Represas. Nación destina casi $40.000 millones a contratar la inspección de La Barrancosa y su conexión eléctrica
El Gobierno nacional dio un nuevo paso administrativo vinculado con la posible reactivación de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz. A través de la Resolución 274/2026 de la Secretaría de Obras Públicas, publicada este viernes 30 de octubre en el Boletín Oficial, autorizó una licitación para contratar los servicios de inspección de La Barrancosa y la Línea de Extra Alta Tensión (LEAT).
El presupuesto oficial aprobado asciende exactamente a $39.624.345.857,96, una suma cercana a los 40.000 millones de pesos que estará destinada a supervisar distintos aspectos de la ejecución de estas obras.
La contratación comprende los servicios de inspección técnica, ambiental, contractual y administrativa. Es decir, el control de los trabajos que realice la empresa constructora, el cumplimiento de las especificaciones técnicas, las obligaciones ambientales y las condiciones contractuales.
Se trata de una función esencial en una obra de esta magnitud, tanto para verificar que las tareas se ejecuten conforme a los proyectos aprobados como para controlar su avance y la documentación correspondiente.
La resolución establece que la contratación se realizará mediante la Licitación Pública, bajo el sistema de ajuste alzado y con un procedimiento de evaluación de ofertas en etapas múltiples.
Un aspecto importante es que el contrato de inspección se extenderá hasta la recepción definitiva de la obra. Además, no contempla el otorgamiento de anticipos financieros.
Por el momento, Nación autorizó el llamado y aprobó los pliegos. La Dirección de Contrataciones deberá establecer las fechas para presentar y abrir las ofertas.
La Barrancosa y su conexión eléctrica, pero no Cóndor Cliff
Uno de los aspectos más significativos de la resolución es que la licitación menciona expresamente La Barrancosa y la LEAT, sin incluir a Cóndor Cliff, la otra represa proyectada sobre el río Santa Cruz.
Esta delimitación coincide con la decisión anunciada por el Gobierno nacional y las empresas constructoras de concentrar inicialmente los esfuerzos de reactivación en La Barrancosa, también conocida como Jorge Cepernic.
Se trata de la central más avanzada del complejo hidroeléctrico, con aproximadamente un 46% de ejecución, según los datos difundidos por Nación durante este año. Su proyecto contempla tres turbinas con una potencia conjunta de 360 megavatios.
Cóndor Cliff, anteriormente denominada Néstor Kirchner, presenta un avance considerablemente menor y ha atravesado dificultades técnicas que demoraron su construcción.
Otro componente fundamental es la Línea de Extra Alta Tensión, indispensable para transportar la electricidad que genere La Barrancosa.
Como informó Ahora Calafate en marzo, el ministro de Energía y Minería de Santa Cruz, Jaime Álvarez, explicó en FM Dimensión que la nueva etapa incorpora una línea de 500 kilovoltios y poco más de 170 kilómetros, destinada a vincular la central con el Sistema Argentino de Interconexión, a través de la zona de Comandante Luis Piedrabuena.
La inclusión de esta infraestructura resulta determinante: no alcanza con terminar la represa si la electricidad producida no puede incorporarse al sistema nacional.
Un cambio en la administración y en la inspección de las obras
La nueva licitación también debe analizarse en el contexto de las modificaciones que introdujo el Gobierno nacional en la administración del proyecto.
En abril de este año, mediante el Decreto 238/2026, el Poder Ejecutivo dispuso que las represas dejaran de estar bajo la responsabilidad contractual de la empresa estatal ENARSA y pasaran a depender de la Subsecretaría de Recursos Hídricos, dentro de la Secretaría de Obras Públicas del Ministerio de Economía.
Esta modificación, anticipada por Ahora Calafate, también restituyó los nombres originales de Cóndor Cliff y La Barrancosa.
Ahora es la Dirección Nacional de Obras Hidráulicas la que impulsa la contratación del servicio de inspección.
Hasta esta nueva etapa, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) había tenido un papel central en la inspección de las represas, con equipos de profesionales encargados del seguimiento técnico, la revisión de ingeniería y los controles sobre la ejecución del proyecto.
De hecho, el registro de convenios de la Facultad de Ingeniería de esa universidad contiene un acuerdo de inspección firmado con ENARSA en febrero de 2025, cuyo vencimiento previsto figura para diciembre de 2028.
La resolución no aclara qué sucederá con ese convenio anterior. Tampoco explica si la nueva contratación reemplazará completamente a la inspección universitaria o si existirá algún esquema de continuidad o transición.
Acuerdos con China y desembolsos
La decisión de contratar una nueva inspección se conoce después de varios meses de negociaciones destinadas a recuperar la construcción de las represas, prácticamente paralizadas desde fines de 2023.
El 5 de marzo de 2026, ENARSA y la Unión Transitoria de Empresas encabezada por China Gezhouba Group firmaron la denominada Adenda 12, un acuerdo destinado a resolver diferencias contractuales y facilitar la continuidad del financiamiento internacional.
La firma, informada por Ahora Calafate, estableció como prioridad la reanudación de los trabajos en La Barrancosa.
Posteriormente se avanzó en las gestiones para liberar los fondos provenientes del financiamiento chino y transferirlos a las empresas encargadas de la construcción.
El 28 de agosto, el gobernador Claudio Vidal confirmó que Gezhouba había recibido un primer desembolso de $45.000 millones, destinado a comenzar el proceso de recuperación de la obra.
En ese momento, el Gobierno provincial informó que alrededor de 150 trabajadores realizaban tareas iniciales, principalmente relacionadas con el reacondicionamiento de instalaciones y campamentos.
Casi un mes después, el 21 de septiembre, Vidal anunció que Nación estaba enviando una segunda partida de fondos y que Gezhouba había comenzado a contactar a empresas proveedoras para abordar deudas pendientes.
Sin embargo, como señaló Ahora Calafate, no se precisaron entonces el monto de esa segunda transferencia, su fecha de acreditación ni su destino específico.
En las últimas semanas continuaron las gestiones para reorganizar la actividad, recuperar instalaciones y preparar el eventual ingreso de más trabajadores.
La expectativa está puesta en que durante noviembre pueda comenzar una incorporación gradual de personal y un aumento de la actividad. Ese cronograma, sin embargo, depende de que se concreten las condiciones financieras, contractuales y operativas necesarias.
Una nueva contratación mientras se espera la reactivación
La licitación aprobada por Nación incorpora un elemento más al proceso de reorganización de las represas.
Por un lado, el Estado avanza en la contratación del sistema de control que deberá acompañar la ejecución de La Barrancosa y su conexión eléctrica. Por otro, todavía resta conocer cuándo comenzarán efectivamente los trabajos principales y con qué cantidad de trabajadores.
La propia resolución dispone que el gasto se imputará a las partidas presupuestarias correspondientes, de acuerdo con el resultado de la contratación. Después de los acuerdos con las empresas, los desembolsos anunciados y los trabajos preparatorios, la nueva licitación representa otro avance administrativo en el intento de recuperar el proyecto hidroeléctrico.