Aeropuerto de El Calafate ya no puede atender aviones de fuselaje ancho
El aeropuerto de El Calafate perdió una capacidad operativa que había incorporado hace casi cinco años. Por decisión de las autoridades de Intercargo se retiró uno de los equipos especiales utilizados para atender aeronaves de fuselaje ancho y, mientras no sea reemplazado, los Airbus A330 no pueden realizar normalmente las operaciones de carga y descarga en la terminal aérea.
La situación fue confirmada a FM Dimensión por Rodrigo Borrás, prosecretario de Relaciones Institucionales y Política Aérea de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA).
Se trata de un equipo conocido en la actividad como “tijera”, una plataforma elevadora que permite acceder a las bodegas de aeronaves de gran porte para subir y bajar equipaje y carga. “Es una especie de ascensor que utilizamos nosotros en la plataforma para cuando los aviones tienen mucha altura poder bajar el equipaje y subir la carga necesaria”, dijo Borrás
El equipamiento era el único equipo de esas características disponible en el aeropuerto de El Calafate. Por eso, su retiro tiene una consecuencia directa sobre la capacidad operativa de la terminal.
El Airbus A330-200 es una aeronave de fuselaje ancho y con una capacidad considerablemente superior a los Boeing 737 utilizados habitualmente en los vuelos de cabotaje.
Aerolíneas Argentinas ha recurrido a estas aeronaves para volar a El Calafate en períodos de alta demanda, aumentando de manera considerable la cantidad de pasajeros que pueden transportarse en una sola operación.
El equipo había llegado justamente para recibir los A330
El archivo de Ahora Calafate permite reconstruir cómo El Calafate adquirió esta capacidad.
El 1° de diciembre de 2021 llegó por primera vez un Airbus A330 de Aerolíneas Argentinas en operación regular al aeropuerto “Comandante Armando Tola”.
La aeronave tenía capacidad para alrededor de 260 pasajeros y comenzó a utilizarse en la conexión entre Ezeiza y El Calafate.
Pero para poder atenderla fue necesario adaptar los servicios terrestres del aeropuerto. Intercargo incorporó entonces equipamiento específico para recibir aeronaves de fuselaje ancho, que además podía utilizarse para otros aviones de similares características.
La llegada de los aviones de fuselaje ancho abrió además otra posibilidad hasta entonces inédita para El Calafate.
A fines de diciembre de 2021 comenzó a transportarse desde el aeropuerto salmón proveniente de Chile, que ingresaba por tierra a Santa Cruz y era embarcado en los Airbus A330 hacia Ezeiza para luego continuar viaje hacia Estados Unidos.
Casi cinco años después, uno de los elementos fundamentales que hicieron posible aquella operación fue retirado del aeropuerto.
Los A330 continuaron siendo utilizados posteriormente por Aerolíneas Argentinas en El Calafate, especialmente cuando la demanda justificaba incorporar mayor cantidad de asientos.
Río Gallegos y Comodoro Rivadavia, otra señal de alarma
La situación de El Calafate no ocurre de manera aislada. Como informamos ayer trabajadores de Intercargo de Río Gallegos y Comodoro Rivadavia fueron informados de que ambas bases dejarían de operar en un plazo de 90 días.
“Fue lo que nos comentaron los compañeros que tenemos en la base, que Río Gallegos y Comodoro se estarían cerrando en 90 días”, señaló el dirigente sindical.
Según APA, los empleados afectados tienen como alternativas trasladarse a Rosario para conservar sus puestos o aceptar el 50% de la indemnización.
Todo ocurre semanas después del fracaso del intento de privatización de Intercargo. El Gobierno buscó vender el 100% del paquete accionario de la compañía, con un precio base oficial de US$45,12 millones, pero la licitación quedó desierta. El Ministerio de Economía formalizó ese resultado mediante la Resolución 1148/2026.