Represas. Firmaron acuerdos para reactivar la obra de La Barrancosa
Un nuevo paso hacia la reactivación de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz se concretó este jueves 5 de noviembre en Buenos Aires. El gobernador Claudio Vidal participó de la firma de dos acuerdos entre la empresa constructora Gezhouba, la UOCRA y el Gobierno provincial, destinados a establecer las condiciones laborales y productivas para retomar los trabajos en La Barrancosa.
El encuentro se realizó en la sede de la Dirección Nacional de Obras Hidráulicas, con participación de representantes del Gobierno nacional, la Unión Transitoria de Empresas (UTE) responsable de la construcción y el gremio de los trabajadores.
La principal novedad es que se formalizaron los acuerdos que venían negociándose desde hace meses, luego de los entendimientos contractuales y financieros alcanzados para intentar superar la paralización de las obras, que comenzó a fines de 2023.
"Hoy podemos confirmar la puesta en marcha de las represas", afirmó Vidal, quien recordó las gestiones realizadas ante el Gobierno nacional y los representantes chinos para recuperar el proyecto.
Sin embargo, la reanudación será gradual. El objetivo anunciado es que entre fines de enero y febrero de 2027 la construcción alcance su plena capacidad operativa.
Anuncian 180 nuevos ingresos y proyectan 4.000 puestos de trabajo
Una de las primeras consecuencias de los acuerdos será la incorporación de nuevos trabajadores.
Vidal informó que actualmente hay 230 personas trabajando en el predio y que la UOCRA ya tiene confirmado un listado de otras 180 personas que serán convocadas para incorporarse.
"Ya están llamando gente", señaló el gobernador. Explicó que la información sobre el nuevo listado se la transmitió Rubén Crespo, referente de la UOCRA en Santa Cruz, y agregó que la bolsa de trabajo es administrada por el sindicato de la construcción.
De concretarse esas incorporaciones, la dotación inicial alcanzaría aproximadamente 410 trabajadores, mientras continúa la recuperación de las instalaciones y la organización de los distintos frentes de obra.
El Gobierno provincial estima que la reactivación permitirá generar alrededor de 1.800 puestos de trabajo directos y otros 2.200 indirectos, vinculados con proveedores, transporte, servicios y actividades comerciales.
Estas cifras corresponden a las proyecciones de empleo para la recuperación de la construcción y no representan puestos ya incorporados.
Vidal destacó especialmente el impacto que tendrá este proceso sobre las localidades más vinculadas con las represas, principalmente Comandante Luis Piedra Buena y Puerto Santa Cruz, cuyos intendentes participaron del encuentro.
Qué establecen los dos acuerdos
El primero de los convenios es un acuerdo de productividad entre Gezhouba UTE y la UOCRA, que también fue rubricado por el secretario de Estado de Trabajo de Santa Cruz, Javier Aravena.
Su finalidad es actualizar y adecuar el plan de trabajo, establecer las condiciones laborales para la reincorporación del personal y garantizar el cumplimiento de los convenios colectivos vigentes.
El segundo acuerdo fue firmado entre el Gobierno provincial y la empresa constructora, con el propósito de asegurar la aplicación de las leyes santacruceñas relacionadas con el empleo y la contratación de proveedores.
Uno de sus puntos centrales es el cumplimiento de la Ley 90/10, que establece que el 90% de la mano de obra contratada debe ser santacruceña.
Para ello, los trabajadores deberán acreditar residencia efectiva en Santa Cruz y estar inscriptos en el Sistema de Registro de Empleo Local (SIREL).
El convenio también contempla la prioridad para las pequeñas y medianas empresas de la provincia que puedan suministrar materiales, insumos y servicios a la construcción. Para participar deberán estar inscriptas en el Registro Único de Proveedores de Actividades Económicas (RUPAE).
De esta manera, el Gobierno busca que la reactivación de las represas tenga un impacto económico más amplio que la contratación directa de trabajadores.
Álvarez: "Va a haber un trabajo muy importante de los organismos de contralor"
El ministro de Energía y Minería de Santa Cruz, Jaime Álvarez, destacó la firma de los acuerdos y remarcó que el cumplimiento de las condiciones establecidas deberá ser supervisado por los organismos provinciales.
"Fue una mañana de concreciones. Hay trabajos que se vienen llevando adelante hace tres años y que tuvieron muchas complicaciones. Hubo que ir solucionando cada etapa hasta poder llegar a resolverlo en forma completa. Hoy es un avance más", manifestó.
El funcionario puso especial énfasis en que la recuperación de las represas debe traducirse en oportunidades concretas para los trabajadores y las empresas locales.
"Es ni más ni menos que el cumplimiento de la legislación vigente en cuanto a la mano de obra, al 90/10, que prioriza el trabajo santacruceño. También contempla la provisión de insumos y la prestación de servicios de empresas pymes santacruceñas que puedan ingresar a trabajar en esta megaobra", explicó.
Álvarez aseguró que los ministerios de Energía y Minería y de Trabajo tendrán responsabilidades de seguimiento y fiscalización.
"Va a haber un trabajo muy importante de los organismos de contralor. Esa es su función fundamental: controlar", afirmó.
También destacó la importancia de que los beneficios económicos de la construcción alcancen a otras localidades de Santa Cruz, entre ellas Puerto San Julián, Gobernador Gregores y Río Gallegos.
Los fondos y el objetivo de evitar otra paralización
Durante sus declaraciones, Vidal también se refirió a uno de los aspectos que condicionaron el proyecto durante los últimos años: la disponibilidad y continuidad del financiamiento.
El gobernador sostuvo que el objetivo es evitar nuevas interrupciones y que para ello será necesario cumplir los compromisos asumidos por las partes.
En ese contexto, señaló que Nación deberá transferir los fondos acordados con Gezhouba e hizo referencia a un plazo de 30 días, aunque no precisó el mecanismo de las transferencias ni los montos involucrados.
También indicó que la empresa deberá aplicar rápidamente esos recursos a la generación de trabajo y al avance de la construcción.
"Lo que menos queremos nosotros es que esta obra se vuelva a parar", manifestó Vidal.
El mandatario sostuvo que los acuerdos de productividad, el cumplimiento de las obligaciones financieras y la coordinación entre Nación, Provincia, empresas y trabajadores son condiciones necesarias para sostener la actividad.
Al ser consultado sobre los plazos de finalización, no anunció una fecha concreta para terminar La Barrancosa, aunque expresó la intención de completar esa central y avanzar posteriormente con la segunda represa, Cóndor Cliff.
Los antecedentes de una reactivación que lleva meses de gestiones
La firma de estos acuerdos se suma a una serie de decisiones tomadas durante 2026 para intentar recuperar la construcción del complejo hidroeléctrico.
El 5 de marzo, como informó Ahora Calafate, ENARSA y las empresas constructoras firmaron la denominada Adenda 12, un entendimiento destinado a resolver controversias contractuales y permitir la continuidad del financiamiento internacional.
Ese acuerdo estableció como prioridad la reactivación de La Barrancosa, también conocida como Jorge Cepernic, que presenta un avance aproximado del 46% de ejecución.
Posteriormente continuaron las negociaciones para liberar los recursos provenientes del financiamiento chino.
El 28 de agosto, el gobernador anunció que la UTE había recibido un primer desembolso de $45.000 millones, destinado a comenzar los preparativos para recuperar la actividad.
En septiembre, Vidal volvió a referirse al envío de fondos nacionales y señaló que Gezhouba había comenzado a contactar a proveedores para abordar deudas pendientes. Como publicó Ahora Calafate, entonces no se precisaron los montos ni las fechas de acreditación de esa nueva partida.
Más recientemente, el 30 de octubre, la Secretaría de Obras Públicas de Nación autorizó una licitación por casi $40.000 millones para contratar la inspección de La Barrancosa y su conexión eléctrica.
Esa contratación, que todavía debe completar el proceso licitatorio, está destinada a supervisar los aspectos técnicos, ambientales, contractuales y administrativos de las obras.
Una nueva etapa con la mirada puesta en febrero
Con los acuerdos firmados este jueves, el proceso de reactivación incorpora ahora compromisos laborales y de contratación local, que se suman a los entendimientos financieros y administrativos de los últimos meses.
La previsión del Gobierno provincial es que durante noviembre continúe la incorporación de trabajadores y la recuperación progresiva de la actividad, hasta alcanzar el ritmo pleno de construcción entre fines de enero y febrero del próximo año.
Álvarez consideró que la terminación de las represas también tendrá importancia para el futuro energético e industrial de Santa Cruz, además de la actividad económica que generará su construcción.