El 18 de octubre de 2006, Un alto oficial de la Fuerza Aérea anunciaba en entrevista con FM Dimensión el inminente operativo: un histórico Douglas DC-3 sería trasladado desde Córdoba en tres camiones para instalarlo en la vieja pista de El Calafate y convertirlo en museo. Estaba restaurado, pintado y comenzaba a ser desarmado. La inauguración tenía fecha, el 7 de diciembre. El avión jamás llegó. Veinte años después, documentos de la propia Fuerza Aérea permiten saber qué ocurrió y descubrir que tampoco era exactamente el avión presidencial de Juan Domingo Perón que entonces se creía.