Ciencia Ahora Calafate / SMN / Telam 11/04/2022

PROYECTO PATAGONIA-ALASKA. América en avión, por la investigación sobre el cambio climático

Un equipo de pilotos y de científicos comenzó el viaje que unirá los extremos del continente americano a bordo de un avión equipado con sofisticados instrumentos para medir las concentraciones de aerosoles y gases. Los objetivos del proyecto son promover el cuidado del medio ambiente y potenciar la ciencia y la aviación experimental. Pasaron por El Calafate y su primera escala fue en El Chalten

Sebastián Jelusic - FM Dimensión 100.3 Mhz

El proyecto Patagonia Alaska despegó a bordo de un avión experimental en abril de 2022 desde la ciudad más austral del mundo, Ushuaia, y llegará hasta el punto más septentrional de América, Point Barrow en Alaska. En el trayecto de ida y vuelta, la primera expedición aero-científica de Argentina viajará más de 40.000 km en una aventura que demandará más de 150 horas de vuelo y pasará por 22 países.

La nave construida por los pilotos del proyecto Juan Martín “Tinti” Escobar y Guillermo Casamayú. Ambos tienen 36 años y se conocen desde la escuela primaria, además de ser pilotos profesionales y compartir la pasión por la aventura.

Hace siete años, mientras compartían horas de vuelo en el aeroclub de la localidad chubutense de Rada Tilly, pergeñaron la idea de construir una aeronave para usarla como transporte propio.

Sin embargo, la fabricación de la aeronave se fue extendiendo en el tiempo y los amigos comenzaron a tomar contacto con otras personas que estaban encarando proyectos similares.

Con el «Correcaminos» (como se apoda la aeronave) ya terminado, los aventureros iniciaron conversaciones con integrantes de la empresa eslovena «Aerosol», quienes los ayudaron a montar en el avión un «Aethalometro», un sofisticado instrumental para medir concentraciones de dióxido de carbono y carbono negro, grandes contribuyente al cambio climático que están altamente relacionado con la calidad del aire y las enfermedades cardiorrespiratorias. 

Además, el proyecto también recopilará datos de dióxido de carbono (CO2), un potente gas de efecto invernadero. El “Correcaminos” permite obtener las concentraciones de estos indicadores del cambio climático en tiempo real, desde la pista de aterrizaje hasta la máxima altura de vuelo. 

Los datos obtenidos durante el proyecto Patagonia- Alaska serán puestos a disposición de la Universidad Nacional de la Patagonia “San Juan Bosco” y del Servicio Meteorológico Nacional, así como también de la empresa eslovena Aerosol. Luego, la información se compartirá con toda la comunidad científica en general que desee hacer un aporte para la ciencia.

Luego de  realizar las primeras pruebas y mediciones en los alrededores de Rada Tilly y de Comodoro Rivadavia, el “Correcaminos” puso rumbo a Ushuaia el jueves 7 de abril pasado. El recorrido incluyó un sobrevuelo por el  Canal de Beagle, Cabo de Hornos, Isla de los Estados, entre otros. 

Desde el extremo sur del continente la aeronave partió el sábado 9 de abril rumbo al norte. Sobrevolaron Punta Arenas, Torres del Paine  y sobre los glaciares para luego aterrizar en El Calafate y reabastecerse de combustible. Luego siguieron por el cordón de montañas que domina el Cerro Fitz Roy, para llegar a El Chalten, en el atardecer. Ya el domingo regresaron a Comodoro, previo paso por Perito Moreno.

Sebastián Jelusic está a cargo de la coordinación y el apoyo logístico. Voló en otro avión acompañando la travesía del “Correcaminos”. Al llegar a la pista del aeródromo de El Chalten explicó que este es un vuelo de puesta a punto y calibración del avión, el equipamiento, pero también del equipo humano”. 

La primera etapa (entre Ushuaia y El Chalten) totalizó 1.450 millas, explicó Jelusic esta mañana en radio FM Dimensión, donde también dio detalles de cómo funciona el instrumental que lleva el “Correcaminos”. 

Durante abril y mayo, este laboratorio volador estará recorriendo diferentes ciudades de nuestro país y viajando cada vez más al norte mientras realiza mediciones de los gases y aerosoles de la atmósfera argentina. 

En junio (estimada segunda semana) comenzará su viaje hacia el otro hemisferio, llegando a la ciudad de Oshkosh Wisconsin en USA, para participar del festival aéreo más grande del mundo, OshKosh, y luego dirigirse a Alaska.

“Queremos que esta campaña sirva para promover el cuidado del ambiente, pero también como símbolo para inspirar a más gente a pensar de manera positiva y a perseguir sus sueños. A nosotros ya no nos importa si llegamos a Alaska o si recorremos Argentina. Comenzamos con la idea de construir un avión para cruzar el continente y encontramos la manera de hacer cosas que sirvan para el planeta”, dijeron los protagonistas.

El proyecto Patagonia-Alaska  tiene sus propias redes sociales para mostrar el día a día de este proyecto que le da alas a la ciencia.

Ig: @patagoniaalaska

Facebook: @ProyectoCorrecaminos

Te puede interesar

La Patagonia Austral, una de las zonas donde es más difícil medir las precipitaciones

Un estudio publicado recientemente comparó seis bases internacionales de precipitación con observaciones de 345 estaciones meteorológicas de Argentina y Chile durante cuatro décadas. Los mayores problemas para representar cuánto precipita aparecen sobre los Andes y en el extremo sur, precisamente donde la red de observación es más escasa. El problema tiene antecedentes concretos en Santa Cruz. Desde la histórica estación instalada junto al glaciar Perito Moreno hasta la nueva red del IANIGLA en cercanías del Campo de Hielo Sur.

Una investigación nacida frente al Glaciar va por un premio en el mayor Congreso de Cardiología en Latinoamérica

El estudio que analiza cómo responden el corazón y los pulmones de quienes compiten en aguas heladas sumó este año una segunda etapa durante la Winter Swimming World Cup. Eduardo Filippini reveló a FM Dimensión que la investigación fue seleccionada para competir por el Premio Dr. Oscar Orías en el 52° Congreso Argentino de Cardiología, que reunirá en octubre en Buenos Aires a especialistas del país y del exterior. “Ya el hecho de ser nominado para un premio es muy importante para nosotros”, afirmó.

Por qué científicos de todas partes vienen a Santa Cruz a estudiar sus fósiles

La extraordinaria cantidad y preservación de los restos encontrados en la provincia continúa atrayendo especialistas argentinos y extranjeros. Dos paleontólogos que actualmente trabajan con las colecciones del Museo Molina explicaron que aquí se conserva uno de los registros más completos para comprender cómo eran los mamíferos sudamericanos durante el Mioceno. Una historia científica que comenzó en el siglo XIX y que sigue produciendo nuevas investigaciones.