APUNTES CIUDADANOS: PAGO CHICO

Opinión 18/10/2020 Por Alejandro Rojo Vivot
El humor político se lo puede encontrar desde hace siglos de distintas maneras. Alejandro Rojo Vivot (1) nos acerca una novela humorística de hace dos siglos pero que es imprescindible leerla en esta época también. HUMOR, POLÍTICA Y AFINES CCXXXIX.
Payró Pago Chico

FOTO: ARV. ROBERTO J. PAYRÓ. PAGO CHICO. KAPELUSZ. BUENOS AIRES, JUNIO DE 1981

“La expresión verbal de la pregunta permite un doble sentido y el chiste queda constituido por el hecho de que la respuesta no se liga al sentido que a la pregunta se ha dado, sino en el sentido accesorio. Podemos, por tanto, hallar una reducción que deje subsistir el doble sentido en la expresión, y, sin embargo, haga desaparecer el chiste, o sea una reducción que se limita a destruir los efectos del desplazamiento”. [2]

 

Sigmund Freud (1856-1939)

 

Al humor político lo podemos encontrar en el arte callejero, los grafitis con más de dos mil años de vigencia, poesías, cuentos, chistes, novelas, pinturas, esculturas, ciertas promesas electorales incumplibles, algunas explicaciones oficiales poco creíbles, trilladas justificaciones con respecto a la continua degradación ambiental, etcétera.

Seguramente “Pago Chico” es una de las mejores novelas humorísticas en español, donde a través de la ironía constante describe en forma amena a la política del Siglo XIX que, en gran parte se mantiene en el Siglo XXI con algunos matices modernos y otros agravados y burdamente explícitos.

Al respecto, quienes se preguntan el por qué en el sistema educativo de casi todos los países se incluye a la literatura como materia obligatoria, su sola lectura reflexiva, con acompañamiento pedagógico especializado, es suficiente como primera respuesta con acabados fundamentos.

Si es una mera obligación desatendida posiblemente sea peor el remedio que la enfermedad.

También, los que se dedican a estudiar o ejercer alguna ciencia social encontrarán aquí un valioso documento histórico.

En definitiva hay tiempo suficiente para leerla pues es muy probable que seguirá plenamente vigente muchos años más, mientras triunfen los autoritarios, arbitrarios, republicanos y federalistas de hojalata, verborrágios altaneros, la malversación de la palabra dada, etcétera; por ende, además continuará siendo una valiosa obra literaria humorística que contribuirá a reconocer algunas de las principales razones del subdesarrollo, la iniquidad, la corrupción, el desaliento ciudadano, etcétera.

“Cuando ese núcleo adquirió cierta importancia, el gobierno provincial de Buenos Aires, que contaba para sus manejos políticos y de otra especie con la fidelidad incondicional de los habitantes, erigió en ʻpartidoʼ el pequeño territorio, dándole por cabecera el antiguo fuerte, a punto de convertirse en pueblo. El gobierno adquiría con esto una nueva unidad electoral que oponer a los partidos centrales, más poblados, más poderosos y más capaces de ponérsele frente para fiscalizarlo y encarrilarlo.

Como por entonces no existían ni en embrión las autonomías comunales, el gobierno de la provincia nombraba miembros de la municipalidad, comandantes militares, jueces de paz y comisarios de policía, encargados de suministrarle los legisladores a su imagen y semejanza que habían de mantenerlo en el poder.

La vida política de Pago Chico sólo se manifestó, pues, durante muchos años, por la ciega obediencia al gobierno, del que era uno de los inconvenientes bourg pourris, [3] baluarte en que se estrellaba todo conato de oposición. Los ʻpartidosʼ, incondicionalmente oficiales, eran el gran cimiento de la situación, y entre ellos Pago Chico aparecía como una de las herramientas más dóciles y eficaces. Recibía en cambio algunos subsidios para el sostenimiento de sus autoridades, y de vez en cuando gruesas sumas destinadas a obras públicas y de fomento, que las mismas autoridades se repartían en santa paz, cubriendo las apariencias con algún conato de construcción”. [4]


[1] Co autor de la investigación. Análisis Cuantitativo de la Educación Especial. Ministerio de Educación y Justicia de la Nación Argentina. (1985).
[2] Freud, Sigmund. El chiste y su relación con lo inconsciente. Biblioteca Nueva. Tercera edición. Tomo I. Página 1056. Madrid, España. 1973.
[3] Francés: pueblo podrido.
[4] Payró, Roberto J. Pago Chico. Kapelusz. Páginas 89 y 90. Buenos Aires, Argentina. Junio de 1981.

Por Alejandro Rojo Vivot - Escritor

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