Osvaldo Mondelo inauguró muestra fotográfica y presentó su nuevo libro en El Calafate
El pasado miércoles quedó inaugurada en la Intendencia del Parque Nacional Los Glaciares la muestra fotográfica “Tehuelches, Danza con Fotos”, de Osvaldo Mondelo. Con la asistencia de público local y la concurrencia de turistas nacionales y extranjeros, el evento marcó una nueva escala de esta exposición itinerante, que ya había sido presentada en la Feria del Libro y las Artes del Museo Paleontológico Egidio Feruglio, en Trelew, donde fue visitada por más de 15 mil personas en solo cuatro días. La muestra también recorrió la Feria del Libro de Puerto Santa Cruz antes de llegar a El Calafate, donde permanecerá abierta al público, con entrada libre y gratuita, durante los meses de octubre, noviembre y diciembre.
“Tehuelches, Danza con Fotos” reúne 43 imágenes y un video, producto de una investigación histórico-fotográfica que revisa los procesos políticos, culturales y sociales que atravesaron las comunidades tehuelches en los actuales territorios de Magallanes (Chile) y Santa Cruz (Argentina).
Lejos de la mirada pintoresquista o exótica que caracterizó muchas representaciones del pasado, Mondelo propone una lectura crítica del contacto entre los pueblos originarios y la fotografía a lo largo de cien años. “Es una historia cargada de tragedia —señala el autor—, un etnocidio cultural invisibilizado, un pasado segado y una identidad patagónica fragmentada”.
El viernes 24, en el Centro Cultural Municipal de El Calafate, Mondelo presentó nuevamente su más reciente obra literaria, titulada “MULATO. Cuando las ovejas corrieron a los tehuelches de la Patagonia”. El encuentro se desarrolló en el marco de BIENALSUR 2025 y congregó a una gran cantidad de vecinos y visitantes que colmaron la sala de arte del Centro Cultural, donde actualmente se exhibe la muestra fotográfica “Reconstruir Memoria”, dedicada a los frigoríficos patagónicos y su impacto en la región.
Durante la presentación, el autor abordó las consecuencias sociales, culturales y económicas que sufrieron los pueblos preexistentes frente al avance de la ganadería extensiva y la creación del latifundio en los territorios de Magallanes y Santa Cruz. “El alambrado fue mucho más que una herramienta productiva: se convirtió en una frontera simbólica que delimitó y destruyó modos de vida enteros”, expresó Mondelo.
La conversación derivó además en un análisis sobre la discriminación religiosa y cultural a la que fueron sometidos los pueblos originarios, un eje que atraviesa tanto el libro como la muestra fotográfica.
El evento, que combinó historia, arte y reflexión, fue recibido con gran interés por parte del público local y extranjero, consolidando a El Calafate como un punto de encuentro para la discusión cultural y la reconstrucción de la memoria patagónica.