caza, la pérdida y fragmentación del hábitat y la introducción de ganado contribuyeron a reducir y aislar sus poblaciones. Actualmente se estima que sobreviven alrededor de 1.500 ejemplares, distribuidos en más de un centenar de poblaciones pequeñas y aisladas principalmente en Argentina y Chile. Esta fragmentación limita el intercambio entre grupos y puede afectar su diversidad genética. Por eso, el nuevo genoma constituye una herramienta de base para orientar futuras estrategias de conservación.

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La investigación fue liderada por María Julia Ousset, junto con Jo Anne M. Smith-Flueck, Werner T. Flueck, Valeria Pelufo, Eduardo Aisen y Andrés Venturino. El equipo utilizó tecnología de nanoporos de Oxford Nanopore, que permite obtener lecturas extensas de ADN y facilita la reconstrucción de la secuencia genética. El estudio también permitió obtener el primer genoma mitocondrial completo del huemul.

Las muestras fueron obtenidas durante procedimientos veterinarios y de manejo destinados a la conservación en la Estación de Rehabilitación y Recría de Huemules Shoonem, en Chubut. Una de ellas correspondió a Shehuen, un macho juvenil nacido en ese centro, considerado el primero registrado en un centro de conservación en Argentina. La investigación contó además con la articulación de instituciones y organizaciones vinculadas con la protección de la especie, entre ellas la Fundación Shoonem y Fundación Temaikèn.

El logro no significa que los problemas que enfrenta la especie estén resueltos, pero sí abre una nueva etapa para su estudio. Tal como resume la Universidad Nacional del Comahue, se trata de una herramienta que permitirá que “la información genética se transforme en conocimiento, el conocimiento en evidencia y la evidencia en mejores herramientas para conservar una especie” que forma parte del patrimonio natural de la Patagonia.

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