Los pichones de macá tobiano ya cumplieron la etapa de cría y solo queda liberarlos
“Tanto los pichones nacidos en nuestra Recría como "Rocky", el pichón rescatado en la Meseta del Asador, siguen creciendo sanos, y su progreso nos llena de esperanza”, afirman desde las redes del Programa Patagonia que es parte del Departamento de Conservación de Aves Argentinas (BirdLife Int.) y que trabajan en conservación de ambientes y especies.
“Ya estamos mirando la liberación, donde y cuando” nos comenta Kini Roesler, coordinador del Programa Patagonia. “Es posible que decidamos llevarlos directamente a la zona de invernada y evitarles la migración, y que se junten con los individuos de su especie en el estuario de Santa Cruz”.
Roesler detalla que por un lado que ya le están creciendo las plumas, pero por otro hay complicaciones en la estación biológica donde ya ha comenzado a nevar y las piletas se congelan, afectando el dinamismo de trabajo.
El haber llegado a esta etapa marca un hito “Desde lo académico y formal logramos criarlos, no tenemos dudas del proceso, el año que viene vamos a tratar que sean 20 o 30. Desde lo técnico ya está, ahora viene la parte emocional de dejarlos en su ambiente natural”. Gran parte de este logro fue posible gracias al trabajo de la veterinaria Gabriela Gabarain quien en los últimos años investigó la crianza de esta especie y empleó la experiencia de otras emparentadas y obtuvo un protocolo de crías.
El esfuerzo del equipo técnico y de voluntarios es clave en un protocolo que incluye la alimentación cada media hora, las 24 horas del día, la organización en turnos nocturnos para su cuidado constante y el uso de maquetas y títeres diseñados para minimizar cualquier tipo de impronta en los pichones.
Roesler entusiasmado con estos resultados positivos expresa que en un futuro poder albergar en el centro 50 pichones por temporada, por lo cual se debe cambiar y ampliar la infraestructura. “Con el maca tobiano todo es más difícil que el resto, por el ambiente, lo poquito que son y el clima”.