ES LEY. La “Copa de Leche” deberá darse también en escuelas de Jóvenes y adultos de Santa Cruz
La Cámara de Diputados de Santa Cruz convirtió en ley, por unanimidad, una ampliación del Programa Provincial “Copa de Leche y Refuerzo Alimentario Escolar”, creado a fines de 2025 mediante la Ley 3979.
La modificación fue impulsada por la diputada Elba Lorena Ponce, del bloque Unión por la Patria, y fue sancionada en la sesión del jueves 27 de agosto.
El cambio central es sencillo pero amplio: el beneficio deja de estar limitado a niños, niñas y adolescentes de los niveles inicial, primario y secundario y se extiende también a las escuelas de jóvenes y adultos que cursan otras modalidades educativas públicas.
Cómo era hasta ahora
La Ley 3979 había sido sancionada el 27 de noviembre de 2025 y promulgada parcialmente en diciembre. Su artículo 1 creó el programa para garantizar un aporte nutricional diario a niños, niñas y adolescentes que asisten a instituciones educativas públicas de nivel inicial, primario y secundario, tanto en zonas urbanas como rurales.
La norma original contemplaba una copa de leche o desayuno/merienda saludable y refuerzos alimentarios mediante colaciones nutritivas, junto con la obligación de adaptar los menús a recomendaciones nutricionales y ofrecer alternativas para estudiantes con condiciones específicas de salud.
Ahora Calafate informó en enero, al momento de su promulgación, que la ley establecía por primera vez un marco provincial para garantizar ese aporte alimentario diario y que, hasta entonces, en numerosas escuelas la provisión oficial se limitaba básicamente a productos como azúcar, té, leche en polvo y mate cocido, mientras algunas cooperadoras y comunidades educativas conseguían complementos mediante aportes propios.
Qué debería cambiar ahora
La nueva ley reemplaza el artículo 1 y amplía expresamente la población alcanzada.
Además de los niveles Inicial, Primario y Secundario, se incorporan las distintas modalidades educativas, con mención específica a la Educación Técnico Profesional y a la Educación Permanente de Jóvenes y Adultos (EPJA).
También quedan incluidas instituciones de formación como los Centros de Formación, Actualización y Perfeccionamiento (CEFYAP) y los Institutos de Educación Superior Técnica (InSET), tanto en ámbitos urbanos como rurales.
La diferencia, entonces, no pasa por modificar el contenido básico del programa sino por ampliar quiénes tienen derecho a recibir ese refuerzo alimentario.
Refuerzo alimentario también en los turnos nocturnos
La reforma incorpora además dos nuevos incisos al artículo 3 de la Ley 3979.
La autoridad de aplicación deberá garantizar que la provisión del refuerzo alimentario sea compatible con los turnos vespertinos y nocturnos que caracterizan a muchas propuestas de EPJA, CEFYAP e InSET.
Esto implica que el programa no podrá quedar estructurado exclusivamente alrededor de los horarios habituales de desayuno o merienda de las escuelas primarias, sino que deberá adaptarse a quienes concurren a estudiar después de su jornada laboral.
La segunda incorporación extiende a los adultos una garantía que la ley original ya reconocía para los estudiantes de los niveles inicial y primario.
Las instituciones deberán ofrecer alternativas alimentarias seguras para personas con celiaquía, diabetes, intolerancias alimentarias u otras condiciones específicas de salud.
La intención es que la ampliación del programa no sea solamente formal, sino que también contemple las necesidades nutricionales particulares de quienes se incorporan como nuevos beneficiarios.
Ponce: “Es una materia pendiente”
Durante la sesión, Lorena Ponce agradeció el acompañamiento unánime y explicó que el objetivo central de la reforma es “ampliar un derecho a la educación de adultos de la provincia de Santa Cruz”.
La diputada sostuvo que la cobertura alimentaria de quienes cursan estas modalidades era “una materia pendiente”, especialmente en el actual contexto económico.
En su intervención señaló que muchos adultos concurren a las escuelas no solamente para completar sus estudios, sino también para realizar carreras y capacitaciones, por lo que consideró necesario que el programa alcance también al InSET y a los CEFYAP.
Ponce vinculó el refuerzo alimentario directamente con las posibilidades de sostener una trayectoria educativa. Expresó que el objetivo es que “todos los chicos, todos los adolescentes y los adultos tengan la posibilidad de tener un refuerzo, un alimento porque es lo que necesitan también para poder estudiar”.
La legisladora agregó que existen estudiantes que llegan a las instituciones educativas sin haber comido adecuadamente porque sus familias atraviesan dificultades para garantizar una alimentación saludable. La incorporación de jóvenes y adultos busca llevar esa misma lógica de acompañamiento a quienes cursan fuera de la escolaridad tradicional.