
En el marco de la sesión de la Cámara de Senadores de la Nación, la senadora por Santa Cruz, Alicia Kirchner, cuestionó con firmeza el dictamen que impulsa modificaciones a la Ley de Glaciares y reclamó mayor seriedad en el tratamiento parlamentario.
Durante su intervención, la legisladora sostuvo que “la ciencia advierte pero el gobierno sigue avanzando y atropellando”, y calificó al dictamen que comenzó a circular minutos antes del debate como “un adorno” que AK Glaciaresno aborda el tema de fondo. En ese sentido, advirtió que no se pueden “lavar torpezas con el agua de los glaciares” y lamentó lo que definió como un retroceso institucional.
Kirchner señaló que el mundo atraviesa una crisis hídrica creciente y recordó que Argentina posee una de las mayores reservas de agua dulce del planeta, remarcando que “el agua es un recurso estratégico”. Al mismo tiempo, planteó que el debate no debe plantearse en términos de una oposición a la minería, sino en la necesidad de garantizar reglas claras y respeto institucional.
Para respaldar su postura, mencionó la experiencia de Santa Cruz con el desarrollo minero y recordó que hace 28 años comenzó la explotación en Cerro Vanguardia, durante la gestión de Néstor Kirchner como gobernador. Indicó que en la provincia actualmente funcionan cinco proyectos de explotación y que es la principal exportadora de oro y plata del país, subrayando que esa actividad se lleva adelante con cumplimiento de normas ambientales.
Sin embargo, marcó diferencias con el tratamiento actual de la reforma. Cuestionó que el dictamen se haya presentado sin haber concluido la ronda de exposiciones en comisión y sostuvo que no se respetaron los aportes de organizaciones e instituciones que participaron del debate. También defendió el rol de los organismos técnicos nacionales en la protección de glaciares y ambientes periglaciares, y advirtió que las provincias no siempre cuentan con recursos humanos y técnicos suficientes para asumir evaluaciones complejas por sí solas.
En otro tramo de su discurso, hizo referencia al cambio climático y al calentamiento global, señalando que negar ese fenómeno constituye una falta de seriedad frente a los desafíos actuales. Recordó que entre 1.200 y 2.000 millones de personas viven hoy en tierras desérticas y mencionó la situación crítica de humedales y lagos en distintas regiones del mundo.
La senadora insistió en que el presupuesto mínimo ambiental debe ser fijado por la Nación para proteger el territorio y evitar conflictos judiciales futuros. “No es cuestión de ganar o perder, es cuestión de darle respuestas a la gente”, expresó, y pidió que el proyecto vuelva a comisión para continuar el debate y escuchar nuevamente a especialistas.
En el cierre de su intervención, reafirmó que el agua potable es fundamental para la vida, la producción y el desarrollo, y concluyó con una definición política: “El agua es vida. Yo apuesto a la vida y a las reglas claras”.
















