
Un hombre de 65 años murió este martes en la localidad neuquina de Loncopué tras recibir múltiples picaduras de un enjambre de avispas “chaquetas amarillas” mientras trabajaba en el corte de leña en una arboleda ubicada a la entrada del pueblo. El hecho volvió a poner en foco el riesgo que representa esta especie en el sur argentino, especialmente en épocas del año donde su comportamiento se vuelve más agresivo.








