“La participación democrática amenazada, como los hielos y el agua”. Duro pronunciamiento de la Iglesia Patagónica por la Ley de Glaciares
Los obispos de la región Patagonia-Comahue difundieron este lunes 30 de marzo un duro pronunciamiento en el marco del debate por la modificación de la Ley de Glaciares, en el que se posicionan “en defensa del aire y el agua” y alertan sobre lo que consideran un deterioro de la participación democrática.
El documento cuestiona la forma en que se desarrolló la audiencia pública convocada por la Cámara de Diputados de la Nación. Según expresaron, “con muchísima pena hemos visto el modo de resolver lo que debería ser la audiencia pública”, señalando además que este proceso no cumplió con lo exigido por distintos acuerdos e instancias legales, que incluso ya habrían sido “salteados” previamente en el Senado.
En ese sentido, los obispos apuntaron directamente contra los representantes legislativos, al afirmar que “debieran hacer oír la voz del pueblo para así después poder deliberar y gobernar de modo legítimo”, pero que eso no estaría ocurriendo.
Críticas al proceso y denuncias de prácticas reiteradas
El comunicado advierte que, cuando se abordan temas ambientales vinculados a intereses mineros, se repiten prácticas que califican como sistemáticas. Entre ellas mencionan:
“cercenar y anular intervenciones, impedir ingresar al recinto donde se desarrolla el debate, desestabilizar oradores e incluso incorporar a algunos que no estaban en la lista”.
Los prelados sostienen que estas metodologías “son de manual” y se aplican desde hace décadas en distintas localidades patagónicas. Incluso describen presiones en comunidades pequeñas, como “presiones económicas, laborales e incluso afectivas”, promesas y dádivas, además de la presencia de personas movilizadas para generar “ruido y miedo” en las asambleas.
También cuestionaron el rol de ciertos sectores que, según indicaron, “copan canales de televisión y diarios con futuros promisorios”, mientras desacreditan a quienes plantean dudas o advertencias, tildándolos de “promotores de la pobreza” o “fundamentalistas”.
En uno de los tramos más contundentes del documento, los obispos remarcan que el eje del debate es ambiental y estratégico: “De eso se trata: del aire y del agua. Ambas valen más que el oro, la plata, el dinero o un pseudo progreso”.
A su vez, cuestionan que quienes impulsan estos proyectos “no respiran nuestro aire” ni “beben el agua de nuestros ríos”, al señalar que se trata de actores alejados del territorio.
Llamado a cuidar los recursos
Los firmantes manifestaron su deseo de “un futuro mejor para todos”, pero rechazaron que se les pida resignar recursos valiosos.
“No quieran sacarnos del lugar donde han dejado a la Argentina pidiéndonos que entreguemos lo poco que nos queda y distingue a la Patagonia: sus ríos y lagos. Su agua”.
Finalmente, el documento cierra con una advertencia directa. “Ya ahogaron la voz de infinidad de anotados, la voz de un pueblo. Ya enrarecieron el debate; no nos intoxiquen también el aire”.
El posicionamiento se suma a las múltiples voces que en los últimos días se expresaron en torno al debate por la modificación de la Ley de Glaciares, en un contexto de fuerte discusión pública sobre la protección de los recursos naturales en la Patagonia.
El pronunciamiento lleva la firma de los obispos: Fernando Croxatto (Neuquén), Esteban Laxague (Viedma), Juan Carlos Ares (Bariloche), Jorge Wagner (Comodoro Rivadavia), Roberto Álvarez (Rawson), José Slaby (Esquel), Ignacio Medina (Río Gallegos), Fabián Balsa (auxiliar de Río Gallegos) y Oscar Miñarro (Alto Valle del Río Negro).