“Que no se cajonee”. La expectativa de los familiares por el Juicio por la Verdad de las Huelgas Patagónicas

En entrevista con Ahora Calafate, Néstor Daffinotti, descendiente de uno de los líderes huelguistas fusilados en 1921, se refirió al presente del Juicio por la Verdad. Habló de avances, obstáculos y de la necesidad de un reconocimiento jurídico que declare los hechos como delitos de lesa humanidad.
30/12/2025Guillermo Pérez LuqueGuillermo Pérez Luque
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Néstor Dafinotti

A más de un siglo de los fusilamientos ocurridos durante las huelgas patagónicas, el reclamo de los familiares sigue vigente. No solo en lo que refiere a homenajes y actividades conmemorativas, sino también en el campo judicial. El Juicio por la Verdad continúa activo, aunque sin los avances que muchos esperaban.

WhatsApp Image 2025-12-08 at 18.44.42 (1)El Calafate inauguró un nuevo monumento a Osvaldo Bayer

Néstor Daffinotti es nieto de Albino Argüelles, uno de los dirigentes gremiales fusilados en 1921. También uno de los querellantes en este juicio. Durante la inauguración del monumento a Osvaldo Bayer, Ahora Calafate dialogó con él, quien señaló que este “es un juicio en búsqueda del reconocimiento de que estos fusilamientos han sido crímenes de lesa humanidad”.

Dafinotti aclaró que no se trata de una cuestión simbólica. “Este tipo de masacres atañen a la humanidad toda, ocurran donde ocurran y sea cual sea el número de víctimas”.

Señaló que el juicio no está detenido, pero tampoco avanza con la velocidad que los familiares consideran necesaria. “En lo jurídico lo estamos activando permanentemente, para que no se duerma y para que no se cajonee”, afirmó.

Según explicó, el principal escollo no es técnico ni legal, sino político. “La respuesta tiene mucho que ver con si esto rinde o no políticamente”, sostuvo, y advirtió que ese condicionamiento opera como un freno difícil de sortear.

Aun así, remarcó que el compromiso de los familiares se mantiene intacto. “Que nadie se imagine que con el tiempo esto se olvida. A nuestros muertos, después de más de cien años, no nos olvidamos”, dijo.

Para Daffinotti, la verdad histórica ya fue establecida y socialmente aceptada, en gran medida gracias al trabajo de Osvaldo Bayer. “La verdad está asegurada, es la verdad que Bayer puso a la luz del día”, expresó.

Sin embargo, subrayó que todavía falta el reconocimiento jurídico formal. “La justicia, en el sentido moral, ya está. Lo que falta es lo jurídico. Falta que un juez, un fiscal o un abogado ponga el sello”, sintetizó.

En ese punto, sostuvo que la declaración de los fusilamientos como delitos de lesa humanidad no sería un cierre, sino un acto de reparación simbólica largamente esperado por los descendientes de las víctimas.

Resistencias que persisten

Consultado sobre si aún existen sectores que buscan obstaculizar el avance del juicio, Daffinotti fue categórico: “No creo, estoy seguro”.

Según su visión, el reconocimiento legal de los crímenes sigue resultando incómodo para distintos espacios de poder. “No le conviene a determinadas estructuras económicas, políticas ni a las Fuerzas Armadas”, afirmó.

Incluso vinculó esa incomodidad con debates actuales sobre derechos laborales. “Después de cien años seguimos discutiendo lo mismo. Cambiaron las formas, pero el argumento es el mismo”, reflexionó.

El Juicio por la Verdad tuvo algunos avances en los últimos años, con rondas de testimonios que incluyeron a familiares directos, historiadores y referentes de la memoria. Para Daffinotti, esos pasos son importantes, pero insuficientes.

La expectativa es que el proceso no quede estancado y que el Estado avance en el reconocimiento jurídico de los hechos. “No pedimos revancha ni castigo. Pedimos reconocimiento”, resumió.

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